
El Movimiento Sindical Clasista Internacional, los trabajadores y los sindicatos militantes de todo el mundo conmemoran con luchas el 140.º aniversario de la lucha obrera en Chicago en 1886. Rinden homenaje al heroico Primero de Mayo obrero, símbolo de la lucha incesante de la clase obrera contra la barbarie capitalista, con nuevas luchas clasistas, determinación y solidaridad internacionalista.
Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, la Federación Sindical Mundial, la organización sindical internacional más histórica, que representa a más de 105 millones de trabajadores en todos los rincones del mundo, brinda un mensaje cálido y combativo a todos los trabajadores y campesinos, a la gente sencilla del esfuerzo y el trabajo.
Los mensajes y las reivindicaciones de los pioneros de Chicago de 1886 siguen siendo actuales y necesarios hoy en día. La crisis del capitalismo se agrava y se generaliza. Las desigualdades sociales se amplían dramáticamente. Las libertades democráticas y los derechos sindicales están siendo atacados en todo el mundo, mientras que las guerras imperialistas y las intervenciones están a la orden del día.
Los acontecimientos internacionales confirman que las rivalidades geopolíticas y económicas mundiales siguen amenazando directamente la paz y la seguridad mundiales, con el riesgo incluso de una catástrofe nuclear. Las guerras imperialistas, las intervenciones, las sanciones y los bloqueos continúan y se intensifican.
El genocidio de los palestinos en Gaza y la barbarie inconcebible del Estado israelí, el ataque no provocado y asesino de EE. UU. e Israel contra Irán, la invasión de Venezuela y el secuestro del presidente legítimo del país, las amenazas terroristas contra Cuba socialista y el intento de estrangular su economía y a su pueblo, mediante el criminal bloqueo energético, han puesto de manifiesto una vez más, en todo su esplendor, la hipocresía, el cinismo y el carácter inhumano del imperialismo.
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- Escrito por Otros Medios: Federación Sindical Mundial (FSM)
- Categoría: Movimiento Obrero

A lo largo de este mes de marzo de 2026, en el sector del metal de Cádiz, sobre todo en las factorías de Navantia de Cádiz, Puerto Real y San Fernando, se ha venido desarrollando una campaña de denuncia (una más) por la existencia de “listas negras” de la patronal para la contratación de personal. En estas “listas negras” están los nombres de aquellas trabajadoras y trabajadores que, en algún momento, se han significado en las luchas reivindicativas que la clase obrera viene manteniendo contra la patronal en defensa de derechos tales como que se respete el convenio del sector vigente en cada momento o que se respeten las normas de prevención de riesgos laborales, etc. A aquellas trabajadoras y trabajadores que aparecen en tales listas se les niega sistemáticamente el acceso al trabajo en las grandes (y menos grandes) factorías y talleres del metal, obligándolos a tener que emigrar a otras zonas del Estado o del extranjero para poder vender allí lo único que poseen, su fuerza de trabajo a cambio de un jornal con el que mantenerse. En esta campaña llevada a cabo, principalmente, por sindicalistas con una larga experiencia en ser represaliados, se han estado recogiendo firmas entre la población, se mantienen conversaciones y contactos con diversas personalidades de la política municipal y autonómica, y se plantean acometer diversas acciones para eliminar esa lacra de las “listas negras”.
Pero tales prácticas por parte de la patronal no son nuevas en absoluto. Tales prácticas, conjuntamente con otras muchas, se vienen realizando desde el mismo momento en que el Capitalismo, según la famosa frase de K. Marx, “viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros”.
La burguesía, dueña de los medios de producción, necesita maximizar sus beneficios (plusvalía) a costa de quienes tienen que vender su fuerza de trabajo, el proletariado. Evidentemente, no permite ni lo ha permitido nunca, que la clase obrera se organice y defienda sus derechos, por muy elementales que estos puedan parecer. El patrono ve, con esa hipócrita moral suya, con enconado odio a cualquier trabajadora o trabajador que se atreva a reclamar algo más de lo que él está dispuesto a pagar o ceder. Lo entiende como un ataque directo a su posición de dominio.
