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Ya hace cinco años del fallecimiento del camarada Leopoldo, una enorme pérdida para el Partido y la clase obrera.

En estos momentos en que tanto se habla del desprestigio de los políticos y se ve como hay muchos vividores y chupópteros de la política, y gente que por acceder a puestos o cargos públicos traicionan su ideales e incluso, sin sonrojo, se cambian de formación política, cobra más fuerza si cabe la figura de Leopoldo, porque Leopoldo como comunista marxista leninista se mantuvo fiel al PCPE y a sus ideales hasta el último momento. Vivió para la política, pero nunca vivió de la política, con lo que a través de su ejemplo y de gente como él se dignifica el ejercicio de la política entendida como una noble actividad del ser humano y no como un mercadeo de puestos y de cargos políticos.

Seguimos el ejemplo de Leopoldo y como dijimos en el acto de homenaje que celebramos al año de su fallecimiento, el mejor homenaje que podemos hacerle es aumentar nuestro nivel de militancia, trabajar más, estudiar más y formarnos más día a día para seguir en esta lucha permanente en la que estamos inmersos hasta la consecución del socialismo y el comunismo, y, como contaba Jorge Cafrune, mientras sigamos luchando Leopoldo vivirá con nosotros

Mi tumba no anden buscando,

porque no la encontrarán,

mis manos son las que van

en otras manos tirando.

Mi voz la que va gritando,

mi sueño el que sigue entero,

y sepan que solo muero,

si ustedes van aflojando.

Porque el que murió peleando,

vive en cada compañero.