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Entrevistamos hoy a Melquiades Jiménez Vicente, militante en la organización madrileña del PCPE y  miembro del Comité Central.

Melqui, cuéntanos cuáles  son tus origénes y dónde se fraguó tu conciencia revolucionaria.

Soy natural de Villavaliente, un pueblecito de Albacete, en el mes de mayo cumpliré 80 años. Nací en una familia humilde, mis padres eran personas de izquierdas pero no militaban en ninguna organización. Mi conciencia se fue desarrollando en mi pueblo porque veía la pobreza y las dificultades que padecían mis vecinos. Muy joven tuve que emigrar a Francia y allí empecé mi vida militante.
En una de mis  primeras reuniones en el PCE presencié como Dolores Ibárruri se dirigió al plenario y refiriéndose a Santiago Carrillo dijo “camaradas, este hombre no es comunista”. Aquellas palabras se me quedaron grabadas para siempre.
Fue en 1963 cuando ingresé en el PCE. Ya de vuelta , a España, empecé a trabajar en la Talbot y allí estuve durante 30 años. Yo era responsable de finanzas de CCOO y también del Partido, en la planta 5ª en la que yo trabajaba. Éramos 7500 trabajadores. Todavía hoy recuerdo el nombre de muchísimos de ellos.

¿En qué momento abandonas el PCE y decides incorporarte al PCPE?

Yo formé parte del proceso de unidad para crear el PC punto, como le llamaban en aquella época.
Venía del destacamento del MRUPC (Movimiento de recuperación y unidad del Partido Comunista), por lo tanto yo soy fundador del PCPE y desde ese momento he militado sin interrupción y muy orgulloso y satisfecho que estoy de mi militancia.
En 1994 me di de baja en CCOO porque a pesar de haber trabajado tanto para el sindicato, no estaba de acuerdo con la política de pactos en la que habían entrado.

¿Cómo es la militancia en el Partido de un veterano como tú?

Siempre he estado muy comprometido en la lucha. Desde el mismo día de mi jubilación, yo me jubilé a los 54 años, no he dejado ni un solo día de venir al Partido, para lo que haya que hacer.
Hoy me ocupo de la distribución del Unidad y Lucha, del mantenimiento de la sede, el local se abre todos los días, si hay que pintar o arreglar un enchufe o la tarea que sea, la hago, porque siempre hay cosas que hacer.
Hago pancartas, voy a las manifestaciones, soy el responsable de finanzas de mi célula, soy miembro del CC y todos los domingos, desde hace 30 años pongo el puesto en Tirso de Molina. Esa es una labor muy importante porque allí ven al Partido muchos miles de personas.
Un pensionista puede aportar al Partido toda su vida, como lo hago yo. Sólo es cuestión de querer trabajar codo con codo con los más jóvenes para que el Partido se fortalezca y tenga la línea correcta.

¿Melqui, qué consejo darías tú a la juventud que se está sumando a nuestro Partido?

Yo les diría que sean rectos, que no mientan, que sean disciplinados y puntuales porque esa es la forma de respetar al resto de camaradas. Los jóvenes tienen que saber que la militancia es un sacrificio y un esfuerzo, tienen que tener voluntad. La militancia de la juventud es muy importante para el Partido pero tienen que saber que es el Partido quien marca la línea política y tienen que respetar y venir al Partido para aprender. Yo todo lo que sé me lo enseñó el Partido.


Por último, camarada, ¿Cómo ves el futuro del Partido? ¿ Tiene sentido hoy la lucha de los comunistas?

El Partido podrá tener dificultades pero el Partido seguirá siempre, porque la clase obrera necesita al Partido Comunista. La lucha comunista es justa y aunque algunos no lleguemos a verlo, la gente tomará conciencia y  el Socialismo llegará.
¿Y.. cómo no va a tener sentido la lucha de los comunistas? Fíjate en la URSS, todas aquellas conquistas se dieron gracias a la lucha de los comunistas. La lucha siempre tiene sentido porque si no hay lucha no habrá victoria.

Muchas gracias, Melqui. Para la organización del Partido en Madrid y para el conjunto de militantes del PCPE tu trabajo es insustituible. Tu ejemplo nos guía hoy y nos guiará siempre.