A bombo y platillo, con fanfarria y mucha sonrisa nos anuncian los presupuestos generales para el 2023. Este año, se huelen cerca elecciones, ponen el foco en la seguridad social con mucho hincapié en las pensiones. Se nota que ahí hay un colectivo muy movilizado y que hay que echar redes en “el caladero” de votos que significan. También hay guiño al funcionariado (con miserable subida salarial) pero, ¿y si cuela? Y una descarnada desfachatez al hablar de la subida en dependencia calificándola como un pilar del estado de bienestar. ¡Menudo pilar! que deja morir hasta a 30.000 personas al año esperando una ayuda o carga sobre las mujeres el cuidado de mayores y dependientes a cambio de calderilla.

Y entre tanta sonrisa y halago, el gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos no hace mucho alarde de la partida de igualdad. Ya una “maría” por definición pero un reclamo cuando interesa o está en auge la lucha feminista, ahora con la que cae no es la perfecta guinda del pastel presupuestario. Que una cosa es autodenominarse el “gobierno más feminista de la historia” y otra dedicar los dineros a conseguir una sociedad de personas libres e iguales y a garantizar una vida libre de violencias y opresión.

El pasado 22 de octubre, tras meses de trabajo colectivo e implicación militante en el fomento y desarrollo de numerosas plataformas locales, tuvo lugar en Madrid la asamblea de constitución de la Coordinadora Estatal Contra la OTAN y las Bases (CECOB). El PCPE saluda la consecución de esta iniciativa, para la que ha trabajado activamente.

La crisis general del capitalismo, determinada por su carácter estructural, muestra su decadente y pútrida situación manifestando la más extrema violencia. El actual bloque imperialista dominante, liderado por EE. UU. y estructurado en torno a la OTAN, se halla inmerso en una enorme crisis y, en consecuencia, en plena embestida para defender sus intereses frente a todo aquello que considere amenaza. En este objetivo, la organización criminal y sus aliados no dudan en incrementar la ofensiva, incluso hasta el extremo de situar a la humanidad frente al riesgo de un conflicto bélico a nivel mundial. El caudal de destrucción del imperialismo se ramifica sin complejos con afluentes de sangre, dejando a su paso muerte y pobreza y sesgando, aún más, las condiciones de vida de la clase trabajadora, no solo de quienes viven en los lugares de conflicto armado, también de las y los que habitan en el resto de pueblos cuyo destino se pliega a los intereses del capital.

Ante este complejo escenario, el PCPE asume como objetivo imprescindible impulsar la respuesta organizada del pueblo trabajador, una ofensiva a la altura de las circunstancias, capaz de generar un movimiento de masas que se incorpore y forme parte inherente de los diversos frentes de lucha, que se disponga, en definitiva, capaz de enfrentarse ante el monstruo imperialista. Es necesario asumir para ello la responsabilidad de organizar a las fuerzas revolucionarias y las estructuras de clase más avanzadas en la vertebración de un movimiento popular contra la OTAN y las Bases que, si bien en la década de los ochenta ya se erigió como uno de los más importantes frentes de lucha, hasta hace apenas unos meses se encontraba claramente desactivado. Fue a raíz de que el Estado español asumiera definitivamente la celebración de la Cumbre de la OTAN de junio en Madrid cuando comenzó a gestarse lo que hoy es la CECOB.

No hace mucho en Granada, en una comida solidaria en Local de la Ribera, un buen comunista convaleciente, me comentaba que mi artículo sobre The Boys le había llevado a ver la serie y disfrutarla. No voy a volver sobre ella, salvo para volverla a recomendar. The Boys representa sin tapujos el apoyo de las grandes multinacionales en valores morales como el patriotismo, las identidades siempre que estén reducidas a un problema de estilos de vida o a la neutralización de valores emancipadores, como la lucha contra el racismo. Hasta ahí parece que la serie es un arquetipo de denuncia izquierdista del capitalismo. Sin embargo, la serie es producida y vendida como exclusiva por Amazon. ¿Hasta qué punto es posible que una de las grandes depredadoras mundiales albergue un discurso anticapitalista en su seno más íntimo?

Ante esta pregunta puede haber muchas respuestas, desde las más naives a las teorías de la conspiración, que no dejarían espacio para la acción política. Quizá la más naif sea aquella que considera que el capitalismo opera a partir de la maldad deliberada de una serie de individuos que acumulan capital y son capaces de lanzar cualquier producto con el único objetivo de mayores beneficios. Sería un chiste en el que Amancio Ortega vende camisetas con la efigie de Lenin. “Jeff Bezos se ríe de nosotros cuando encendemos la televisión”. Algo de eso habrá, pero no explica nada. Ya decía Marx de los capitalista decimonónicos: “no lo saben y, sin embargo, lo hacen”. No lo pongo en duda, la lógica acumulativa del capital existe y los habrá plenamente consciente de ello y, no obstante, eso no explica nada.

Consultoras internacionales previeron que en 2022 se consumirían más contenidos informativos falsos que verdaderos, y así lo confirman las noticias, los escándalos y la peligrosa realidad en las redes sociales

Las medias verdades, los mensajes tergiversados o, directamente, la falsedad, crecen sobre terreno abonado cada minuto. Foto: Ilustración: compromiso.atresmeida.com

A las puertas de las elecciones de medio término en Estados Unidos, la proliferación de redes sociales alternativas en internet, creadas por personajes poderosos de la extrema derecha, como el expresidente Donald Trump, ha ayudado a afianzar la información falsa y engañosa como elemento clave de la política estadounidense, tanto en lo doméstico como en su proyección hegemónica hacia el exterior.

Con un artículo titulado "La desinformación se fragmentó y diluyó. Ahora es difícil combatirla", The New York Times alertó recientemente de la imparable tendencia a mentir –en nombre de la libertad de expresión– lo mismo en Facebook que en Twitter, o en las recién aparecidas, de corte conservador, Parler, Gab, Truth Social, Gettr y Rumble, a las que se han unido alrededor de 70 millones de personas en EE. UU.

Afirmó el diario estadounidense que, no hace mucho, la lucha contra la desinformación se centraba en las principales plataformas de redes sociales, como Facebook y Twitter, las cuales, cuando se les presionaba, solían eliminar los contenidos problemáticos, incluida la información errónea y la desinformación intencionada sobre la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, ahora hay decenas de plataformas nuevas, incluidas algunas que se enorgullecen de no moderar o censurar las declaraciones falsas en nombre de la «libertad de expresión».

 

Mucho se está hablando estos días sobre el pretendido ahorro energético en las administraciones. Desde el Consejo sindical Obrero, consideramos necesario que se acometa una reducción del gasto de la energía en todos los sectores, también en los privados, pero parece que, con la excusa del ahorro, lo que se pretenda es que el pato lo siga pagando el contribuyente.

Hasta ahora, el contribuyente podía coger cita en la AEAT, con algún problemilla, (en otras administraciones como el INSS donde se tramita el IMV o las pensiones es prácticamente imposible obtener cita previa, ni por internet ni telefónicamente). A partir de ahora, por decreto del Gobierno y aplicación de las distintas administraciones, los martes y los jueves la atención al público se reducirá al mínimo, si es que hay, porque a los empleados nos obligan a trabajar desde casa esos días, sin posibilidad de hacerlo los lunes, miércoles o viernes. El reducir las citas a la ciudadanía no es una cuestión de ahora, primero fueron los bancos y ahora es la administración, la que trata de expulsar a una parte de la sociedad, que bien por la edad o por los recursos, no tiene capacidad para relacionarse a través de los medios informático, siendo la que más necesita y tiene derecho a una atención presencial. Y lo que es más grave, se pretende ahorrar un coste a la Administración, dando un peor servicio público, que es para lo que verdaderamente deberíamos estar.

Coincidí hace unos días el Portavoz General de CSO (Consejo Sindical Obrero). Se trata de un sindicato de clase, modesto pero combativo, que no hace mucho comenzó sus andanzas y luchas. Sindicalismo consciente y comprometido que va calando por el desencanto con las políticas de pacto y que en poco tiempo ha ganado terreno entre comités de empresa y delegados sindicales allí donde va teniendo implantación.