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- Escrito por F.J. Ferrer
- Categoría: Movimiento Obrero

Sabemos de la imposibilidad de vivir con un salario desde hace tiempo.
El capital en su afán por mantener su tasa de ganancia ha ido implementando medidas que llevan a la clase obrera a situaciones de miseria.
La situación actual de la vivienda es una de ellas, junto con el desvalor de los salarios machacados por una inflación subyacente que hacen de la vida cotidiana un auténtico sinvivir y con la violación continua de los derechos de la clase obrera.
Conjugando ambos problemas nos encontramos con un caso ejemplar: “Deniegan el teletrabajo a una mujer que no puede vivir en Mallorca por el alto precio de la vivienda”.
La trabajadora afectada, actualmente el caso está en vía judicial, está representado por el camarada Pablo. La actuación empresarial es siempre la misma: aprovechar cualquier situación para acabar con la relación laboral sin indemnizar. ¡Viva la libertad carajo! Que dirían algunos…
En un solo caso, varias incongruencias y violaciones. La trabajadora ha estado trabajando online bastante tiempo, dado que su trabajo consiste, básicamente, en enviar emails y en contactar telefónicamente con clientes. Para colmar el sarcasmo, la oficina está en Mallorca y la cartera de clientes que tiene asignada es la provincia de Alicante. La intención de la demandante era mudarse a Alicante, lo que a primera vista, incluso beneficiaría a la empresa, además permitiría a la trabajadora sobrevivir con su salario. En Mallorca el precio medio del alquiler ronda los 1.600 euros y el último informe sobre la vivienda en alquiler apuntan a que en 2025 el precio subió un 8,5%. Muy lejos del IPC y aún más lejos de las subidas de convenio.
El salario medio neto en Baleares es de unos 2.000 euros netos al mes en 12 pagas, si le quitas 1.600 de alquiler, te quedan 400 euros para pagar electricidad, comunicaciones, combustible y comida…vamos que las cuentas no dan ni en estos casos, que hay que recordar que son medios y que hay mucha, muchísima gente por debajo de esa media, condenados a compartir vivienda y gastos o a sostener matrimonios de conveniencia por la imposibilidad de hacer vida independiente.
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- Escrito por Juan Luis Corbacho
- Categoría: Movimiento Obrero

La clase obrera no puede esperar que, dentro de los marcos establecidos por la burguesía —su dictadura encubierta como democracia—, su situación pueda ser mejorada. El ejemplo más evidente de ello es la sobreexplotación a la que se somete al colectivo de jornaleras y jornaleros, miles de los cuales sobreviven en condiciones infrahumanas de habitabilidad. Cuando afirmamos que millones de trabajadoras y trabajadores arrastran serias dificultades para acceder a una vivienda digna, debemos recordar que, en este mismo periodo, existen a lo largo del territorio español más de tres millones de casas deshabitadas, en su mayoría en manos de grandes propietarios, bancos, fondos de inversión y sociedades inmobiliarias.
La llamada “crisis habitacional” es, en realidad, una manifestación concreta de la lucha de clases. La burguesía utiliza la vivienda como mecanismo de acumulación de capital y como herramienta de sometimiento social, mientras que las masas trabajadoras ven deterioradas sus condiciones de vida.
Reflejo de esta situación de sobreexplotación inherente al sistema es que los salarios percibidos por estos obreros del campo están muy por debajo de las necesidades de reproducción. Puede parecer que, con la reciente regulación de obreras/os migrantes este germen pernicioso del capital queda superado y que estos obreros podrán mejorar sus condiciones básicas de vida. Pero, como siempre en este sistema, y como ocurre con todo lo que afecta a las condiciones de vida de las masas trabajadoras, esto no es más que un espejismo. En un sector con nula o muy baja organización política y sindical más allá de cuestiones administrativas— y con un numeroso ejército de reserva de manos paradas, nada impide al empresariado agrícola seguir contratando de forma fraudulenta a estas y estos obreros.
