Declaraciones del Comité Ejecutivo y Central del PCPE
- El imperialismo desata la guerra total contra la humanidad 22-03-2025
- Comunicado del PCPE sobre las matanzas indiscriminadas en Siria 10-03-2025
- Se agita el avispero imperialista 23-02-2025
- Llegó la barbarie, ¡luchemos por el socialismo! 14-02-2025
- Con la resistencia de los pueblos hasta la victoria final 21-01-2025
Un llamamiento contra el revisionismo oportunista
La historia del movimiento obrero, de la lucha de clases, es una historia de lucha no solo contra la clase antagónica, la burguesía y su dictadura, sino también contra aquellos que se hacen pasar por amigos y aliados, pero que, desde dentro, buscan fraccionar, distorsionar y destruir el movimiento revolucionario del proletariado. Hoy, como en la época de Lenin, el revisionismo oportunista sigue siendo un aliado necesario para los intereses del capital y la amenaza más grave para los objetivos del proletariado y las masas trabajadoras. Es deber de todo marxista-leninista exponer, denunciar y combatir este cáncer, que se disfraza de "innovación" mientras traiciona la lucha de clases.
El revisionismo, como Lenin expuso incansablemente, es el intento de "revisar" el marxismo despojándolo de su esencia revolucionaria. Sustituye el materialismo dialéctico por el idealismo burgués, la lucha de clases por la colaboración de clases, y la dictadura del proletariado por el cretinismo parlamentario. El revisionista afirma "actualizar" el marxismo para adaptarse a las nuevas condiciones, pero en realidad capitula ante la hegemonía ideológica de la burguesía.
La batalla de Lenin contra el "socialismo evolutivo" de Bernstein y las vacilaciones centristas del renegado Kautsky dejó al descubierto la traición de quienes priorizan una "transición pacífica" sobre la ruptura revolucionaria, de quienes teorizan con la paz entre clases.
Hoy, el eurocomunismo, variante del revisionismo que no está muerta. Es una fórmula revisionista oportunista aplicada por quienes no dudan en cometer la más miserable de las traiciones al conjunto de las masas trabajadoras. El eurocomunismo, teoría ideológica que surge de las entrañas de la burguesía, tiene como objetivo combatir la construcción socialista en la URSS e intentar cerrar toda posibilidad revolucionaria en los países capitalistas europeos.
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- Escrito por Juan J. Sánchez
- Categoría: Actualidad
Imperialismo y “marxismo occidental”: un diálogo imprescindible. (III)
GR: Esta cuádruple retirada constituye un repliegue de la realidad material hacia el reino del discurso y de las ideas. Es, por tanto, una inversión ideológica del marxismo clásico que pone el mundo patas arriba. La principal consecuencia política de esta orientación es el abandono de la complicada y a menudo contradictoria tarea de construir el socialismo en el mundo real. Las Cuatro Retiradas, que eliminan lo que Lenin llamaba el núcleo revolucionario del marxismo, alimentan así un repliegue de la tarea práctica primaria del marxismo, es decir, cambiar el mundo, no simplemente interpretarlo.
Para mantener un análisis dialéctico completo, es importante insistir en el hecho de que las Cuatro Retiradas y el abandono general del socialismo del mundo real no funcionan como principios mecánicos que determinen de manera reductiva todos los aspectos de cada discurso marxista occidental. Se trata más bien de características de un amplio campo ideológico que podría describirse en términos de un diagrama de Venn. Cada discurso específico puede ocupar posiciones bastante diferentes dentro de este campo ideológico.
