Desde los CUO en el 12 de Octubre nos lanzamos a presionar por la base en los meses de marzo y abril ante el reflujo general de la lucha en defensa de la Sanidad Pública de Madrid. El eje de nuestra campaña ha sido ligar la defensa del Sistema Público con la defensa de los puestos de trabajo, como rezaba el lema de la campaña.

Se convocó una huelga unitaria para el 7 de mayo,  sucediéndose después una huelga semanal concluyendo el 4 de junio, éstas convocadas por los sindicatos corporativos y la CGT. Desde los CUO nos sumamos a la huelga del 7 de mayo por su carácter unitario y a la del 4  de junio para organizarla desde la base y desde la unidad.

Los días 4 y 6 de junio las/os trabajadoras/es de las cafeterías que gestiona Sodexo en el Hospital 12 de Octubre realizaron paros parciales a la hora de comer, en defensa de sus puestos de trabajo y  condiciones laborales, ya que sufren constantes abusos y arbitrariedades de la empresa. La plantilla paró al completo y la empresa tuvo que valerse de sucias artimañas para que abriera al menos una de las cafeterías que tiene en el hospital, vulnerando el derecho a huelga, trasladando trabajadores de otros centros y metiendo a nuevos empleados para ese día. Los trabajadores de Sodexo, lejos de amedrentarse, plantaron cara a la empresa mediante concentraciones en la puerta de la cafetería, que permaneció abierta en ambas jornadas de paro, informando mediante megafonía de la vergüenza que da comer en una empresa que no respeta los derechos de sus trabajadores.

Todo el pueblo trabajador de Ferrol y comarca (Ferrol, Eume y Ortegal) salió a la calle el pasado 12 de junio atendiendo a la llamada de unidad de las centrales sindicales frente a la desertización industrial de la comarca en que viven y trabajan miles de familias obreras. Un clamor de más de 100.000 asistentes protagonizó la mayor movilización que se recuerda en la ciudad que hoy registra una de las mayores tasas de paro (36%) de todo el estado mientras  salarios y pensiones están por debajo de la media estatal. En la jornada, precedida de una intensa campaña de agitación propagandística, Comunistas da Galiza tuvo una importante participación reclamando la extensión de la Huelga General al conjunto del estado y reivindicando la promesa de lucha que en 1972 la clase obrera ferrolana fue capaz de protagonizar desafiando a la dictadura. Quienes prometen soluciones que nunca llegan, son los mismos que luego ratifican en Bruselas las medidas que adopta la UE y que tratan de hacer pagar a la clase obrera las consecuencias de una crisis que no ocasionó.

Si algo queda claro después de esta y otras movilizaciones y huelgas generales, es la inutilidad de los planteamientos reformistas frente a la lógica invariable del capitalismo, que hará cuanto sea necesario para mantenerse en el poder sin importar el sufrimiento y la miseria de la inmensa mayoría del pueblo trabajador. En la medida en que las fuerzas revolucionarias y el Partido Comunista seamos capaces de generalizar y politizar la lucha, la posibilidad de mantenerla dentro de los límites compatibles con la colaboración de clases, será cada vez menor.