En el capitalismo se dan situaciones que demuestran que este sistema no es uniforme en sus políticas ni en su aplicación. Un ejemplo de ello son las diferencias de trato y contrato que se aplican a los distintos colectivos de trabajadoras y trabajadores. Algunas de estas diferencias son: los jornaleros y jornaleras deben pagar un 11,50% de la base de cotización a la Seguridad Social, mientras que el resto de trabajadores paga un 4,70%; la pensión de jubilación o la Incapacidad Temporal (IT) de los jornaleros se cobra entre un 30% y un 40% menos que la del resto; a los jornaleros parados de larga duración mayores de 52 años se les exigen 35 peonadas para tener derecho a un subsidio de 480 € mensuales, del cual se descuentan 163 € de Seguridad Social, quedando en 317 € mes. A los jornaleros y jornaleras se les regalan todo tipo de calamidades y miserias.
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- Escrito por Juan José Sánchez
- Categoría: Movimiento Obrero

Las huelgas generales habidas a finales de 2025 en Europa han supuesto un resurgimiento del movimiento obrero. La huelga general en India a comienzos de 2026 ha significado un enorme movimiento telúrico a nivel mundial. El 9 de julio de 2025 una huelga general fue seguida por más de 250 millones de trabajadores. La huelga general del 12 de febrero de 2026 ha paralizado un país de dimensiones gigantescas con la participación de más de 300 millones de trabajadoras y trabajadores.
Los tratados comerciales del gobierno de Modi convierten a India en un país cipayo. El tratado con Gran Bretaña, antigua metrópolis, significa la supeditación de India a intereses saqueadores del capital inglés. La city de Londres como la Babilonia del capital depredador en el mundo recuerda a los tiempos del imperio británico. El Tratado con la UE representa una oportunidad para el capital, fundamentalmente, francoalemán, que busca en India una oportunidad para medrar en un territorio inmenso para compensar la profunda crisis del capital europeo, que agoniza tras su desconexión con Rusia y su vasallaje a EE. UU.
Por su parte, el tratado con EE. UU lleva a entregar las riquezas a Vanguard, Blackrock, etc. India se ve chantajeada y maltratada con aranceles por el matón Trump. Para asegurar la sumisión al imperialismo, Modi ha de garantizar estrategias para un incremento brutal de la explotación de la clase obrera y un saqueo de las zonas rurales. En esto consiste el proyecto de modernización y desarrollo de Modi: el 1 % se apropia del 40 % de las riquezas en India. El fracaso de la oligarquía de India consiste en su incapacidad de garantizar un proyecto independiente a cualquier sometimiento a EE. UU., Gran Bretaña y la UE. Los mencionados imperialistas se agarran a la India como a un clavo ardiendo. La burguesía india se ve impotente a la hora de establecer un proyecto independiente, vinculado al proyecto estratégico del sur global como es el de los BRICS. Es importante entender estas contradicciones del capital de India.
Ante este panorama en el que todo el peso se impone sobre la clase obrera y campesina, surge con fuerza una alianza fundamental entre clase obrera y campesinado en India. La huelga general del 12 de febrero una vez más demuestra la acumulación de fuerzas, una amplia red de alianzas, un nivel de organización y movilización que sacuden todo el orbe. A pesar de que los medios oligárquicos imperialistas apenas dedican una atención en relación a sus dimensiones, si acaso aparece como una noticia aislada y minimizada, la realidad es toda una sacudida en la Historia contemporánea.
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- Escrito por Osvaldo Quitián
- Categoría: Movimiento Obrero

Solo han pasado 15 días desde que el pasado 31 de marzo el Consejo de Ministros acordara indultar a las seis sindicalistas de la CNT (cinco mujeres y un hombre) conocidas como “Las 6 de la Suiza”. Una vez pasada la lógica alegría inicial que supone para uno la salida de prisión de una sindicalista por ejercer su labor, merece la pena pararnos un poco, y sacar algunas conclusiones que nos permitan mejorar nuestro desempeño en la acción sindical organizada.
