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El PCPC comparecerá este mes de noviembre ante la Comisión que, en el Parlamento de Canarias, estudia la reforma de la Ley electoral de las islas.

El camarada Carmelo Suárez, Secretario General del Partido, explicará la propuesta del Partido en Canarias para resolver un tema recurrente, que con toda probabilidad tampoco en esta ocasión encontrará una solución distinta del encasillamiento insularista en que esta cuestión se resolvió en la fase de la preautonomía.

La actual Ley electoral se sustenta en la triple paridad: las dos provincias tienen la misma representación en el Parlamento, treinta puestos cada una de ellas, las islas de Tenerife y de Gran Canaria tiene también la misma representación, quince puestos cada una de ellas, y por último, las islas mayores tienen la misma representación que las islas menores, treinta unas y treinta las otras.

Con este supuesto equilibrio en un Parlamento con sesenta puestos no tiene nada que ver con un atisbo de representación proporcional. Las candidaturas por la isla de El Hierro obtienen un puesto con algo más de mil votos, mientras que en Gran Canaria o Tenerife ese mismo puesto puede suponer del orden de los cincuenta o sesenta mil votos.

Este engendro es resultado del insularismo imperante en Canarias, sistema económico y político que expresa la actual realidad de la base económica en las islas, donde la burguesía ha sido incapaz de crear una base material canaria. El proceso de acumulación de capitales tiene, esencialmente una base insular. Al mismo tiempo que los monopolios aprovechan este fraccionamiento de la base económica para intervenir dónde y cómo les da la gana, controlando de forma mayoritaria sectores estratégicos de la economía isleña.

La propuesta electoral del PCPC es coherente con su propuesta de construcción nacional de Canarias, de lucha contra el insularismo y de lucha por la unidad del pueblo canario como factor determinante de su proceso de acumulación de fuerzas y de su avance hacia el socialismo.

El PCPC presenta una propuesta de lista única en toda Canarias, con asignación de plazas en el Parlamento directamente proporcional y sin topes mínimos, la conversión de los Cabildos Insulares en órganos insulares del Gobierno de Canarias, que se conformarán con una ponderación de los resultados obtenidos por los partidos en la lista única y los resultados obtenidos por cada partido en cada isla concreta.

La finalidad de esta propuesta es la de fortalecer los elementos de unidad del pueblo canario, eliminando la artificial división provincial, centralizar la fiscalidad en toda Canarias, eliminar la Reserva de Inversiones Canarias (RIC) y desaparecer los Cabildos como refugio del insularismo más rancio.

La Ley electoral no es la solución de nada, sino que ésta forma parte de una propuesta política general que incluye la redacción de un nuevo Estatuto de Autonomía, el reconocimiento al libre ejercicio del derecho de autodeterminación, la declaración de Zona Económica Exclusiva de doscientas millas, y un Estatuto de Neutralidad para las islas.

Un nuevo proyecto histórico para nuestra tierra, que se expresa en la consigna, ampliamente arraigada en la clase obrera y los sectores populares, por una Canarias Libre y Socialista.