Vamos a relatar una breve cronología sobre los acontecimientos históricos más relevantes en la conmemoración del centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre de 1917. Precisamente los prosoviéticos y las prosoviéticas del PCPE seguimos utilizando muchas de las fuentes bibliográficas editadas en la URSS. Para este contenido especial en la Revista Unidad y Lucha hemos considerado como obra clave la “Historia Ilustrada de la URSS (Feudalismo, Capitalismo y Socialismo)” de Konstantín Tarnovski. Trabajo y Ensayo de gran rigor científico editado por la Agencia de Prensa Nóvosti en 1982, conmemorando a su vez el 60ª aniversario de la URSS. En palabras de este historiador soviético: “Los conocimientos son el terreno en que crecen la comprensión y la confianza mutua y que tanto necesitamos todos hoy.”

Podemos afirmar con mucho orgullo los y las comunistas del PCPE que el Socialismo Real aportó grandiosos logros de importancia para toda la humanidad, y pudo resolver durante 74 años en interés de los trabajadores y las trabajadoras, problemas que el capitalismo no estaba capacitado para solventar como era el caso del desempleo. Algo que fue inexistente en el campo comunista.

El 29 de Julio de 1983 se celebraba en el Gran Palacio del Kremlin el 80ª aniversario del II Congreso del POSDR. Las palabras del entonces secretario del CC. Del PCUS, Mijaíl Zimianin resumían todas las conquistas sociales de la clase obrera soviética:

El reformismo es una corriente política en el movimiento obrero, fenómeno que se da desde su nacimiento; sustituye la lucha de la clase obrera por la revolución socialista por pequeñas mejoras o reformas que no afectan en nada al régimen de explotación capitalista. El reformismo es una variante del oportunismo, que empieza a difundirse ampliamente después de la muerte de Federico Engels. Los líderes reformistas decían a los obreros que renunciasen a la revolución y llegasen a un entendimiento con la burguesía.

La Segunda Internacional se convirtió en organización del reformismo. Los principales dirigentes del reformismo de la Segunda Internacional fueron de una parte Karl Kaustky, socialdemócrata alemán, renegado enemigo del marxismo y de la dictadura del proletariado. De otra parte Eduardo Berstein, reformista también alemán y representante del oportunismo, negando las tesis fundamentales del marxismo y desnaturalizándolas; se pronunciaron contra la teoría de la lucha de clases y, entre otras, contra la de la revolución socialista y la dictadura del proletariado.

El sostén de los reformistas en todos los tiempos ha sido la aristocracia obrera, en su día denunciada por Lenin.

Las ideas del reformismo fueron heredadas por los socialistas de derechas.

Fotos de la campaña de agitación y propaganda que estamos realizando en la Comarca de la Vega Baja del Segura CONTRA LA GUERRA IMPERIALISTA, y del acto intercomarcal en Alicante en torno al 100 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA DE OCTUBRE. En una primera fase la campaña la hemos realizado en las localidades de Orihuela y Callosa de Segura.

Música, arte y sobre todo internacionalismo proletario es lo que se ha respirado los días 1,2 y 3 de septiembre en Amora, Portugal. La Festa d’Avante 2017 un año más con más de 500.000 participantes se constituye en el mayor acontecimiento social y cultural de Portugal

Una delegación de militantes del PCPE participamos en esta nueva edición de la ejemplificativa fiesta que nuestro partido hermano portugués organiza año tras año desde 1976. La gran Fiesta de de un extraordinario Partido que con la movilización de decenas de miles de sus militantes, expresando en todo momento su alto nivel político, ideológico y humano, revalidan año tras año el éxito de Avante

Juan Samper tiene una larga trayectoria de militancia comunista, que ha estado caracterizada por su participación en las luchas de su pueblo.

Miembro destacado del barrio rojo de “Tres Palmas”, en la isla de Gran Canaria, tiene una larga vida de activista en las numerosas luchas que se han dado en estas décadas. “Tres Palmas” surgió como producto de un proceso cooperativo de construcción de viviendas, que se inició en el colectivo obrero de Guaguas Municipales, al calor de las luchas sindicales. 

