Humanidad y comunicación van siempre juntos. Somos seres obligados a fabricar para poder subsistir y por eso la historia humana es la historia de su capacidad productiva o, mejor dicho, el conflicto entre la producción y la forma en que se produce. Ahora bien, junto con las manos con las que siempre hemos trabajado, disponemos de la voz con la que nombrar, organizar, repartir, dar órdenes o maldecir. Toda forma de producir ha llevado aparejada una forma de comunicar, desde las pinturas de las cavernas, pasando por los frescos de las catedrales, luego la imprenta y llegando hasta los medios de comunicación de masas del siglo XX. La comunicación ha creado orden, el mensaje posibilita la audiencia a la vez que la controla. Así, el poder necesita del relato con el que enmascarar sus formas de dominación, pero, a día de hoy, más de uno se aventura a pensar que la actual comunicación en redes nos libera del poder de un solo emisor, ahora todo el mundo emite y recibe los mensajes que desea. ¿Hemos llegado entonces a la disolución de las formas históricas de dominación, al fin de la hegemonía o, por el contrario, a su forma más refinada?

Disponer de un espacio donde facilitar el entendimiento mediante el debate es una cosa, y otra bien distinta es disponer de un espacio donde expresar lo que se quiera, anónimamente o no. Lo primero es una fórmula que siempre manejan aquellas entidades que tienen poder, lo segundo puede parecer edificante, pero en realidad es una forma de controlar la expresión, de homogeneizar todo mensaje al situarlos en un mismo contexto, de manera que celebraciones, protestas, recuerdos, quejas, declaraciones de amor y cualquier otra cosa, se hacen random, forma aleatoria de mostrar cosas que a fuerza de mezclarlo todo ya se emplea casi como sinónimo de raro. Tener libertad para expresar las contradicciones sociales en un espacio en lo que todo se puede expresar neutraliza su mensaje, su causa sigue estando ahí, pero su definición se ahoga entre los millones de mensajes que circulan en las redes.

Como en la serie El Padrino, el Padrino de la noche mallorquina empezó su declive, así que aún quedan partes por ver, secuelas y precuelas.

El capital no entiende de reglas, para conseguir mantener su tasa de ganancia hará lo posible y hasta lo imposible, Dentro de estos supuestos “imposibles”, están las ilegalidades. Vamos, que hacen trampas hasta a las propias leyes que crean.

Cuando esas características generales se unen a una zona donde la historia es como mínimo oscura, nos encontramos con que las Baleares, ese paraíso natural, lleno de gente encantadora y trabajadora, se ha convertido en la sede ejemplar de la corrupción. No es de ahora, recordemos que aquí tiene su origen Joan March, el empresario, que siendo un estraperlista financió el golpe de estado de 1936, y todavía hoy (ni ley de memoria histórica, ni otros timbales) tiene una avenida en Palma

Bartolomé Cursach Mas (la famosa discoteca BCM, lleva sus siglas) y su negocio nocturno acapara todas las suciedades propias de una sociedad capitalista en proceso de descomposición. Ocio nocturno y todo lo que conlleva: excesos, drogas, prostitución, corrupción policial, política y económica. Y pone de manifiesto que es más fácil ascender con contactos que con trabajo y formación (el ascensor social que querían los podemitas se cae por falta de licencia de obras).

La reciente polémica sobre la derogación del delito de Sedición es un ejemplo casi perfecto de cómo, tanto los partidos políticos del sistema como sus respectivos grupos mediáticos afines, son capaces de centrar el debate en las cuestiones que a ellos les interesan. Parece que solo hubiera dos posturas: si eres progresista, debes estás a favor para apoyar el diálogo en Cataluña; si eres conservador o españolista, te opones porque es una cesión al independentismo.

Pero apenas se habla de lo que realmente afecta a la clase trabajadora y al movimiento popular. La derogación del delito de Sedición afecta principalmente a las élites catalanas juzgadas y condenadas por el Proces del 1-O. Pero poco o nada se comenta sobre la reforma del delito de Desórdenes Públicos, que se aplica de forma mucho más masiva a la protesta social.

Según la reforma legal propuesta por el supuesto gobierno más progresista de la historia, se modificaría el artículo 557 del Código Penal, ampliando los casos en los que se puede condenar por el delito de Desórdenes Públicos. Antes se aplicaba sobre quienes “ejecutaran actos de violencia sobre las personas o sobre las cosas, o amenazando a otros con llevarlos a cabo”, ahora se aplicaría a quienes “ejecuten actos de violencia o intimidación: (a) sobre las personas o las cosas; u (b) obstaculizando las vías públicas ocasionando un peligro para la vida o salud de las personas; o (c) invadiendo instalaciones o edificios alterando gravemente el funcionamiento efectivo de servicios esenciales en esos lugares”.

 

La todavía vigente Ley Orgánica 6/2001 de Universidades (LOU) establece que el Personal Docente e Investigador (PDI) contratado no podrá superar el 49 % del total del PDI universitario, y el Anteproyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), actualmente en tramitación parlamentaria, despacha el asunto sin cuantificarlo, con la difusa expresión: “el profesorado funcionario será mayoritario”.

