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El concepto “clase obrera” su estructura y la función que cumple como principal fuerza del desarrollo social son objeto de las más variadas especulaciones por parte de los ideólogos burgueses y de sus servidores, los reformistas, revisionistas y oportunistas de derecha e “izquierda”

Los ideólogos burgueses pretenden demostrar que en la época de la revolución científico-técnica, la clase obrera disminuye en número y fuerza en los países capitalistas desarrollados, por cuanto se va convirtiendo en un grupo social que absorbe poco a poco una creciente y poderosa “clase media”, y que, por tanto, la sociedad contemporánea marcha hacia un sistema neocapitalista sin proletariado. 

Los revisionistas y oportunistas de derechas, intentan borrar las fronteras sociopolíticas de la clase obrera y la diluyen entre distintas capas sociales. En el concepto “clase obrera” incluyen no solo a los trabajadores manuales e intelectuales a sueldo de los capitalistas, sino también a las capas medias, a todos los elementos semiproletarios de la ciudad y el campo, explotados por el capital.

Desde otro ángulo, pero con el mismo fin los revisionistas y oportunistas de “izquierda” restringen arbitrariamente el concepto “clase obrera”; enfrentan a los obreros y los empleados (incluso a los técnicos y otros especialistas ocupados en la producción) por pertenecer, según ellos, a clases sociales diferentes y encontrarse “por encima de los obreros” y llegan incluso a excluir del proceso de producción la explotación del trabajo intelectual. En esta trayectoria incorporan a toda la intelectualidad en la pequeña, media y gran burguesía, transforman los aliados de la clase obrera en enemigos suyos, segregan del proletariado a algunos de sus destacamentos y lo “completan” con capas descasadas y pequeñoburguesas.

De hecho, tanto los ideólogos burgueses como los reformistas, revisionistas y oportunistas de “izquierda” estos todos los matices, tratan de tergiversar el concepto “clase obrera” para minimizar su función que está determinada por el lugar que aquélla ocupa en el sistema de la producción social, así como por su organización, fuerza, disciplina, conciencia y autoridad político-moral, siempre crecientes en el curso de la evolución social.

La clase obrera de los países capitalistas, ya sean de alto nivel de desarrollo o de desarrollo medio, como España, sigue siendo, igual que antes, la clase de los trabajadores asalariados que están privados de los medios de producción, viven de la venta de su fuerza de trabajo, ocupan un lugar subordinado en el sistema de relaciones de producción cumplen funciones puramente ejecutivas, reciben por su trabajo solo una parte del valor real del mismo y, como explotados, sus intereses son antagónicos e irreconciliables con los de la burguesía. 

En la estructura de la clase obrera moderna aparecen cuatro grupos bien diferenciados; el proletariado industrial, el proletariado agrícola,(BRACEROS DEL CAMPO) los empleados y el personal técnico que participa directamente en el proceso de producción. Pero respecto al conjunto de la clase obrera, el grupo más numeroso e influyente es el proletariado industrial, que constituye el núcleo de la clase obrera y el principal punto de apoyo del partido marxista-leninista. (PCPE)

El proletariado industrial forma la vanguardia, el destacamento más combativo, llamado a unir y cohesionar a los demás grupos de la clase obrera y, en torno a ella, a todos los oprimidos y explotados por el capital El proletariado industrial está compuesto por obreros ocupados en las industrias manufactureras, extractiva, construcción y obras públicas, electricidad, gas y agua, servicios de saneamiento, transporte, almacenaje, comunicaciones, y servicios en general.

El progreso científico-técnico introduce importantes cambios en la composición del proletariado industrial. Aparecen nuevas profesiones creadas por la producción moderna y desaparecen otras; unas profesiones se mantienen en estado estático y otras disminuyen de volumen. En la etapa actual del desarrollo de la técnica se registra una tendencia a la elevación del grado de capacitación profesional de la clase obrera.

Algunos tipos de trabajo físico pesado desaparecen o quedan relegados a un segundo término. En las ramas modernas de la industria crece el elemento intelectual en el contenido del trabajo manual, mientras que aumenta el elemento físico en el contenido del trabajo intelectual. Sin embargo en la sociedad capitalista contemporánea no desaparece la diferencia entre el trabajo manual e intelectual ni tampoco su contradicción.

Las dificultades para poder encuadrar en el conjunto de la clase obrera a éstos o aquellos grupos trabajadores se derivan de la complejidad del proceso social, especialmente en nuestros días. V.I. Lenin señaló ya en su tiempo que “el capitalismo no sería capitalismo, si el proletariado “puro” no estuviera rodeado de una masa de tipos de transición extraordinariamente variados…”

En el último decenio se aprecia un rápido descenso del peso específico y del número total de obreros agrícolas, de pequeños campesinos y de campesinos medios, debido, principalmente, a dos procesos interdependientes: uno, a la elevación de la productividad del trabajo en el agro y, otro, a la agudización que lleva al arruinamiento de los pequeños y medios campesinos y a la concentración de la producción agraria en haciendas de tipo puramente capitalista. 

El desarrollo del capitalismo ha ido modificando la situación material y social de los empleados, aunque en ninguna época formaron una masa socialmente homogénea. Por sus condiciones de vida, el sector más numeroso de los empleados ha dejado de diferenciarse esencialmente de los obreros industriales e incluso grupos importantes de éstos perciben remuneraciones inferiores a las de los obreros más calificados.

La revolución científico-técnica ha acelerado esencialmente la diferenciación de clase de los empleados, en cuya estructura pueden distinguirse tres elementos: empleados integrados en la clase dominante, empleados que forman parte de las capas medias urbanas y empleados próximos a la clase obrera o que forman parte de ella. Este último grupo puede definirse según el criterio siguiente: la no intervención en ninguna clase de trabajo de dirección como ejercicio del poder de la clase dominante. 

En el conjunto de la clase obrera se incluye a la mayoría de los asalariados que realizan trabajo intelectual en el proceso de producción o en la esfera de los servicios y que son explotados por capitalistas privados o por el Estado burgués. Por el contrario, no pueden ser comprendidos en la clase obrera aquellos intelectuales que, aun viviendo de un sueldo, cumplen funciones de dirección en nombre de la clase burguesa o desarrollan actividades encaminadas a defender o reforzar el régimen capitalista.

Para todos los partidos comunistas y obreros, el problema de la estructura de la clase obrera, como principal fuerza motriz de la lucha revolucionaria y de todo el movimiento democrático y antiimperialista, no es una cuestión puramente teórica, sino una de las cuestiones primordiales de la acción práctica diaria para reforzar el papel dirigente de la vanguardia marxista-leninista,(PCPE).

La revolución científico-técnica acelera la tendencia del desarrollo general del capitalismo consistente en un aumento continuo cuantitativo y cualitativo de la clase obrera, que en lucha empeñada contra la explotación capitalista y el poder del los monopolios eleva su conciencia de clase y se fortalece en el terreno ideológico, político y de la organización, puesto que la reproducción ampliada de las condiciones para su desaparición, es la reproducción ampliada del proletariado como enterrador del capitalismo.

J.A. Tovarik militante del PCPE: