Marcha por la libertad del Pueblo Saharaui: una lección de solidaridad y dignidad del pueblo frente a la vergüenza de una traición sostenida en el tiempo por los gobiernos del estado español y una exigencia para que el gobierno de PSOE y UP cumpla con el pueblo saharaui.

El pasado 20 de mayo se inició en Canarias la “Marcha por la libertad del pueblo Saharaui”, se eligió un lugar emblemático, el pico del volcán de El Teide, enclavado en el Parque Nacional de Las Cañadas, en Tenerife y punto más alto del estado español. Al día siguiente iniciaban distintas columnas que partían desde Andalucía, Aragón, Cataluña o Euskadi.

Entrevistamos para Unidad y Lucha a Anselmo Fariña Melián, reconocido militante de la Solidaridad Internacionalista y comprometido desde hace décadas con la lucha del Pueblo Saharaui en defensa de su autodeterminación.

 

Oxfam Intermón alerta que el impacto de la COVID-19 en el Estado español podría dejar un millón de personas más por debajo de la línea de pobreza ―790 000 en pobreza severa―, hasta alcanzar los 10.9 millones de personas, con lo que "el efecto de este golpe nos llevaría a niveles de pobreza inéditos". En esta crisis "sin precedentes" el total de personas en situación de pobreza severa (que viven con menos de 16 € al día) podría alcanzar 5.1 millones. Pasando del 9.2 %, antes del coronavirus, al 10.86 %. La tasa de pobreza relativa (estimada en 24 € diarios) pasaría del 20.7 % al 22.9 %. La pobreza energética se dispara a su máximo histórico: 1.3 millones de hogares.

Para quienes no conozcan Barcelona, el Parlament está pared con pared con el zoológico de la ciudad. Eso siempre ha dado pie a la broma socarrona.

Después de las elecciones, la aritmética electoral da por hecho que el único gobierno estable posible es el de ERC, Junts y las CUP. Siendo ERC la fuerza más votada del bloque independentista, quien debe impulsar las negociaciones para un gobierno de coalición, es el partido social-liberal.

Dos meses después de las elecciones, el antiguo polvorín de la ciudadela militar que hoy es el Parlament, se ha convertido en un pantano, y como en todo pantano, los animalitos se quedan atrapados. ERC ha firmado un pacto con las CUP a espaldas de Junts. Junts, como segunda fuerza prácticamente empatada con ERC, tiene tremendo ataque de cuernos y ha puesto las negociaciones en punto muerto. El independentismo patriótico e hiperventilado está al borde de un ataque de nervios; después de la independencia proclamada y desproclamada en 3,5 segundos, cualquier cosa puede pasar; y a pesar de conseguir por primera vez en la historia el 52% de los apoyos electorales, ¿quién les puede asegurar a los independentistas que el President no acaba siendo el ex-ministro Illa?

A raíz de la presentación de la moción de censura en Murcia y el adelanto electoral en Madrid, en el PCPE escribimos:

Solo una interpretación fundamentada en el materialismo histórico puede arrojar luz para entender la compleja realidad sociopolítica de España. Con el único análisis que se nos propone desde los partidos del sistema y las empresas de comunicación, es imposible trascender la anécdota y lo aparente que oculta el verdadero conflicto de clases y las estrategias de dominación del bloque dominante oligárquico-burgués.

Ahora, tras el resultado electoral del 4 de mayo y tomado el tempo para salir de la avalancha informativa generada, no solo sigue vigente esta afirmación, sino que se convierte en urgente colocar un análisis que permita:

SOLIDARIDAD CON PALESTINA

Tras un nuevo paso, esta vez en un barrio de Jerusalén, en la sistemática política para expulsar a la población palestina de su Tierra, la criminal entidad sionista (Israel) responde a la Resistencia con represión y bombardeos militares sobre población civil de Gaza. Decenas de personas asesinadas que solo son noticia durante unas horas y que se unen a la infinita lista de Mártires que riegan Palestina con su sangre desde hace más de 80 años. Una vergüenza normalizada que se asume como inevitable por la llamada Comunidad Internacional y que, en el colmo del cinismo, solo se atiende con un llamado a la “contención por las partes”. ¡Acaso es posible establecer un paralelismo entre el agresor y el agredido, entre el asesino y la víctima! En el caso de Palestina es así desde el fatídico año de 1948 en el que, con la vergonzosa cobertura internacional de Naciones Unidas, la ocupación sionista inició mediante el terror sistemático la expulsión de la población palestina y la ocupación programada de su tierra por parte de colonos extranjeros.

Entre el 18 de marzo y el 28 de mayo de 1871 se produce en París, tras movilizaciones populares de gran intensidad, la primera experiencia de la toma del Poder por la clase obrera. Aquellos acontecimientos ocurridos hace 150 años son de obligado estudio y análisis para los revolucionarios de hoy, para los que pretendemos llevar a la clase obrera a su victoria definitiva y cumplir con la sentencia científica marxista del protagonismo que les corresponde a los trabajadores en el desarrollo de la lucha de clases.

40 años no pasan en balde

La peculiar historia de España durante el siglo XX ha dejado poso. El llamado “fascismo sociológico” es una realidad y supone que amplias capas de la población encuentren “normales” afirmaciones que en otros lugares serían motivo de escándalo. En ese fango se mueve como pez en el agua el fascismo actual, con la organización con nombre de diccionario al frente.

No debe sorprendernos el resurgir del fascismo organizado, más allá de los grupúsculos, cuando la situación social y política se enrarece. El capital utiliza en cada momento la herramienta más adecuada a sus intereses: ahora toca darle de comer a los perros de presa, mañana quizá les quitan el bozal y suelten la correa. El caldo de cultivo para que arraigue está ahí, cocinado a fuego lento durante el franquismo.

 

Decía Stalin en 1931 en la revista Revolución Proletaria, con el título “Sobre algunas cuestiones de la historia del bolchevismo”: “algunos bolcheviques creen que el trotskismo es una fracción del comunismo, que, ciertamente, comete errores, hace muchas tonterías, a veces hasta es antisoviética, pero que, a pesar de todo, es una fracción del comunismo. De aquí nace cierto liberalismo para con los trotskistas y los que piensan como ellos. Huelga demostrar que tal opinión sobre el trotskismo es profundamente errónea y dañina. En realidad, el trotskismo hace ya mucho que dejó de ser una fracción del comunismo. En realidad, el trotskismo es el destacamento de vanguardia de la burguesía contrarrevolucionaria”.