Juan Samper recuerda su participación en el Congreso de Unidad Comunista, en enero de 1984:

Fernando Sagaseta casi se marcha del Congreso cuando, Ignacio Gallego en su discurso, dijo que tenía claro que España abarcaba desde las provincias del norte hasta Cádiz. El alboroto de Fernando fue espectacular, y con él buena parte de la delegación canaria.

La tendencia del día a día muchas veces nos hace hablar de las cosas, e incluso hacerlas, sin dedicarle el tiempo suficiente a valorar en su totalidad histórica el alcance de las mismas. La menor o mayor trascendencia de los hechos quedan diluidos en una sucesión amnésica de acontecimientos incapaz de incorporar los conocimientos adquiridos por la acción consciente de las masas. El acervo de las organizaciones del movimiento obrero y popular y, muy especialmente, el de sus partidos y sindicatos, construyen ese motor imparable de la Historia que es la lucha de clases. Con sus avances y retrocesos, la realidad que hoy vivimos es hija inequívoca de la lucha iniciada hace más de siglo y medio por el movimiento obrero internacional y guarda memoria práctica del acontecimiento más trascendental de la Historia del desarrollo social de la Humanidad: La Revolución Socialista de Octubre.

El acontecimiento que destruyó el Imperio Zarista y llevó a la clase obrera y al campesinado ruso y del resto de nacionalidades y pueblos de la Antigua Rusia al poder durante más de 70 años, marcó para siempre la Historia.

La formación es y debe ser un pilar esencial de la vida de un comunista. Bien lo sabían nuestros camaradas cuando durante la Guerra Nacional-Revolucionaria empujaron a que el gobierno de la república dedicase también a formar tanto a los civiles que se quedaban en retaguardia como a los militares que iban al frente a combatir en defensa de la patria contra el fascismo. Cuando hablamos de formación debemos recordar que no hablamos de la simple erudición y lectura mecánica de los clásicos para poder citarlos e impresionar a nuestros compañeros y compañeras; eso sería propio de un intelectual pequeño burgués de salón, pero nunca de un joven comunista. Al igual podríamos hablar de la errónea concepción muy extendida de asimilar la formación a los títulos académicos, esto solo lleva a disparates como a los que acostumbran ciertos universitarios de considerar que la culpa de nuestra situación “es de los viejos que votan al PP” o a ciertas lecturas del Brexit o de la victoria de Donald Trump basados en que quienes no votaron a la facción de la oligarquía “correcta” son unos analfabetos. Los comunistas debemos entender la formación como la capacidad de entender la realidad para poder transformarla, como decía el Comandante Fidel Castro “sentido del momento histórico” y en ese sentido del momento histórico no podemos olvidar al camarada Trifon Medrano, aquel joven obrero que fuera SG de la UJCE y S. Org de la JSU y junto a él, a todos aquellos jóvenes que supieron entender que en aquel momento histórico tocaba dar las armas al pueblo, y dando ejemplo de ello fueron los primeros en empuñarlas para derrotar al fascismo.

El acuerdo adoptado por el VI Pleno del CC relativo a la compra de una sede para el CC en Madrid, trasciende con creces la ya por si importante decisión de adquirir en propiedad un local.

El momento político en el que se decide dar este paso marca con claridad la firme voluntad del CC de hacer realidad en lo concreto la perspectiva política a la ofensiva que nos mandató el X Congreso. Valoradas y analizadas las consecuencias del proceso fraccional que hemos padecido en los últimos meses, una de las lecciones que corresponde extraer es que, por encima de exigencias de retribuciones profesionales innecesarias e injustificadas como las pretendidas por determinados elementos de la fracción muy poco acostumbrados a trabajar, el Partido necesita dotarse de un patrimonio inmobiliario que, además de cubrir las necesidades políticas actuales del proyecto, asegure un patrimonio a las generaciones de comunistas que en los próximos años y décadas asuman el trabajo militante en el PCPE. Una decisión comprometida con nuestras crecientes necesidades políticas que mirando al futuro con confianza ayuda a cimentarlo porque sabe de la importancia para el futuro de la clase obrera y el pueblo del PCPE.