1. Hacer sindicalismo no es delito.
Hay que empezar por aquí. Lo pinten como lo pinten. Se ponga la patronal, el gobierno o la ultraderecha como se ponga, hacer sindicalismo no es delito. Defender los derechos de la clase trabajadora bajo este sistema de la dictadura del capital, no es delito. Seguiremos defendiendo nuestros derechos le pese a quien le pese.
Las seis compañeras sindicalistas se defendían como podían ante un abuso patronal, denunciando públicamente este abuso. Por eso no debieron entrar nunca en prisión. Pero el sistema es el que es, la justicia es burguesa y defiende a quién defiende. Hasta que nuestra clase no conquiste el socialismo esto no debemos olvidarlo.
2. La importancia de la denuncia política.
Todo abuso que suframos como clase, toda sanción, toda represión debe denunciarse públicamente y no quedar en lo interno. Hagamos de cada ataque, un golpe directo “en la cara” de nuestro enemigo de clase a través de la denuncia política. Ya sea a través de campañas de denuncia, ruedas de prensa, entrevistas en los medios de comunicación, actos multitudinarios, lo que se nos ocurra, seamos originales. Pero no dejemos en silencio una agresión, porque entonces ya empiezan a salirse con la suya y a ganar esta batalla.
La campaña que se tejió alrededor del caso de las 6 de la Suiza ha sido importantísima para meter presión en la calle. Hablamos de unos hechos que tuvieron lugar hace 9 años. Hablamos de una campaña de apoyo para aglutinar fuerzas, para mantener activa la lucha por la libertad de las 6 compañeras, para recaudar fondos para sufragar gastos derivados. Esta campaña generó una ola de solidaridad y de apoyo mutuo.
3. Una política de alianzas acorde al nivel de represión.
En toda lucha, y por tanto también en una campaña antirrepresiva, tiene una enorme importancia los apoyos que se vayan sumando a la misma. Desde una plantilla, hasta una organización obrera y sindical. Todo suma y nada debe descartarse por pequeño que sea.
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- Escrito por Joseba Gálvez
- Categoría: Movimiento Obrero

Directivas europeas de progresivo desmantelamiento del ferrocarril, aplicadas por el Estado en forma de políticas de privatización, un constante riego de millones de euros en licitación a las grandes empresas del IBEX y grupos filiales, y, por supuesto, corrupción generalizada. Son algunos de los elementos que podemos situar como inherentes al progresivo deterioro que ha sufrido el ferrocarril en España, todo ello en connivencia, a lo largo de los años, de los diferentes gobiernos, independientemente de su signo.
La fiebre de la Alta Velocidad, una fiebre que no se puede separar del pelotazo urbanístico y la llamada “burbuja inmobiliaria”, donde las grandes constructoras de este país a través del compadreo y una corrupción generalizada se abren camino a licitaciones muy jugosas, millonarias, para la adjudicación de la construcción de grandes líneas sin apenas criterios de necesidad. La existencia de una red convencional que ya conectaba capitales con los pueblos habría sido suficiente para vertebrar el territorio si las inversiones hubiesen ido a parar a la mejora del mantenimiento y renovación de algunos tramos, pero aquí no se gana dinero, eso lo saben las grandes constructoras. Es por ello que se ha dejado de lado la vasta red convencional sin apenas inversión en renovación y mantenimiento para llevar todo el dinero a las obras de nueva construcción del Alta Velocidad. Una vez construidas las nuevas líneas, continúa la privatización, ya que el mantenimiento de la infraestructura recae sobre grupos empresariales privados (Comsa, Acciona, Tecsa, Vías y Construcciones grupo ACS, Copasa, Sacyr, Ferrovial, Azvi, etc.) mediante contratos, en los que se reduce al mínimo el control y coordinación con ADIF.
