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Manuela Vargas es una trabajadora jerezana, camarera de piso, que lleva más de cien días en la puerta del hotel "Tierras de Jerez" donde trabajaba, reivindicando que la empresa cumpla con lo acordado en sede judicial y le abone las cantidades que le adeuda.

UyL: ¿Cuánto tiempo llevas trabajado para esta empresa?

M.: Llevo quince años trabajando en el hotel, aunque en ese periodo, he pasado por tres empresas distintas. En la última, Alojamientos Jerezanos SLU, me he llevado unos dos años.

UyL: ¿Qué problemas has tenido o habéis tenido con esta última empresa?

M.: Desde que entró esta nueva empresa, Alojamientos Jerezanos SLU, se nos ha venido pagando de forma muy irregular, cuando tenía algunas nóminas acumuladas, el empresario pagaba alguna y luego se llevaba otro tiempo sin pagar, llegando a deberme hasta cinco meses consecutivos, por lo que he tenido que ir denunciando judicialmente el impago de estas nóminas. Esto no lo hace solamente conmigo, sino con todos los trabajadores del hotel. Además, este empresario ya ha tenido problemas en otros hoteles, como en Antequera, por el mismo motivo.

Cuando vi que esta empresa no cumplía en absoluto con sus obligaciones, decidí pedir la extinción de mi contrato en base al incumplimiento de las obligaciones de pago. Ya en el juzgado, el empresario me propuso un fraccionamiento en el pago de la deuda, con la obligación de ir abonando mensualmente una cuota hasta la cancelación de dicha deuda. Pero resulta que solo pagó la primera cuota, dejando de pagar las demás. Volvimos al juzgado para hacer cumplir el acuerdo firmado, pero no ha servido para nada, ya que aunque se le han embargado cuentas bancarias a la empresa, ésta desvía los ingresos que percibe de los clientes y no ingresa nada en dichas cuentas.

UyL: ¿Y por eso decidiste protestar en la puerta del hotel?

M.: Así es. Me vine hasta el hotel y me puesto en la puerta con una pancarta reclamando el pago de lo que me debe. Así llevo 107 días. Hasta hace poco, estaba desde las nueve de la mañana hasta las siete de la tarde. Ahora estoy desde las nueve de la mañana a la una de la tarde, todos los días de la semana. Aunque si hay convocada alguna concentración o alguna actividad por la tarde, por parte de los sindicatos que me están apoyando, acudo siempre. Lo importante es poder llegar hasta el final.

UyL: Dices que recibes apoyo de algunas organizaciones sindicales ¿Que puedes decirnos sobre ello?

M.: Desde que comencé mi protesta he recibido el apoyo de muchísima gente, casi desde el primer día. He recibido el apoyo de las Kellys, incluso me llamó telefónicamente su presidenta desde Barcelona; también de CCOO, CGT, CNT, CTA, SAT, etc., aunque de "políticos" ninguno -haciendo referencia al Ayuntamiento de Jerez-; también por parte de partidos, como Podemos, IU o PCPE, pensionistas, Mara Violeta, por las redes sociales de personas todo el estado español; también de multitud de personas que diariamente se pasan por donde estoy para hacerme compañía un rato. También los medios informativos locales han venido a interesarse por mi problema. La verdad es que han sido muchas y muchos los que se han acercado y no quisiera dejar fuera a ninguno y a todos les agradezco enormemente su solidaridad y apoyo.

UyL: ¿Ha tenido algún efecto tu protesta frente a la empresa?

M.: Bueno, ante la presión que está recibiendo, la empresa empezó nuevamente a abonar las cuotas. Pero esto ya no es así. En el acuerdo firmado en el juzgado, se establecía claramente que si se dejaba de pagar una sola cuota mensual, el fraccionamiento quedaba sin efecto y la deuda debía ser abonada íntegramente en unión de los intereses legales por demora. Pero el empresario, hace lo que le da la gana. Niega que esté incumpliendo y además se niega a abonar los intereses de demora fijados. Es decir, después de incumplir desde el principio el acuerdo de fraccionamiento, ahora pretende continuar pagando cuotas como si nada hubiese pasado, cuando lo que tiene que hacer es pagar la suma íntegra de lo que me debe, que son treinta y un mil euros.

Además, tiene el descaro de decirme que me ponga a buscar trabajo en lugar de ponerme en la puerta del hotel.

Me pregunto el por qué no hay justicia para mi. No entiendo que lo que se firmó en el juzgado, ahora no se cumpla. El empresario sigue haciendo su vida normal y, en cambio, yo no puedo hacerlo, pues me obliga a mantener esta lucha. Mantengo esta protesta porque no me fío en absoluto de que siga pagando o de que vaya a cumplir con lo firmado. Me siento obligada a seguir aquí hasta que logre cobrar lo que se me debe.

Desde el principio, sabía que no iba a ser fácil, pero estoy dispuesta a llegar hasta el final. No me voy a rendir pues entiendo que debo de mantener esta lucha por mi y para que el empresario deja de hacer estas cosas.



Manuela es una mujer que a los escasos minutos de estar hablando con ella despierta una admiración enorme. Su coraje y determinación para hacer frente a esta situación es digna de los mayores elogios y de emulación. Con su heroica resistencia frente la injusticia de ese empresario, nos está dando todo un ejemplo de lucha obrera.

Jerez, a 14 de enero de 2019