Ante la sentencia de la Audiencia Nacional y la posterior detención y encarcelación del rapero Pablo Hasél, se han realizado diversas concentraciones y manifestaciones a lo largo de todo el Estado pidiendo su libertad, participando la  JCPE en varias de ellas.

La detención y encarcelación de Hasél es una violación flagrante del derecho fundamental de libertad de expresión y un episodio más de la violencia que ejerce el estado burgués. Vemos como siempre los límites a la libertad de expresión y las represalias son aplicados contra el pueblo trabajador y aquellas personas que deciden denunciar su carácter opresor , mientras que nazis y fascistas, incluso pertenecientes a los cuerpos represivos de la policía o el ejército, pueden lanzar sus mensajes de odio y actuar con total impunidad. En definitiva, en el capitalismo la clase trabajadora puede verse desposeída de sus derechos en cualquier momento, más aún cuando lo que se hace es denunciar precisamente la explotación y las injusticias de este sistema, como en este caso.

 

La serie "La Veneno" ha acercado a muchos hogares una realidad que poco a poco empieza a ser más conocida, pues hasta hace poco años era prácticamente un tabú.

La serie nos adentra en la vida de Cristina Ortiz Rodríguez, conocida como La Veneno, una mujer trans que desde pequeña tuvo que soportar el rechazo y la discriminación de su familia y su entorno por su identidad de género y tuvo que buscar su lugar en una sociedad que la hacía bascular entre el desprecio y el morbo televisivo de la época de los noventa.

Pero si realizamos un análisis más detallado de la serie podremos observar las contradicciones propias de una sociedad dividida en clases.

El inicio de 2021 ha vuelto a traer a nuestras casas una situación ya tan recurrente en la vida española casi como el debate de la tortilla de patatas con o sin cebolla. El de millonarios, empresarios, deportistas o famosos que cambian su residencia a un tercer país para evitar el pago de impuestos a hacienda. Si años atrás el punto de mira se colocaba sobre empresarios que se mudaban a Suiza, ahora podemos hablar de una nueva oleada de youtubers emigrando desde España hacia Andorra.

Por una vez, empezaremos dando la razón a las consignas del liberalismo económico más radical. Sí, los impuestos son un robo. En concreto un robo a la clase obrera, la única capaz de generar valor y por tanto de generar excedentes que permiten, aparte de producir la mercancía, pagar la vivienda y alimentación del obrero (lo que en Marxismo se llama la reproducción de la fuerza de trabajo), llenar los bolsillos de empresarios, ejecutivos y accionistas y por último pagar impuestos directos (sobre la renta, retenciones a la seguridad social, etc) o indirectos (IVA) con los que el estado mantiene los servicios públicos. Alguien en este momento dirá que las empresas también pagan impuestos y no todas están en paraísos fiscales, a lo que fácilmente cabría responder que las empresas pagan impuestos con la plusvalía extraída a la clase obrera, pues las empresas no generan dinero por el mero hecho de existir, lo generan porque hay gente trabajando en ellas.

Acabado el XI Congreso del PCPE, la apuesta por el marco estratégico de la alianza obrera y popular como herramienta de construcción socialista se mantiene. Por tanto, en este 2021, la Juventud Comunista tiene como tarea avanzar en este campo. El XI congreso del PCPE nos reafirma el Frente Obrero y Popular por el Socialismo no como una organización paralela al Partido Comunista, sino como un marco de alianzas entre sectores obreros y capas populares del Estado español (autónomos, pequeños propietarios y campesinos), bajo la dirección política de la clase trabajadora y de los objetivos políticos de la clase trabajadora, que no son otros que acabar con la explotación a quien produce por el beneficio de quien posee.

Presentamos la entrevista realizada en la Facultad de Medicina en Blasco Ibáñez, Valencia, a la compañera Sara, de la Asociación MIR España.

UyL: En primer lugar, explícanos un poco qué es un MIR.

Sara: MIR son las siglas de médico interno residente. Las personas que han estudiado medicina, después de los 6 años de carrera, más el tiempo de preparación de un examen final para acceder a la plaza de MIR,  pasan a tener un contrato de médico en formación. Es un periodo de formación especializada que dura hasta 5 años, para finalmente ser especialista en un área de medicina.

El concepto de “juego online” engloba un gran número de juegos que se realizan en diferentes contextos y de formas diferentes, ya sea de manera individual o colectiva. Abarcan la prestación online de servicios de apuestas deportivas (fútbol, baloncesto, hípica, tenis, etc.), los juegos de casino o salón, las apuestas con margen, los juegos en los medios de comunicación, los juegos promocionales, juegos de mesa y los servicios de lotería. En estos casos, los adolescentes tienen mucha más facilidad para acceder a dichos sitios web debido a que los requisitos que solicitan no son del todo fiables y facilitan la suplantación o falsificación de identidad. Esto les facilita caer en la adicción de los juegos de azar como demuestran los siguientes datos:

 

El nuevo ciclo de la crisis capitalista, acelerado debido al estallido de la pandemia (no debemos olvidar que los avisos y efectos de crisis ya se venían viendo desde hace más de un año) afecta de manera significativa a la juventud de extracción obrera y popular, del mismo modo que lo había hecho la crisis de 2008.

Los empleados en sectores relacionados con el turismo, la hostelería, el ocio y el comercio fueron los más perjudicados por las medidas adoptadas para limitar la incidencia de la pandemia, concentrando un total del 19.6 % del empleo en España (3.75 millones de trabajadores potencialmente afectados). Estos trabajos eran un caladero para mujeres, jóvenes y colectivos con menos formación, los cuales han sido los más afectados, dando la cifra de que 1 de cada 5 jóvenes perdió su puesto de trabajo en esta pandemia.

En su discurso para la celebración del II aniversario de la Unión de Jóvenes Comunistas, el Che Guevara enumeraba las características que creía que debía tener un joven comunista. Una de ellas, y puede que entre las más importantes: «una gran sensibilidad frente a la injusticia».

Hace unos días se leía en redes sociales una publicación de una cuenta conocida por denunciar la realidad más cruda del capitalismo y ser censurada por ello varias veces, que decía lo siguiente: «Una de las cosas más tristes que ha conseguido el capitalismo es anular en gran medida nuestra capacidad de sorprendernos ante la barbarie. Vemos desfilar masacres a diario en nuestros televisores y no sentimos apenas nada. Luego nos emocionamos con una película romántica». Formular estas palabras, sin duda, significa poner de relieve la más cruda realidad neoliberal en la que nos encontramos, y esto tiene mucho que ver con el discurso del Che.

Nuestros barrios y pueblos están siendo hoy más atacados que nunca. A unos servicios públicos destruidos, de los que solo queda apenas el esqueleto que los mantiene en pie y que, en la mayoría de casos, no alcanzan a cubrir nuestras necesidades sanitarias, de transporte, culturales o de ocio, ahora debemos de sumarle el desprecio e insulto que los gobiernos de la derecha reaccionaria y la socialdemocracia vendida al capital nos imponen encerrándonos en ellos y solo dando permiso para salir a trabajar.