Comentamos el aluvión de demandas que se están tramitando en los juzgados de lo social por, entre otras cuestiones, despidos por no superar el periodo de prueba ampliado a seis meses por la Reforma laboral para sectores sin convenio. En concreto, me contó detalles de alguna victoria significativa contra grandes empresas por esta cuestión, como por ejemplo El Corte Inglés. Bastantes datos pusimos en común, evidenciando que la Reforma Laboral, tal y como muchos y muchas pensamos en el momento de su confección, no soluciona los problemas de la clase trabajadora en España.

Fruto del intercambio de reflexiones al respecto de esta “no Reforma Laboral” de Yolanda Díaz, nace este escrito, en el que plasmo alguna de las consideraciones que de manera informal concluimos durante nuestra charla, que explican, según nuestro parecer, la actual situación del mercado laboral en España.

El pasado 6 de septiembre de 2022 el Consejo de Ministros aprobó el texto definitivo del Real Decreto Ley que modifica algunos aspectos de la normativa laboral vigente reguladora del sector de personas trabajadoras del hogar y de cuidados.

Hasta ahora en este colectivo no se cotizaba por desempleo, por lo que al quedar sin trabajo no tenían derecho a paro. Esta nueva medida supone la implementación más tardía que temprana del Convenio 189 de la Organización internacional del Trabajo (OIT) para garantizar el subsidio a las empleadas domésticas y respondiendo a la sentencia de obligado cumplimiento de derechos reconocidos según disposiciones, de febrero de 2022, que concluía que el sistema era discriminatorio por no reconocer el derecho al desempleo al colectivo de trabajadoras de hogar y de cuidados, integrado casi exclusivamente por mujeres.

El RD incorpora bastantes mejoras en las condiciones laborales de este sector pero, como era de esperar, con muchas limitaciones y carencias que se manifiestan ya de entrada en que todas las medidas incorporadas se quedan en una mención superficial, pues no sólo no está claro su desarrollo legal para que puedan aplicarse efectivamente, sino que tampoco se plantea la asunción de la responsabilidad de la inspección de trabajo en el seguimiento de las condiciones efectivas en las que se desarrolla este empleo en el interior de los domicilios.

RESOLUCIÓN DEL IX PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA

Los presupuestos del gobierno para el 2023, que en estos momentos se han presentado y que en las próximas semanas veremos como algunos de sus apartados se transforman en función de las negociaciones parlamentarias para su aprobación, obedecen fundamentalmente a dos circunstancias; cumplir con los deberes que pone el imperialismo con un mayor gasto militar y así adecuarse a la agenda belicista aprobada en la pasada cumbre de la OTAN realizada en Madrid; y la de representar el papel de gobierno “progresista y social” que el reformismo burgués del PSOE y PODEMOS-IU debe atribuirse para jugar la baza de correa de transmisión entre la oligarquía y la clase obrera y los sectores populares, de cara a los procesos electorales del próximo año. En este momento de aumento de la carestía, el gobierno debe presentarse como “gobierno social” para bloquear cualquier acceso de conflicto social, y maquillar los 12.317 millones de euros destinados a armamento, un incremento del 8 % que si le sumamos los ya aprobados 4.900 millones de los planes especiales de armamento, suponen un incremento del 25 %.

¿Recuerda alguno de ustedes la genial película de los Hermanos Marx “El camarote de los hermanos Marx” con la escena en la que Groucho y Harpo “negocian” con otra persona: Groucho va pidiendo cada vez más cosas y cuando dice cada cosa Harpo (el mudo en las películas) hace sonar su bocina que Groucho traduce por ¡y dos huevos duros!. Pues bien, las propuestas de la “leal” oposición y las contrapropuestas del gobierno me la hicieron recordar. Explicaré por qué.

Antes que nada me pondré pesado, didáctico y a contracorriente: ¡los impuestos son una necesidad de cualquier gobierno! Hay tres formas principales -casi únicas- que tiene un gobierno para recaudar fondos con los que llevar a cabo su tarea de gobierno: una de ellas -imposible ahora por pertenecer al club de la UE- es la emisión de más dinero, lo que implica una devaluación encubierta del dinero existente pues nadie da duros por cuatro pesetas; otra sería la emisión de deuda pública, que llevaría a descargar sobre las espaldas de los descendientes los gastos que se llevarían a cabo en el presente; y llegamos a los impuestos. Hay que dejar claro que lo vital NO es bajar los impuestos sino en qué se van a gastar y quién va a terminar DE VERDAD pagándolos.