En un extremo, hay discursos idealistas supersticiosos que han huido de todas las formas de análisis materialista en favor de diversas orientaciones “pos” –posmarxismo, posestructuralismo, posmodernismo, etc.– que son profundamente regresivas. En el otro extremo, hay discursos que se proclaman sólidamente marxistas y que se involucran, en cierta medida, con una versión racionalista del análisis de clase. Sin embargo, no comprenden la dinámica de clase fundamental que opera en el imperialismo y tienden a rechazar el socialismo del mundo real como un proyecto de construcción de un Estado antiimperialista en favor de versiones del socialismo utópicas, populistas o de inflexión anarquista rebelde (Losurdo diagnosticó perspicazmente estas tres tendencias en su libro sobre el marxismo occidental).
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- Escrito por Otros Medios: Observatorio de la Crisis. Autores: Jhon Bellamy Foster y Gabriel Rockhill
- Categoría: Batalla de ideas
Nos quieren en guerra
Según se desvíen más fondos a unas partidas, menos serán los que se inviertan en otras. Es sencillo llegar a esta conclusión, además de tratarse de sencillas matemáticas son un argumento perfecto para que el sistema, a través de sus herramientas de manipulación, consiga centrar en ello la atención colectiva y eclipsar así el efecto de otras tantas consecuencias de sus actuaciones. Quieren que veamos la punta del iceberg y obviemos la inmensidad del resto. En esta tesitura a nadie se le escapa en qué lado está el Ejecutivo PSOE-SUMAR cuando de lo que se trata es de servir a los intereses del imperialismo. Un Gobierno que no quiere hablar de rearme, pero que pretende elevar extraordinariamente el presupuesto destinado a Defensa.Un Gobierno que, con boca pequeña, critica el genocida ataque contra el pueblo palestino mientras no duda en apoyar la farsa de los dos Estados, blanqueando el Estado sionista de Israel y facilitando el aprovisionamiento de armas para su ejército asesino. No, a nadie se le escapa que este Gobierno, el que se define como el más progresista de la historia, sea el mismo que se sitúa junto al fascismo en Ucrania. No nos engañan.
Sin lugar a dudas, se consolida el apoyo institucional a las guerras impuestas por los intereses del imperialismo, hasta el extremo de mostrarse cada vez más cercana la posibilidad de participar directamente en el conflicto armado. Y es este y no otro el motivo por el que la propaganda del sistema se afana en encapsular la información, en enfocar la crítica en torno a consecuencias meramente económicas. En muchos medios, incluso en los más afines al Gobierno, se están analizando los recortes que deberán asumir algunas partidas para afrontar el incremento del gasto logístico y militar en el que estamos inmersos. No vamos a negar la obviedad, es indudable que el efecto negativo que ya repercute sobre las políticas sociales es enorme, incluso devastador para los intereses de la clase trabajadora a medio y largo plazo, pero la realidad quedaría absolutamente sesgada si permanecemos ahí y no profundizamos. Otros medios, bien de manera interesada o bien por estar inmersos en el discurso impuesto, no entran en ello. Nosotros sí.
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- Escrito por Javier Martorell
- Categoría: Actualidad
Amo y criado
Retrocedamos en el tiempo. Día: 28 de febrero, viernes, quizás por la mañana; Lugar: Despacho Oval de la Casa Blanca (Washington D. C.); Protagonistas: Por un lado, los fascistas Donald Trump y J.D. Vance, presidente y vicepresidente respectivamente del imperio yanqui, por otro lado, Volodomir Zelenski, patético dictador ucraniano de ideología nazi. ¿Motivo del urdido encuentro? Rubricar ante la tele y periodistas elegidos con lupa un acuerdo sobre la explotación de “minerales raros” en Ucrania como contraprestación por los más de 350.000 millones de dólares de apoyo militar suministrados por el Tío Sam al gobierno de Kiev durante tres años de guerra. Y lo que debió haber sido una reunión entre refinados aliados se convirtió súbitamente en un revelador, estridente y rastrero ajuste de cuentas. A las palabras del pelele Zelenski tratando a Putin de asesino, Trump, apuntándole insistentemente con el dedo índice, le espetó que en ese