Los y las pensionistas se concentraron este lunes en las capitales y otras localidades vascas entre medidas de distanciamiento social y con un recuerdo y reivindicaciones por los fallecimientos por coronavirus entre este segmento de la población. La semana pasada se evidenció la situación del colectivo y la manera dramática en la que ha sido diezmado, al hacerse públicos los datos sobre el descenso en el número de pensiones. Se constata que como consecuencia de la pandemia en Bizkaia hay en mayo 1.020 perceptores de pensiones menos, en Gipuzkoa 696 y en Araba 196. La tónica general ha sido esa en todos los lugares,

 

La denuncia de las políticas migratorias del Gobierno y la exigencia de la regularización de las personas indocumentadas fue el llamado que convocó a más de 5000 personas desde diversos puntos de la capital francesa hasta la Plaza de la República. Este sábado 30 de mayo, otra policía no menos violenta y racista que la de EE.UU. también se empleó a fondo contra todas ellas utilizando gases lacrimógenos y deteniendo a un centenar de manifestantes.

 

Ayer fue Nissan, hoy Renault anuncia “el despido de 15.000 trabajadores en los próximos tres años en su nuevo plan de reducción de gastos”. El comunicado de la multinacional expresa claramente "La estrategia de corrección del personal contempla como ejes la capacitación, la movilidad interna y los despidos voluntarios. En vigor durante tres años el plan afectará a casi 4.600 empleos en Francia, a los que se agregan más de 10.000 despidos en el resto del mundo". La reducción de empleo afectará en particular a cuatro plantas en Francia y suspenderá sus proyectos de ampliación de las fábricas en Marruecos y Rumanía. Además contempla reducir su capacidad de producción en Rusia, sus actividades mecánicas en Corea del Sur y la fabricación de cajas de cambios en Turquía. En total la eliminación del 8 % de su plantilla global.

No por ser una posibilidad cierta, ha sido menos traumático el anuncio del cerrojazo. La plantilla de Nissan estaba en huelga desde el pasado 4 de mayo ante la incertidumbre de su futuro tras el ERTE vivido a consecuencia del parón industrial por el covid 19.

Trabajadores y trabajadoras exigían un plan industrial y venían denunciando las amenazas y chantajes de la multinacional de llevarse la producción para así ir aplicando paradas productivas, recortes salariales y del convenio. Y, principalmente, para conseguir ayudas públicas por valor de 25 millones de euros.

En muchos municipios del Plà de Lleida se acerca la recogida de la fruta. Años atrás miles de personas venidas otros países se dedicaban a ello. No siempre en las mejores condiciones de trabajo y tampoco en temas de alojamiento.

Ahora, el panorama ha cambiado mucho. En todo el mundo se está en la lucha contra el coronavirus y para esos municipios significa que no podrán llegar los trabajadores y trabajadoras, en algunos casos habituales desde hacía años. Agricultores, sindicatos agrarios y ayuntamientos miran como recoger la fruta. Este sector agrícola , como en el resto de paises de la UE, se adaptó a tener mano de obra barata de migrantes temporales. Cuando no puede llegar esa mano de obra para explotar, por el cierre de fronteras, la cosecha se pudre en el campo al no haber mano de obra esclava.

Todos los sindicatos del ámbito educativo de la CAV realizaron una concentración conjunta frente a la sede central del Gobierno Vasco en Lakua. Y anuncian que en los próximos días prestaran atención a que el retorno presencial en cada centro se lleve a cabo con garantías sanitarias; al tiempo que exigen a educación que acuerde con los sindicatos la planificación de comienzo de curso así como las medidas sanitarias.

Desde hace una semana, tras las medidas anunciadas por el gobierno de Lenin Moreno, Ecuador se moviliza en contra de los recortes y la denominada “ley Humanitaria” que no lo es tanto.

Este lunes amaneció con el llamado de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) a rechazar en las calles las reformas laborales establecidas en la ley, a exigir la derogación del Decreto Ejecutivo 1053, el reintegro de los trabajadores despedidos en el Sector Público, el respeto al presupuesto en las universidades públicas y el fortalecimiento de la seguridad social.

La hipocresía y el cinismo del gobierno del régimen borbónico no tiene límites: nadie se quedará atrás. Los del “sí se puede” tienen más cara que espalda. Tan solo acudir a los asentamientos de quienes recolectan el campo de Huelva.

Comarcas de Huelva, especialmente la zona de Lepe, albergan asentamientos insalubres de trabajadores y trabajadoras inmigrantes. El Apartheid con toda la discriminación racista y xenófoba tiene, sin duda, un carácter de clase. Los trabajadores y trabajadoras inmigrantes se buscan la vida con el sudor de su frente.