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- Escrito por Arturo (trabajador ferroviario)
- Categoría: Movimiento Obrero

Se extreman, por parte del Estado capitalista, las acciones de represión contra la lucha de la clase obrera. La penúltima acción represiva ha sido la detención de dieciséis trabajadores de las empresas contratistas del sector del metal en Puertollano (Ciudad Real) el pasado mes de enero.
Estos trabajadores se defendían de la violencia ejercida por una patronal que en ningún momento está dispuesta a rebajar sus objetivos de apropiación y robo de los beneficios productivos generados por la clase obrera. El sector del metal, recordemos, según los propios índices disfruta de un periodo de crecimiento y beneficios, al tiempo que mantiene condiciones salariales y laborales propias de la más profunda austeridad. Los obreros detenidos, junto a la mayoría de sus compañeros, decidieron defenderse de las miserables intenciones de la patronal en el marco de la negociación del convenio, utilizando la herramienta de confrontación que es la huelga.
¿Qué se pedía en esta ocasión? Una subida salarial anual para 2025, 2026 y 2027 del 4%, con cláusula de revisión conforme al IPC. ¿Qué ofrece la patronal? Un 2 % sin cláusula de revisión. Esta patronal, que recupera prácticas de sobreexplotación en toda su magnitud, pretende congelar la antigüedad y posteriormente eliminarla, imponiendo contratos eventuales, de alternancia y de formación por debajo incluso del Estatuto de los Trabajadores. Los obreros también exigen el respeto y la mejora de los pluses de peligrosidad, así como la aplicación efectiva de los medios de seguridad e higiene en el trabajo.
Ante estas reivindicaciones —que pueden considerarse muy por debajo de lo necesario en materia salarial para garantizar la reproducción de la fuerza de trabajo— la “pobre” patronal se ha sentido acosada por quienes, en huelga, exigen que se respeten sus escasas demandas. Una patronal protegida por los gobiernos de turno, que en el último periodo ha visto crecer sus cuentas de resultados y que está dispuesta a intensificar la explotación laboral para extraer aún mayores beneficios.
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- Escrito por Juan J. Sánchez
- Categoría: Movimiento Obrero
El pasado 28 de enero más de 400 mineros murieron sepultados en una mina. La noticia pasó prácticamente desapercibida. Pocos conocimos esta tragedia. ¿Cómo es posible este apagón informativo en pleno Siglo XXI?
Uno de los motivos es que tuvo lugar al este de la República Democrática del Congo (RDC). En la provincia de Kivu del Norte. Las intensas lluvias en la zona provocaron un deslizamiento de tierra que terminó colapsando una mina en Rubaya, localidad minera que posee uno de los yacimientos de coltán más importantes del mundo. Este mineral es clave para fabricar muchos componentes electrónicos sin los cuales no tendríamos móviles, baterías, ordenadores...
Se calcula que el 80 % del coltán mundial se extrae en RDC. Otro 10 % en Australia. ¿Alguien se imagina esta tragedia en Australia? ¿Alguien se imaginaría un silencio mediático allí comparable al ocurrido en el Congo? ¿Importa más la vida de un minero blanco que la de un minero negro? En nuestra sociedad capitalista occidental la respuesta está clara y es un SÍ rotundo.
No solo estamos ante unas condiciones laborales aberrantes, del S. XVIII, en las que estos mineros trabajan sin uniforme, sin protección alguna, sin guantes ni mascarillas, usando sus manos para escarbar en la tierra.
No es solo el nivel de sobreexplotación que cuentan los que han trabajado allí con jornadas de 10 horas seguidas por apenas 3 dólares.
No es solo porque muchos mineros sean niños1 , que por tener cuerpos más pequeños y brazos más finos que un adulto pueden trabajar de manera más rentable en esos túneles excavados en la tierra, sin sistemas de protección.
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- Escrito por Javi Delgado
- Categoría: Movimiento Obrero