momento no tenía las cartas en su mano, que sin EE.UU perdería la guerra, y que, además, estaba jugando con la vida de millones de personas y con el estallido de la III Guerra Mundial, lo que aconsejaba llegar a un acuerdo de paz con Rusia. Finalmente, y para rematar la faena, el nuevo mandatario estadounidense le soltó que era irrespetuoso con su país, Estados Unidos, y que aún no le había dado las gracias por todo lo hecho en su favor. En ese instante Zelenski más blanco que el papel y con el vientre la mar de revuelto deseó que la tierra se lo tragara. Después, afirman doctos expertos, humillado y descompuesto por doquier se metió el rabo entre las patas y se las piró. ¡Homérico! En pocos minutos, y sin necesidad de sesudos debates, la propaganda occidental sobre el buen Zelenski y el malvado Putin estalló en mil pedazos ante los ojos atónitos de más de 8.000 millones de telespectadores. Y entonces quien quiso comprender, comprendió. Tanto sobre las razones verdaderas de la implantación en Europa de cabezas nucleares yanquis apuntando a Moscú como sobre el potencial bélico real del ejército ucraniano, pasando por quién quiere continuar la guerra y, sobre todo, por quién es el amo y quién el criado. Una insólita emisión televisiva de audiencia insuperable que, además, escenificó rotundamente el antes y el después de un capitalismo internacional en funesta mutación.
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- Escrito por José L. Quirante
- Categoría: A contracorriente
Imperialismo y “marxismo occidental”: un diálogo imprescindible. (II)
GR: En sus dos libros sobre el tema, Anderson ofrece una explicación marxista occidental del marxismo occidental. Esto es, en mi opinión, precisamente lo que constituye los puntos fuertes y las debilidades ineludibles de su enfoque. Por un lado, ofrece un diagnóstico perspicaz de aspectos selectos de su orientación ideológica fundamental, incluyendo su retirada de la política práctica en favor de la teoría y su adopción del derrotismo político.
Por otro lado, nunca llega al meollo del asunto al situar el marxismo occidental, tal como él lo entiende, dentro de las relaciones sociales globales de producción (incluida la producción teórica) y la lucha de clases internacional. En definitiva, nos ofrece una explicación que no es rigurosamente materialista porque no se ocupa seriamente de la economía política de la producción, circulación y consumo de conocimiento, ni coloca al imperialismo en el centro de su análisis.
Desde un punto de vista marxista, más allá de su parodia occidental, no son las ideas las que impulsan la historia sino las fuerzas materiales. Por lo tanto, la historia intelectual, incluida la historia del marxismo como empresa teórica, debe situarse claramente en relación con esas fuerzas, aunque reconociendo, por supuesto, que la ideología funciona de manera semiautónoma respecto de la base socioeconómica.
Los intelectuales marxistas en Europa a fines del siglo XIX y principios del XX trabajaron a menudo fuera de la academia, a veces como organizadores políticos o periodistas, y tendieron a estar mucho más vinculados orgánicamente a la lucha de clases práctica de diversas maneras. Cuando se produjo la división en el movimiento socialista durante la Primera Guerra Mundial, algunos de esos intelectuales dieron la espalda al proletariado internacional y se alinearon, consciente o inconscientemente, con los intereses de sus burguesías nacionales. Otros, sin embargo, coincidieron con Lenin en que la única guerra que valía la pena apoyar era una guerra de clases internacional, claramente manifestada en la Revolución rusa, no la rivalidad interimperialista de la clase dominante capitalista.
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- Escrito por Otros Medios: Observatorio de la Crisis. Autores: Jhon Bellamy Foster y Gabriel Rockhill
- Categoría: Batalla de ideas
Imperialismo y “marxismo occidental”: un diálogo imprescindible. (I)
John Bellamy Foster es editor de Monthly Review y profesor emérito de sociología en la Universidad de Oregón. Gabriel Rockhill es director ejecutivo del Critical Theory Workshop/Atelier de Théorie Critique y profesor de filosofía y estudios interdisciplinarios globales en la Universidad de Villanova en Pensilvania.
