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“La lucha contra la opresión de la mujer en el marco de la lucha de clases.”

Bajo este título, el 22 y 23 de junio se celebrará la II Conferencia Feminista del PCPE. 10 años después de la primera Conferencia, hecho importante en la política del Partido como un primer acercamiento al conocimiento de la opresión patriarcal y la lucha por la emancipación de las mujeres trabajadoras; la celebración y los documentos aprobados en la misma tuvieron una desigual aceptación y desarrollo en el conjunto de la militancia.

Toda la política del Partido tanto interna como externamente estuvo condicionada por un sector en Partido, la ya destapada fracción, que quiso hacer avanzar posiciones antifeministas, en su línea esquemática, antimarxista y contraria al centralismo democrático, que no sólo ninguneaban los acuerdos emanados de la I Conferencia sino que boicoteaban el trabajo de la Comisión Feminista, tachándola de reformista y/o pequeño burguesa. Esto lo aprovecharon otros camaradas, que por seguidismo, ignorancia política, u otras, que no expusieron francamente, no realizaban ningún tipo de trabajo político del frente feminista, lo que ha frenado enormemente su avance.

No leyeron o entendieron a una revolucionaria fundamental. Alexandra Kollontai, "El Día de las Mujeres o el Día de las Mujeres Trabajadoras es un día para la solidaridad internacional y un día para revisar la fuerza y la organización de las mujeres proletarias. Pero no es un día especial sólo para las mujeres. El 8 de marzo es un día histórico y memorable para los trabajadores y para los campesinos, para todos los trabajadores rusos y para los trabajadores de todo el mundo”

La Comisión Feminista fue capaz de dar la batalla ideológica dentro del Partido, que tuvo su punto de inflexión en el X Congreso, del que emanó el mandato de celebrar esta II Conferencia y a pesar de todas las dificultades ha conseguido la consolidación de la acción política y reivindicativa del Partido en fechas referentes en la lucha de las mujeres trabajadoras como el 8 de marzo, 28 de septiembre y 25 de noviembre. En el Unidad y Lucha, hay página fija dedicada a la lucha de la mujer y la columna “La mujer nueva” y en otras secciones artículos referidos a problemática de las mujeres trabajadoras. Se ha propiciado también el uso de lenguaje inclusivo, en los medios y propaganda del Partido. Intervenimos, en coordinación con las secretarías de MOS en luchas protagonizadas por mujeres, como las concentraciones convocadas por las Kellys o la lucha por los comedores escolares. Se ha conseguido un cierto reconocimiento del PCPE en algunos sectores del amplio movimiento feminista, y participado con voz y política feminista de clase en las importantes movilizaciones feministas de los dos últimos años.

Esta segunda conferencia la Secretaría Feminista ha elaborado las tesis aprobadas por el Comité Central, con el objetivo de comprender cómo la dinámica de acumulación capitalista sigue produciendo, reproduciendo, transformando, renovando y manteniendo relaciones jerárquicas y opresivas, pero no como meros mecanismos puramente económicos y automáticos. Entender como el patriarcado, y su base material la división sexual del trabajo, es transversal a las clases sociales dividiendo la sociedad en función del sexo, que construye cultural y socialmente los géneros con obligaciones y tareas jerárquicas. Esto mantiene y refuerza relaciones de poder y explotación, impactando de manera más brutal a las mujeres trabajadoras, que soportan el peso múltiple de la explotación de clase, opresión, subordinación, discriminación de género, el racismo y el sexismo.

En la actual fase de construcción del Partido y la agudización de la lucha de clases, es absolutamente necesario reconocer cuáles son las causas por las que las mujeres no militan en el PCPE, analizar el papel del patriarcado en el capitalismo, que filtra cualquier aspecto de nuestra vida, también la vida partidaria. Si como comunistas no somos capaces de reconocer esta influencia, analizarla y desprendernos de ella, nunca seremos el partido que necesitan las mujeres trabajadoras. Si entendemos cómo funciona el binomio patriarcado y capital y las condiciones de vida que impone a la clase y aplicamos un programa político para combatirlo, construiremos un instrumento de lucha al que se incorporen las mujeres trabajadoras, la mitad de la clase obrera. Necesitamos la fuerza revolucionaria de las mujeres trabajadoras, sólo así seremos el Partido de la clase obrera.