El inevitable fracaso de 'El Pijoaparte'

Barcelona, 1956. Un joven lumpen con buena planta accede a una de las mansiones del barrio de Pedralbes, en la que los vástagos de la gran burguesía celebran la noche de San Juan. Colarse en esa verbena, deslizarse con aplomo entre los corrillos de veinteañeros despreocupados, forma parte de la táctica con que Manolo 'El Pijoaparte' pretende introducirse en un mundo cuyas puertas siempre permanecerán cerradas.

El Pijoaparte es un estafador, un don nadie que (como lo define su padre literario, el inigualable Juan Marsé) se abre paso "a golpe de chulería"; pero también es un ingenuo incapaz de advertir que en esa misma fiesta va a encontrase con la chica que en el plazo de los próximos meses van a marcar su destino: Teresa, la prototípica "niña bien" que en su delirio romántico y pseudo-revolucionario le confunde con un militante comunista, un hombre de la clandestinidad, un héroe urbano.

Un libro ofrece una visión lúcida desde los años 80 sobre la tendencia del aparato ideológico literario a partir de la reconversión política del franquismo al proyecto neoliberal de la oligarquía española. Hablamos del ensayo de José Antonio Fortes: Novelas para la transición política.

Como afirma el autor un arsenal de mercancías escritas nos invadirán orientadas, dice textualmente, para el olvido, el silencio, el papanatismo, el culturalismo y cosmopolitismo desconflictivador, desinstrumentalizador del trabajo y las posiciones críticas del intelectual. E insiste: << serán las mercancías  para el consumo idóneo de un mercado controlado y dominado por el material de la ideología establecida. Serán las mercancías ideológicas para un lector, cateto y español, que consumiéndolas se considerará moderno y europeo, culto y universalista, en suma cosmopolita. Cursi y cosmopolita. Y al máximo rizo del propio ridículo, se creerá posmoderno y cosmopolita, ¡posmoderno y cosmopolita!>>.

La ampliación del mercado literario hacia el neoliberalismo con el silencio de los intelectuales bajo las leyes del mercado de tal manera  que todo lector es un consumidor de una visión almibarada del mundo en torno al yo posmoderno, noción a lo Foucault del cuerpo como consumo.

Efectivamente, el proyecto oligárquico español necesitaba una intelectualidad amordazada por el oportunismo y las prebendas , un escritor o escritora neutralizados, asépticos, nada neutrales que no cuestionen el sistema de dominación capitalista. Aquí opera la literatura light,  una ideología soft, pensamiento débil en el sentido de Vattimo.

Aunque limitado por su brevedad (120 páginas fruto de dos entrevistas concedidas por el autor en 1999 y 2000), “Los cínicos no sirven para este oficio” sirve como puerta de entrada a la obra de Ryszard Kapuscinski: periodista polaco que durante 40 años cubrió, con una notable escasez de medios a la que contraponía un alto grado de profesionalidad reforzado por su compromiso humanista, los conflictos sociales y políticos que atravesaron la segunda mitad del siglo XX.

Fruto de esa labor y de esa visión, siempre situada en el lado de los oprimidos, fue su vasto conocimiento de la realidad del continente africano. Y es en torno a la dolorosa historia de esa inmensa región del planeta donde el lector puede encontrar reflexiones de extraordinaria lucidez, que apuntan al pasado y al presente de países que salieron del periodo colonial para entrar de lleno en una etapa de dominación y expolio a manos de las élites locales, patrocinadas por las antiguas metrópolis.

En febrero de 2022 aparece la publicación del libro La desbandá de Norman Bethune, médico y comunista canadiense, quien había nacido en Gravenhurst en 1890 y quien falleció en la ciudad china de Baoding en 1939. Participó como camillero en la I Guerra Mundial. En 1916 completó sus estudios de Medicina, campo en el que hizo valiosas aportaciones, especialmente en el ámbito de la cirugía torácica, fue uno de los defensores de la medicina socializada.

En 1936 se enroló en las Brigadas Internacionales  en defensa de la República Española y su lucha contra el fascismo., donde desarrolló el primer servicio móvil de transfusiones de sangre. Tras la contienda en España decidió trasladarse a China durante la guerra contra la ocupación japonesa con la intención de construir un hospital y formar médicos al servicio de la resistencia china.

El libro es un pequeño pero imprescindible volumen con prólogo y traducción de Natalia Fernández Díaz-Cabal editado por Pepitas de calabaza. El libro supone la recuperación de la memoria viva de Norman Bethune, figura clave en la evacuación de refugiados. El repertorio fotográfico, testimonio gráfico de primer orden cuyas fotografías fueron efectuadas por Hazen Size, ayudante de Bethune, permite atisbar el alcance de un vergonzoso y trágico episodio como fue el crimen de la carretera de Málaga a Almería, la evacuación de la población civil, también conocida como La desbandá. Significó la muerte de miles y miles de mujeres, ancianos y niños bombardeados por las tropas franquistas, los buques italianos al servicio de Mussolini y la aviación nazi. Representó una verdadera masacre. El libro de memoria además incorpora la campaña de Norman Bethune en China.