En ambos casos, sin embargo, hay una doble trampa: el personal se computa en “equivalentes a tiempo completo”, es decir, el profesorado a tiempo parcial contabiliza como una fracción de trabajadora o trabajador según la duración de la jornada contratada. Se infravalora así, descaradamente, la parcialidad, la temporalidad, y la laboralización (opuesta a la funcionarización) del profesorado universitario según un criterio que jamás se aplica en las estadísticas de la EPA para la población trabajadora general. Tampoco se incluye dentro del PDI contratado a quienes no imparten docencia en titulaciones oficiales, ni al personal propio de Institutos de Investigación y de las Escuelas de Doctorado, nuevas formas de camuflar la contratación laboral sin generar plantillas estables.

La cuestión, sencilla, hasta el punto de hacer dudar de su planteamiento es que todo depende de la empresa privada, que interviene en la producción para ganar dinero. Que si no gana, no invierte y no produce y la economía se paraliza. No hay alternativa en esta sociedad capitalista, en la que cada vez hay menos de lo público.

Este 9 de diciembre en Alacant tuvo lugar la IX Cumbre Euromediterránea, en la que España, Francia y Portugal, avanzaron en el acuerdo para la futura interconexión energética verde entre la península ibérica y Francia, el primer gran corredor de hidrógeno de la UE. El coste será cercano a los 3.000 millones de euros y estará listo para el 2030.

España así, quiere estar a la cabeza de la producción y suministro de este vector energético que de pronto se ha convertido en la solución de todos nuestros males. Es extraño pensar en cómo un proceso que podemos datar del año 1800, en el que se consiguió producir la primera electrolisis, es decir, la producción de hidrógeno y oxígeno aplicando energía eléctrica al líquido elemento, ha estado en la sombra tanto tiempo y de pronto resulta que es la llave del futuro.

Iniciamos un año  en el que los acontecimientos  acumulados a lo largo de estos últimos meses, avanzan, precipitadamente,  hacia la confirmación de un cambio cualitativo de la realidad  determinado por el hecho irrefutable de la crisis general del capitalismo que todo lo impregna.

Enfrentar la decadencia de este Sistema que se descompone y cuyo fétido olor llega ya a todos los rincones de la sociedad, es la responsabilidad que asumimos la militancia del PCPE y la JCPE.

Cuando nuestro enemigo da síntomas por doquier de su agotamiento histórico y ya solo le queda el recurso de la violencia para sobrevivir, ahora es el momento de volver a dar el paso de organizarnos o, simplemente, hacerlo por primera vez. 

Valóralo, es necesario que unas tu compromiso a este propósito 

 El Partido es una suma de esfuerzos individuales en un proyecto colectivo en el que todo aporte cuenta y tiene su valor.

Recuérdalo, TU LUCHA DECIDE.

TOMA PARTIDO.

 DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE

Muy a pesar de los ríos de tinta, las broncas parlamentarias y las miles de horas con las más diversas noticias que sigue generando la confrontación de poderes entre el Ejecutivo y el Judicial - o más exactamente, entre el Gobierno de coalición PSOE/UP y la mayoría reaccionaria y clasista del Tribunal Constitucional y el PP-, resulta imposible leer o escuchar ningún análisis que se salga de la obviedad y el chascarrillo ocurrente con patina jurídica.

La consideración de la llamada "democracia parlamentaria", fundamentada en la también denominada "división de poderes", como la forma superior e irrefutable de organización del estado, hace que solo se considere lo que ocurre desde ese punto de vista de la legalidad burguesa y, consecuentemente, sólo se haga una consideración formal del acontecimiento y se ignore su esencia.

Mal que les pese a quienes interpretan así la realidad, todo va más allá de ese discurso de la confrontación de poderes del Estado que, a derecha e izquierda, comparten la totalidad de medios de comunicación y el conjunto de actores políticos integrados en la lógica de dominación burguesa y su ideología liberal.

Edurne LH es periodista en el medio anticapitalista LaHaine.org y colaboradora en otros medios alternativos. Es presidenta de la asociación navarra DesperTrans y vocal de la Federación Plataforma Trans.

Unidad y Lucha: 1- La lucha feminista y la de las personas trans durante un tiempo fue una lucha común ¿ cuándo se quiebra esa unidad?

Edurne: Aunque los discursos transexcluyentes dentro de los movimientos feministas no son nuevos, existiendo antecedentes principalmente en Estados Unidos y Reino Unido, en el Estado español hace unos 4 o 5 años era algo totalmente anecdótico y residual. Las primeras alarmas saltaron sobre el año 2019, con el comunicado abiertamente tránsfobo del Partido Feminista de España, presidido por Lidia Falcón, o también con las declaraciones incendiarias de varias ponentes de la Escuela Feminista Rosario Acuña de Gijón, entre ellas Alicia Miyares, Ángeles Álvarez o Amelia Valcárcel (todas ellas vinculadas al PSOE). Entre sus intervenciones se pudieron oír lindezas como “las personas trans son el caballo de Troya del patriarcado”, “los llamo tíos, porque son tíos”, afirmar que “las mujeres trans tienen los mismos privilegios que los hombres”, o incluso vincular a las personas trans con el proxenetismo o la pederastia.