Gabriel Rockhill : Me gustaría comenzar esta discusión abordando, en primer lugar, una idea errónea sobre el marxismo occidental, que sé que es de interés mutuo. El marxismo occidental no es equivalente al marxismo en Occidente. En cambio, es una versión particular del marxismo que, por razones muy materiales, se desarrolló en el núcleo imperial, donde hay una presión ideológica significativa para conformarse a sus dictados. Como ideología dominante en relación con el marxismo, condiciona las vidas de quienes trabajan en el núcleo imperial y, por extensión, en los estados capitalistas de todo el mundo, pero no determina rigurosamente la erudición y la organización marxistas en estas regiones. La prueba más simple de ello es el hecho de que no nos identificamos como marxistas occidentales a pesar de que somos marxistas que trabajamos en Occidente, muy parecido al filósofo italiano Domenico Losurdo, cuyo libro Western Marxism fue publicado recientemente por Monthly Review Press.
¿Qué piensa usted sobre la relación entre el “marxismo occidental” y el “marxismo en Occidente”?
John Bellamy Foster: No me gusta el término “marxismo occidental”, en parte porque fue adoptado como una forma de autoidentificación por pensadores que rechazaban no sólo el marxismo soviético, sino también gran parte del marxismo clásico de Karl Marx y Federico Engels, así como el marxismo del Sur Global. Al mismo tiempo, grandes partes del marxismo en Occidente, incluidos los análisis más materialistas, político-económicos e históricos, han tendido a ser excluidos de este tipo de marxismo occidental autoidentificado, que no obstante se presentó como el árbitro del pensamiento marxista y ha dominado la marxología.
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- Escrito por Otros Medios: Observatorio de la Crisis. Autores: Jhon Bellamy Foster y Gabriel Rockhill
- Categoría: Batalla de ideas
Sobre la Ilustración Oscura de la neorreacción y su inserción en la lucha de clases
Para determinados sectores del imperialismo, esta línea de pensamiento podría justificar una serie de reacciones políticas necesarias, lógicas y coherentes para mantener en pie un capitalismo en decadencia.
Mucho se está hablando últimamente de la «Ilustración Oscura» o del movimiento «intelectual» que ilumina el pensamiento neorreaccionario (también conocido como Neo-Reaccionarismo o Nrx). La izquierda lo menciona escandalizada por lo que a todas luces (nunca mejor dicho) supone la destrucción de las bases culturales consensuadas por la modernidad. Y la derecha porque ansía encauzar la dispersión ideológica que plasma su acción política, (sujeta a la propia necesidad de supervivencia de un capitalismo fragmentado) dentro de un cauce programático de coherencia teórico práctica.
El término «Ilustración Oscura» fue popularizado por Nick Land, principal exponente de esta corriente. Se puede considerar un filósofo y teórico asociado con el movimiento neorreaccionario. Sus escritos son una combinación de filosofía o pseudofilosofía, teoría política, consignas y ciencia ficción distópica. Land ataca los ideales y méritos de la ilustración clásica (la democracia, el igualitarismo y el progreso). Ansía la vuelta a estructuras jerárquicas autoritarias, desechando la razón y el progreso humanista. Los seguidores del neo-reaccionarismo no parecen conscientes de que forman parte de una élite creada por el desarrollo histórico de un capitalismo enmarcado en los principios de la Ilustración del siglo XVIII a la que tanto detestan.
Ante la decadencia social y económica del universalismo democrático y el progresismo propone alternativas como el tecnofeudalismo o el regreso a formas de gobierno autoritarias. Pero el tecnofeudalismo que propone no representa un cambio sistémico, tal y como Varufakis y otros puede entenderlo1,
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- Escrito por Otros Medios: Periodismo Alternativo. Autor: Kike Parra
- Categoría: Batalla de ideas
Solidaridad del PCPE con los obreros asesinados en la mina
Quizás suene duro pero es la realidad, desde el PCPE nos solidarizamos con los trabajadores asesinados, con los heridos y sus familias.