Miguel Ángel Rojas

En 1959, una familia de clase media de Kansas fue brutalmente asesinada. Junto a la histeria que surgió tras conocerse el crimen, cometido en una apacible comunidad rural, una duda obsesiona a los responsables de la investigación, ya que no se conocen indicios de que el padre de familia tuviera ninguna conexión con el crimen organizado ni deudas que motivaran la brutal reacción de posibles acreedores enfurecidos. Sin motivos aparentes, sin sospechosos, el crimen sienta las bases de una psicosis general que pone en riesgo la edulcorada imagen que el americano medio tenía de sí mismo y de la idealizada sociedad del que consideraban "el mejor país del mundo".

A partir de esa convulsión Truman Capote, autor hasta ese momento de algunas de las narraciones cortas más brillantes de la literatura de posguerra, elaboró durante seis años un extenso reportaje en el que analizaba los pormenores del crimen, los motivos que llevaron a dos delincuentes de poca monta a eliminar a cuatro seres humanos literalmente a cambio de casi nada, y lo que es más importante, la perversión de un sistema judicial retorcido hasta el infinito sobre el que planean la pena de muerte y el largo camino que conduce a su ejecución final no tanto por lo escabroso de los hechos como por la necesidad de satisfacer una sed de venganza urgente y colectiva.

Aunque en las últimas décadas asistimos a la mercantilización pseudo-cultural de todo lo que rodea a cualquier hecho, real o imaginado por supuestos historiadores y guionistas de cuarta fila, vinculado al nazismo, semejante empacho no debe llevarnos a ignorar obras que lejos de cualquier oportunismo se adentran en el genuino estudio de la Historia.

"El imperio económico de Hitler", de Mark Mazower, analiza la naturaleza del nazismo como factor político surgido de las élites reaccionarias para establecer mediante la fuerza, no tanto un nuevo orden geopolítico mundial como una actualización del orden capitalista sumido en una profunda crisis financiera desde 1929.

Desde esa perspectiva, Mazower expone los planes de los jerarcas de la Alemania surgida de esa crisis en relación a sus países limítrofes y en especial a la URSS. Mucho antes de iniciar las hostilidades bélicas en 1939, el nazismo se proponía dos modelos de colonización, el primero basado en las dinámicas del colonialismo británico: dominio de un territorio ajeno, subyugación más o menos pacífica de sus habitantes: "el palo y la zanahoria", y extracción de sus recursos económicos; y el segundo basado en el racismo más radical y en una decidida política de exterminio, siendo ambas prácticas complementarias a una sistemática política de saqueo.

Una monografía rigurosa ha salido de la mano del historiador Alejandro Sánchez Moreno. Sin duda alguna, José Díaz fue uno de los más extraordinarios  dirigentes del movimiento obrero español y de la historia del comunismo.

El libro se lo dedica el autor a su bisabuelo, quien fue asesinado en la cárcel de Granada por seguir la lucha de Pepe Díaz, así como a su esposa Carmen Barrera por no rendirse jamás. Ese no rendirse jamás ha de quedar en el frontispicio militante de cada revolucionario y cada revolucionaria.

El libro comienza con la contextualización histórica desde 1895 a 1917, desde la Sevilla finisecular y el advenimiento del Novecento; continúa con los inicios de José Díaz en la lucha en el marco del trienio bolchevique, fundamental para entender el auge del movimiento obrero, acompañado de luchas campesinas en Andalucía. José Díaz impulsa la huelga de panaderos en Sevilla, en un primer momento se adscribió al movimiento anarcosindicalista.

El siguiente apartado   comprende la dictadura militar de Miguel Primo de Rivera, desde el Golpe militar en 1923 al advenimiento de la II República; así como su incorporación a las filas comunistas, siendo el año 1930 clave en el auge de las luchas contra la tiranía primorriverista.

En marzo de 2022 la editorial Lumen ha lanzado  la publicación de la poesía completa de César Vallejo. A Ernesto Che Guevara le impactó el poema “Los heraldos negros”, existe una grabación donde el comandante y líder revolucionario recita dicho poema. Los versos más ensordecedores : “ Hay golpes en la vida, tan fuertes…Yo no sé!/ Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,/ la resaca de todo lo sufrido/ se empozara en el alma…Yo no sé!.

Los heraldos negros es una obra dónde César Vallejo galvaniza la virulencia de una realidad descarnada, todavía no concibe la caracterización materialista de clase de los conflictos.  Sin duda el libro que va a suponer una ruptura en cuanto a la poética, muy  difícil de descifrar un código simbólico extremadamente  críptico que acoge  aportaciones vanguardistas, estamos hablando de “Trilce”, título que se corresponde con un acrónimo, los acrónimos abundan en los versos que además rompen la lógica métrica  tradicional de la poesía. En este caso Vallejo pretende plasmar sus conflictos a través de una poesía como jeroglífico.

Sumido en graves problemas personales y económicos, Francis Scott Fitzgerald regresa a Hollywood en 1937 en un último intento de recuperar parte del prestigio literario que obtuvo como involuntario paradigma de la despreocupada juventud surgida del frenesí capitalista de  la América de 1919.

Los tiempos han cambiado; la percepción que Fitzgerald tiene del mundo y de sí mismo, también. Los efectos del crack de 1929 aún condicionan las vidas de millones de personas y Fitzgerald debe asumir su papel de escritor de tercera fila integrado en un ejército de guionistas anónimos.