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En las actuales condiciones de la lucha de clases, donde la ideología socialdemócrata penetra en amplios sectores de la clase obrera y del pueblo, juega un papel determinante la correcta aplicación de una política de masas revolucionaria. Para quienes militamos en el Partido de vanguardia, la política tiene que expresarse en práxis, en un trabajo diario y continuado con aquellos sectores del pueblo que tienen las mejores condiciones para elevar su conciencia de clase. Una práxis que parte de la idea central de que es la clase obrera la que ha de protagonizar la movilización y la lucha, y que el objetivo del Partido es el de la fusión con esos sectores para, de una forma natural, dirigir política e ideológicamente a destacamentos cada día más amplios de la clase y del pueblo.

Esa es la idea que las Tesis congresuales concretan en la propuesta de formación de Comités Populares, en todos aquellos lugares en los que el Partido tenga presencia, incluso cuando esta presencia es reducida.

Con esta línea de trabajo la organización del Partido en Gran Canaria está consiguiendo elevar su capacidad de incidencia en sectores diversos de la clase obrera y del pueblo de la isla. Trabajo que se concreta en una combinación entre ámbitos vecinales, sectores obreros y organización en el terreno sindical.

Empezando por esta última, la decisión tomada por el Comité Insular, hace ya varios años, de iniciar un trabajo sindical dirigido específicamente a las empresas del déspota Miguel Ángel Ramírez, con más de siete mil trabajadores/as, ha permitido consolidar la estructura más avanzada de los CUO en la isla, consiguiendo la coordinación de toda la representación sindical que existe en ese grupo de empresas, iniciando procesos de movilización, y donde ya se empieza a aceptar la idea de organizar huelgas frente al extremado abuso patronal.

En el sector portuario, que es otro de los objetivos del plan de trabajo, todavía no se concretan elementos organizativos, pero se tiene un primer acercamiento al sector de los estibadores portuarios.

En el terreno vecinal la posición más avanzada es la del Comité Popular del Cono Sur de la ciudad de Las Palmas, donde ya se ha alcanzado la capacidad de organizar a decenas de organizaciones populares, y obligar a que las instituciones reconozcan a este Comité como interlocutor en una amplia tabla reivindicativa. Pero también avanza el inicio de lo que llegará a ser el Comité Popular de Las Rehoyas, un barrio obrero muy importante.

El proceso de fortalecimiento del movimiento popular se relaciona directamente con los avances organizativos, y con la movilización y la lucha. El Ayuntamiento de Las Palmas ha tenido que sentarse a negociar con estos Comités para debatir las reivindicaciones principales de los mismos: rehabilitación de viviendas, equipamientos sociales, comedores populares, equipamientos culturales, etc. Este proceso, que va adquiriendo un amplio protagonismo social, está generando expectativas en otros barrios de la ciudad y una expectativa de reactivación de la lucha en este sector que, en Canarias, tiene una arraigada tradición de lucha, pero que lleva años en horas muy bajas.

En esta situación, el gobierno municipal socialdemócrata (PSOE, PODEMOS, NUEVA CANARIAS) está quedando en evidencia por su posición confrontada con la lucha popular, y con las propuestas avanzadas de las tablas reivindicativas. Va calando, entre quienes dieron el voto a estas formaciones, un progresivo desengaño con las ilusiones que se hicieron, y la progresiva recuperación de las posiciones más combativas.

También, recientemente, el Partido ha abierto un importante frente en la cuestión de la Memoria histórica.

Redacción