El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. A veces alguien pregunta que por qué se dedica un día a conmemorar algo que ha de ser todos los días, y lo cierto es que un día no resuelve un año, eso solo es propio de la falsas conciencias fácilmente reconocibles en todos aquellos sujetos, individuales o colectivos, que mediante el gesto, el ademán y la retórica disfrazan su auténtica razón de ser. Así es con el oportunismo, y así es también el 1 de mayo, donde las organizaciones oportunistas y reformistas trata de mostrar lo contrario que practican todo el año, pero esta contradicción, que por otro lado es natural al desarrollo histórico, no se da en las organizaciones conscientes, cuya conciencia de clase es idéntica a su acción. El 1 de mayo condensa pasado y presente, y sobre todo, es el día en el que afirmamos lo que tratan de negarnos todos los días, nuestra condición de clase, de sujeto histórico, capaz de transformar la realidad unicamente cuando la clase obrera lucha unida bajo la bandera revolucionaria del marxismo-leninismo. Es por eso que los y las comunistas salimos a las calles en esta fecha fundamental, no como meros acompañantes sino como vanguardia política.

El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. Compartir nuestras ideas es importante, compartir la lucha en los barrios, en el centro de trabajo o de estudios es muy importante, acompañarnos en las manifestaciones y gritar nuestras consignas es también muy importante, pero aunque compartir nuestras ideas, nuestras luchas y nuestras consignas sea necesario, eso por sí solo no es suficiente para ser buen militante, también hace falta no dejar ninguna tarea sin cumplir. La militancia no va por libre solo en lo que le motiva, tampoco espera a que ocurran las cosas para ponerse en marcha, busca adelantarse, está en continua actividad, a la vanguardia, siempre resuelto a cumplir de manera diligente con las tareas que la lucha plantea, consciente que no solo se incumplen unos principios sino que también el capitalismo obtiene una victoria cuando se deja una tarea sin cumplir. La militancia siempre está en la formación y el análisis permanente, en el debate, en su resolución, y en su ejecución, porque cumplir con una resolución es la garantía firme de la ausencia de retórica en nuestras filas, es la prueba palpable del paso de las palabras a los hechos, de la teoría a la práctica, es no dejar ninguna tarea sin cumplir. Un/a militante es un sujeto que llega al partido porque la inquietud por cambiar la miseria del presente le impulsa a buscar la lucha, y una vez que la encuentra descubre que solo mediante la disciplina y la organización leninista esa lucha puede transcender sus coordenadas concretas y elevarse a la categoría de lucha histórica, de lucha revolucionaria, cuando descubre que solo hay revolución cuando no se deja ninguna tarea sin cumplir. Compartir nuestras ideas, nuestras luchas y nuestras consignas es importante y necesario porque es importante y necesario contar con simpatizantes, porque es importante y necesario forjar la unidad del partido con la clase obrera y los sectores populares, con todos los oprimidos y oprimidas, pero para que haya unidad debe haber antes partido, y en consecuencia, militantes que no dejen ninguna tarea sin cumplir.

El lunes 22 de abril, a las 18:30 h., tuvo lugar en A Coruña la concentración antifascista en contra del mitin de Vox. Quince minutos antes, los camaradas de Galiza hicimos acto de presencia en el lugar de encuentro, justo en frente del Palexco, el local habilitado para albergar la reunión del partido fascistoide. Ante nuestra sorpresa, el panorama inicial se resumía en cientos de banderas rojigualdas, un grupo reducido de policías y una preocupante escasez de manifestantes descabezados. Ondeaban las banderas LGTBI, las estreleiras, las esteladas o las ikurriñas. No fue hasta la llegada de Acción Antifascista A Coruña que la concentración tomó un rumbo determinado: gritar hasta dejar claro que con el fascismo no se conversa. Justo cuando la amenaza de lluvia auguraba una deserción masiva, los policías se colocaron el casco antidisturbios y montaron el cerco, motivando así a los más escépticos.

>

Bajo el lema “Todo para la clase obrera, tu lucha decide” la formación comunista ha lanzado un discurso centrado en la situación de los trabajadores de la Región de Murcia.

El Partido Comunista de los Pueblos de España ha celebrado este 25 de abril en la plaza de San Agustín de Murcia su mitin de cierre de campaña, en presencia de simpatizantes del Partido y vecinos del barrio, así como del colectivo de limpiadoras en lucha de la CARM, del colectivo de pensionistas y mujeres del movimiento feminista.

 

El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos.

