El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos.

El poder del capitalismo nace de la riqueza que substrae a la clase obrera mediante la explotación, solo así un minoría consigue acaparar la riqueza que producimos los trabajadores y las trabajadoras, una verdad tan monstruosamente evidente solo es posible ocultarla o bien, mediante la violencia directa, o bien, mediante una ilusión, lo primero es eficaz pero lo segundo es mucho más eficiente porque consigue que las masas legitimen voluntariamente su propia explotación.

Es por eso que para legitimar su explotación la democracia burguesa es el método predilecto del capitalismo, y es por eso también que los y las comunistas debemos combatir ese frente, de la misma manera que se está en los sindicatos, en los barrios, en las universidades o en la solidaridad internacionalista, también estamos peleando en el corazón mismo del aparato de legitimación burgués, no para legitimarlo sino para deslegitimarlo, no porque nos creamos su juego sino porque debemos destruirlo, no porque seamos un partido burgués sino porque somos el partido de la clase obrera.Es por eso que nos vemos en la obligación de superar los impedimentos que el sistema nos pone, y que demuestran como su democracia no es más que un método para garantizar su dominación, y lograr que el 28A haya una papeleta comunista en las mesas electorales.

El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. La crisis general del capitalismo se agudiza y la violencia con la que responde es proporcional a su descomposición. Desde las guerras para expoliar los recursos e imponer sus mercados hasta los desahucios en nuestros barrios. Ya sea a nivel internacional, nacional o local, en nuestro barrio, en nuestro centro de trabajo o en nuestro centro de estudios, se puede palpar el modo cada vez más atroz que la lógica de la acumulación y la explotación tiene para poder asegurar sus criminales ganancias a toda costa y sobre cualquier cosa, el grotesco intento de golpe de estado en Venezuela, el adelanto electoral, el cada vez más notable auge del fascismo cuya retórica es cada vez más reproducida por parte de los voceros del sistema…. todo ello nos ha hecho comenzar el año con una intensa actividad.

En el frente antiimperialista, hemos salido a las calles contra la agresión yanqui al soberano pueblo de Venezuela y su revolución bolivariana, hemos sido de hecho una fuerza decisiva, ya que sin titubeos hemos adoptado la defensa del pueblo venezolano como propia. Cuando la defensa de lo que es justo se vuelve incómoda y difícil, es ahí donde se distingue al revolucionario del demagogo, y es ahí donde se ha distinguido y se distingue el PCPE, cuando la manipulación “informativa” es la norma y el revisionismo trata de hacer su papel intentando disolver la lucha de la clase obrera, los y las comunistas cumplimos con nuestro deber que es nuestra tarea.

 

El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. Comienza el 2019, y nosotros, los y las comunistas, no comenzamos nada sino que continuamos todo, porque la fuerza que nos impulsa es depositaria de la larga tradición de lucha que ha liberado y libera a la humanidad de sus cadenas, y es que frente a la tradición que pretende perpetuar la miseria y la ignorancia de la que se valen las élites oligárquicas, está la sabia popular, antagónica y antitética, rebelde y perenne, manteniendo siempre abierta la brecha que diluye los valores dominantes y desplaza su significado opresor por otro emancipador. Es por eso que un año más realizamos el roscón antimonárquico de Alacant que congrega desde 1986 a los sectores populares y su vanguardia, este evento, ya tradicional en nuestro partido, no solo un acto festivo, y ni mucho menos la adopción de una costumbre religiosa, sino que es la manera en la que el sentir popular, obrero y proletario, invierte la realidad dominante y con ello la transforma un poco. Es también fruto del reconocimiento de la tradición de lucha que nos impulsa, que celebramos el 60 aniversario de la heroica revolución cubana, como fue el pasado 17 de enero en Gran Canaria, que organizamos conjuntamente con el consulado general de la heroica isla hermana.

COMUNICAT DAVANT LA DENÚNCIA DE VOX AL PCPE DE CASTELLÓ

L'organització de Castelló del PCPE ha conegut, a través dels mitjans de comunicació, què, el dimarts 8 de gener, el partit ultradretà VOX ha interposat una denúncia al PCPE de Castelló per un suposat delicte d'odi en relació amb uns cartells que, segons eixe grup, s'havien fet per als actes del 86è aniversari de les Normes de Castelló. Davant d'eixa actuació, el PCPE de Castelló manifesta el següent:

1r. Que la denúncia de VOX és totalment absurda i suposa un atac a la llibertat d'expressió, tan poc valorada per la seua ideologia. No té més objecte que reiterar el seu anticomunisme primari, presentant els comunistes i qualsevol col·lectiu desfavorit (immigrants, minories ètniques, dones, persones LGTBI, etc.) com a responsables dels 'mals de la nació', per tal d'atraure als sectors populars més desclassats i vulnerables a la demagògia reaccionària de la ultradreta.

El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. El pasado día 15 de diciembre inauguramos en Madrid nuestra nueva sede central. Huelga decir que una sede no es sencillamente un centro administrativo de las tareas y actividades de una organización, por lo menos no en el caso de una sede comunista. Una sede comunista es el centro neurálgico de la vanguardia desde la cual el partido, como expresión de la organización política de la clase obrera, estructura el avance y dirige la funciones que sirven para la consecución de la tarea histórica del proletariado, es también, el lugar donde el proletariado se encuentra reconocido como tal, como sujeto histórico y por tanto una sede es además un centro de cultura proletaria desde el que se definen fruto de la vivencia cotidiana las categorías con las que transformar la historia en todas sus dimensiones.