La mina de Cerredo tiene un negro historial, como casi todas las minas, como casi todos los tajos de todos los oficios donde el capital exprime a los trabajadores. La tragedia se repite en la mina y, además, en la propia mina ya hubo un accidente en 2023 y otro en 2015. Según las estadísticas más de 5.000 fallecidos en las minas asturianas que se sepan y desde que hay registros.
Investigan las causas, como decía la canción “vendrán gobernadores, alcaldes, ingenieros…tratarán de salvar la pretendida viuda que se muerde el pañuelo…”
Los fallecidos entre 32 y 54 años de la provincia de León, y cuatro más heridos con traumatismos y quemaduras. Pero este gobierno y los anteriores y desgraciadamente los que los sustituyan pedirán para colmo que se aumente la edad de jubilación.
Siempre llaman la atención los muertos, los que no se recuperarán jamás, pero tendríamos que hacer mención de los miles y miles de heridos en los tajos. Muchos de ellos tampoco se recuperarán jamás.
La clase obrera paga con su sangre el beneficio del capital.
Nuestro más sentido pésame a las familias, nuestra solidaridad con todos los trabajadores de la mina.
Solo el pueblo organizado salva al pueblo
Secretaría de Movimiento Obrero del PCPE
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- Escrito por Secretaria de Movimiento Obrero y Sindical
- Categoría: Movimiento Obrero
Poemas de Mao Tse-Tung para mover montañas
Existe una edición como compilación de los poemas de Mao Tse-Tung que data de 1978, publicada en Pekín. La poesía de Mao, con sus breves poemas, expresa la grandiosidad de lo más minúsculo cuando se trata de transformar la vida y el mundo, que es de lo que se trata. La extrema belleza de los poemas de Mao radica en vislumbrar los grandes desafíos colectivos y aspirar a un mundo solidario que cambie de base: sus cimientos, demoler la ruindad a través de ingentes fuerzas humanas extraordinarias de dimensiones inasibles que venzan la soledad y la insignificancia. Nacemos para mover montañas.
En su poema “Changsha”, de 1925, se pregunta el poeta Mao a modo de soliloquio en un momento solitario ante la inmensidad de los horizontes perdidos y el río Hsiang Chiang con su caudal imparable: “Ante tal inmensidad, absorto/ me pregunto: En esta infinita tierra/ ¿Quiénes rigen el surgir y el desaparecer?”.
El poema “El pabellón de la grulla amarilla”, de la primavera de 1927, nos traslada a la belleza inmensa de la levedad de un lugar inconmensurable de nueve caudalosos ríos. El pabellón, que ya no existe, data del año 223. Una leyenda afirma que un santo taoísta pasó por ese lugar, montado en una grulla amarilla.
El pueblo chino con todas sus etnias fue subyugado por los Señores de la Guerra en mil contiendas sangrientas. Los colonialistas europeos, con los británicos a la cabeza, masacraron a través de las guerras del opio durante el Siglo de las humillaciones. El trayecto de los revolucionarios comunistas chinos va desde una pequeña y modesta embarcación de madera a La larga marcha, además hasta la expulsión de los invasores japoneses que sembraron el exterminio. El poema “La gran marcha”, que data de octubre de 1935, cuando cada minúsculo obstáculo equivalía a mil rocas inexpugnables: “El Ejército Rojo no teme los rigores de una larga marcha,/ mil montañas, diez mil ríos no significan nada para él”.
Los poemas nos trasladan a lo más sutil, la sencillez y los compartidos desafíos más estimulantes para la vida única e inabarcable.
Miguel Ángel Rojas
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- Escrito por Miguel Ángel Rojas
- Categoría: Literatura Imprescindible