El poder del capitalismo nace de la riqueza que substrae a la clase obrera mediante la explotación, solo así un minoría consigue acaparar la riqueza que producimos los trabajadores y las trabajadoras, una verdad tan monstruosamente evidente solo es posible ocultarla o bien, mediante la violencia directa, o bien, mediante una ilusión, lo primero es eficaz pero lo segundo es mucho más eficiente porque consigue que las masas legitimen voluntariamente su propia explotación.

Es por eso que para legitimar su explotación la democracia burguesa es el método predilecto del capitalismo, y es por eso también que los y las comunistas debemos combatir ese frente, de la misma manera que se está en los sindicatos, en los barrios, en las universidades o en la solidaridad internacionalista, también estamos peleando en el corazón mismo del aparato de legitimación burgués, no para legitimarlo sino para deslegitimarlo, no porque nos creamos su juego sino porque debemos destruirlo, no porque seamos un partido burgués sino porque somos el partido de la clase obrera.Es por eso que nos vemos en la obligación de superar los impedimentos que el sistema nos pone, y que demuestran como su democracia no es más que un método para garantizar su dominación, y lograr que el 28A haya una papeleta comunista en las mesas electorales.

El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. La crisis general del capitalismo se agudiza y la violencia con la que responde es proporcional a su descomposición. Desde las guerras para expoliar los recursos e imponer sus mercados hasta los desahucios en nuestros barrios. Ya sea a nivel internacional, nacional o local, en nuestro barrio, en nuestro centro de trabajo o en nuestro centro de estudios, se puede palpar el modo cada vez más atroz que la lógica de la acumulación y la explotación tiene para poder asegurar sus criminales ganancias a toda costa y sobre cualquier cosa, el grotesco intento de golpe de estado en Venezuela, el adelanto electoral, el cada vez más notable auge del fascismo cuya retórica es cada vez más reproducida por parte de los voceros del sistema…. todo ello nos ha hecho comenzar el año con una intensa actividad.

En el frente antiimperialista, hemos salido a las calles contra la agresión yanqui al soberano pueblo de Venezuela y su revolución bolivariana, hemos sido de hecho una fuerza decisiva, ya que sin titubeos hemos adoptado la defensa del pueblo venezolano como propia. Cuando la defensa de lo que es justo se vuelve incómoda y difícil, es ahí donde se distingue al revolucionario del demagogo, y es ahí donde se ha distinguido y se distingue el PCPE, cuando la manipulación “informativa” es la norma y el revisionismo trata de hacer su papel intentando disolver la lucha de la clase obrera, los y las comunistas cumplimos con nuestro deber que es nuestra tarea.

 

El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. Comienza el 2019, y nosotros, los y las comunistas, no comenzamos nada sino que continuamos todo, porque la fuerza que nos impulsa es depositaria de la larga tradición de lucha que ha liberado y libera a la humanidad de sus cadenas, y es que frente a la tradición que pretende perpetuar la miseria y la ignorancia de la que se valen las élites oligárquicas, está la sabia popular, antagónica y antitética, rebelde y perenne, manteniendo siempre abierta la brecha que diluye los valores dominantes y desplaza su significado opresor por otro emancipador. Es por eso que un año más realizamos el roscón antimonárquico de Alacant que congrega desde 1986 a los sectores populares y su vanguardia, este evento, ya tradicional en nuestro partido, no solo un acto festivo, y ni mucho menos la adopción de una costumbre religiosa, sino que es la manera en la que el sentir popular, obrero y proletario, invierte la realidad dominante y con ello la transforma un poco. Es también fruto del reconocimiento de la tradición de lucha que nos impulsa, que celebramos el 60 aniversario de la heroica revolución cubana, como fue el pasado 17 de enero en Gran Canaria, que organizamos conjuntamente con el consulado general de la heroica isla hermana.

COMUNICAT DAVANT LA DENÚNCIA DE VOX AL PCPE DE CASTELLÓ

L'organització de Castelló del PCPE ha conegut, a través dels mitjans de comunicació, què, el dimarts 8 de gener, el partit ultradretà VOX ha interposat una denúncia al PCPE de Castelló per un suposat delicte d'odi en relació amb uns cartells que, segons eixe grup, s'havien fet per als actes del 86è aniversari de les Normes de Castelló. Davant d'eixa actuació, el PCPE de Castelló manifesta el següent:

1r. Que la denúncia de VOX és totalment absurda i suposa un atac a la llibertat d'expressió, tan poc valorada per la seua ideologia. No té més objecte que reiterar el seu anticomunisme primari, presentant els comunistes i qualsevol col·lectiu desfavorit (immigrants, minories ètniques, dones, persones LGTBI, etc.) com a responsables dels 'mals de la nació', per tal d'atraure als sectors populars més desclassats i vulnerables a la demagògia reaccionària de la ultradreta.