El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. Así lo hacemos ante el evidente auge del fascismo, cada vez más desatado y notorio, tanto a nivel internacional como en cada uno de nuestros barrios, es por eso que una vez más, allí ha estado nuestra militancia organizando actos, marchas y concentraciones, como el pasado día 14 en Murcia frente al hotel Nelva, el pasado día 17 en Alicante, o en el recuerdo de Carlos Palomino. Todos ellos son actos en los que no sólo se recuerda o se condena la violencia que el fascismo practica contra nuestra clase con la cobertura de la patronal. Sino también son una decidida manifestación por la organización antifascista, obrera y popular, en nuestros barrios, en nuestros centros de trabajo y de estudio. Esta lucha solo puede fundamentarse de modo consecuente sobre la unidad frente a la explotación capitalista, en el antiimperialismo y en la solidaridad internacionalista, contra el patriarcado, y en el conocimiento de nuestros referentes históricos que desde la certeza histórica nos impulsan para conquistar el futuro. Es decir, sólo puede fundamentarse la lucha en la propuesta comunista, en el proyecto revolucionario que liquide definitivamente este sistema de miseria y construya el socialismo.

Una profunda agudización de la lucha de clases internacional.

Asistimos hoy a una agudización extrema de la lucha de la lucha de clases internacional. Esta agudización no viene del crecimiento y desarrollo de las capacidades de la clase obrera y sus organizaciones, sino que la agudización deriva de la necesidad del capitalismo de tratar de revertir su proceso de decadencia histórica, sus dificultades para el crecimiento del capital, y del agotamiento de las posibilidades de expansión que en épocas pasadas le permitía la conquista de nuevos mercados y de nuevas materias primas.

El capitalismo internacional, actúa en términos de agotamiento de sus habilidades para mantener el ciclo de reproducción ampliada del capital. La caída tendencial de la tasa de ganancia lo determina todo de forma implacable, y los nuevos desarrollos tecnológicos, especialmente la robotización, entran en aguda contradicción con las relaciones de producción.

Todo lleva a una dura pugna interna en clave imperialista: exportación de capitales, gigantesca concentración monopolística del capital, aumento intenso de la tasa de explotación, del ritmo del trabajo y de la sobreexplotación, y deterioro irreversible de las condiciones de vida y de la naturaleza como sistema. Todas las contradicciones internas se agudizan.

En consecuencia, la dictadura del capital se manifiesta de forma más explícita, abandona, por inútiles, las formas democrático-burguesas del siglo pasado, y los estados capitalistas avanzan a formas de control social cada día más absolutos. Recorte de libertades y fomento de las pautas sociales más reaccionarias.

Las luchas obreras en Canarias desde 1962 hasta el 69 marcaron un hito en la historia del movimiento obrero de las islas. Huelgas en las conserveras de pescado, en el transporte, aparcería (agricultura), huelga general en el Puerto de la Luz y de Las Palmas durante tres días, etc…

La culminación de todas estas luchas fue los llamados Sucesos de Sardina del Norte que se produjeron el 15 de septiembre de 1968. SATRA, compañía de trabajos asfálticos-construcción deja en la estacada a cincuenta y tres familias del Norte de la Isla de Gran Canaria. Los trabajadores eligen una comisión para defender sus derechos en las distintas instancias del régimen franquista (Magistratura de Trabajo, Sindicato Vertical, y Gobierno Civil) pero la Dictadura era implacable con los trabajadores. No les dieron contestación alguna a sus reivindicaciones, con lo cual los trabajadores entraron en contacto con miembros del Partido Comunista de España en Canarias y sindicalistas de Comisiones Obreras en la clandestinidad. En el verano del 68 se hacen colectas populares para ayudar económicamente a los trabajadores de SATRA y se llevan a cabo dos asambleas clandestinas para ver la estrategia que había que seguir para luchar y enfrentarse a los estamentos franquistas.

El pasado 15 de noviembre tuvo lugar una agresión fascista a menores en la localidad de Dénia, perpetrada por unos 15 despreciables fascistas encapuchados. Como se ha demos- trado al cabo de la Historia, los fascistas actúan violentamente contra aquellos sectores más desfavorecidos de la sociedad; en este caso ha sido un grupo de menores inmigrantes, pero otras veces son organizaciones anticapitalistas, militantes comunistas, personas homosexuales etc. Es evidente que el fascismo nace y desa- rrolla con la única función de defender los inte- rés de los capitalistas captando, bajo discurso obrerista, a sectores desclasados y sin concien- cia de la clase obrera y el pueblo en general en contra de sus intereses de clase. Las hienas hambrientas de violencia se visten de corderos y pretenden llegar a nuestra clase con recogida y reparto de alimentos, para dar una apariencia de servicio social, e intentando alejarse de su verdadera imagen de grupos violentos. Como suele decirse, mismo perro con distinto collar, ya que no solo ha sido este caso de Dénia, sino que hace ya mucho tiempo que se vienen pro- duciendo agresiones de distinto tipo como fue recientemente en Elda tras una concentración contra la apertura de un sede de este tipo de organizaciones, amenazas contra militantes co- munistas en la Vega Baja, pintadas en sede de partidos políticos en Elx, además de algún que otro encontronazo mientras se hacen labores de propaganda.