Actualidad*

Tanto los que están pactando la prioridad nazional como los que han decretado la regularización extraordinaria de personas migrantes son los responsables de que parte de la clase obrera migrante en el estado español sufra unas condiciones de esclavitud en los trabajos a los que pueden acceder y a una ilegalidad vital impuesta por la racista ley de extranjería.
La regularización del gobierno socialdemócrata se da después de que multitud de colectivos lanzarán una exitosa campaña de recogida de firmas que superó ampliamente las 500 mil necesarias y que después de admitirla a trámite en el congreso ha dormido una largo sueño en algún cajón burocrático.
Con unos cambios significativos y que dificultan en la práctica la regularización como la inclusión del certificado de vulnerabilidad, como si ser considerado ilegal no fuera en si mismo ser vulnerable, o el de no tener antecedentes penales también reforzando el vínculo migración y criminalidad y asumiendo una política carcelaria de las relaciones sociales.
La ley de extranjería y toda la política migratoria ha estado al servicio de los patrones debemos analizar analizar como durante años, el capital ha encontrado en la irregularidad administrativa una herramienta perfecta para segmentar a la clase trabajadora: una parte con más derechos formales y otra condenada al miedo, al chantaje y a la sobreexplotación. Esa fractura no es accidental. Sirve para presionar a la baja los salarios, debilitar la capacidad de organización colectiva y convertir la amenaza de la deportación, del expediente o de la invisibilidad legal en un mecanismo disciplinario al servicio de la patronal. La regularización no es caridad institucional sino una conquista por la que se ha luchado contra una estructura que ha normalizado que cientos de miles de personas trabajen, cuiden y produzcan riqueza sin reconocimiento pleno de derechos y que sostienen materialmente nuestras sociedad.
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- Escrito por Tatiana Delgado
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La jornada laboral de 8 horas es uno de los logros históricos del movimiento obrero. Desde los 80 del siglo pasado luchan los sindicatos para conseguir la semana laboral de 35 horas. Los empresarios no querían bajar ni un minuto de las 40 horas y la derecha la calificaba de “absurda, estúpida y descabellada”. Después de muchas huelgas el 1 de octubre 1995 se firmó en Alemania el primer convenio colectivo de la semana laboral de 35 horas.
En 1998 llegaron los alumnos modelo del neoliberalismo, los verdes y los socialdemócratas, al gobierno modificando profundamente la legislación laboral. La palabra mágica tanto entonces como hoy: flexibilización. En aquella época del cambio de siglo igual que hoy son las clases populares que cargan con los costes de la crisis económica.
El gobierno de derecha junto con la socialdemocracia vuelve a empeorar las condiciones de trabajo y recortar las prestaciones para los sectores más vulnerables. Las condiciones más restrictivas de la prestación de subsistencia castigan a los ya excluidos.
Desde el punto de vista de los capitalistas y sus políticos sumisos, recortar derechos no sirve sólo para acosar a los desempleados y crear un gigantesco sector de bajos salarios, también permite trasladar los recursos al gasto militar y un objetivo fundamental es disciplinar a la plantilla fija. La amenaza de perder el nivel de vida alcanzado en caso de perder el empleo surte efecto.
Ante los 130 000 puestos de trabajo industriales que se destruyeron el año pasado, incluso las plantillas relativamente bien organizadas son susceptibles al chantaje. La patronal quiere recortes salariales, suprimir las pagas de Navidad así como otros pagos extraordinarios previstos en los convenios colectivos.
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- Escrito por El ciclista
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En 1889, el ingeniero cartagenero Ricardo Codorniú encabezó la iniciativa de reforestar Sierra Espuña, situada en el centro de la Región de Murcia, en aquel entonces zona devastada por la tala y en grave riesgo de desertificación. El restultado fue la recuperación de un amplísimo espacio verde de bosque autóctono, de más de 25.000 hectáreas, protegido desde 1992 como Parque Regional y catalogado como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).
137 años después, PP-Vox pasaban el rodillo en la Asamblea Regional el pasado mes de marzo, aprobando la modificación de los límites del Parque, a través de una Ley Regional hecha a medida que flexibiliza (elimina) su protección, abriendo una brecha en la parte del Parque que pertenece al municipio de Totana, justificándolo para la permitir la celebración de un Rally de coches (mucho más importante, parece ser, que proteger un paraje natural que alberga varias especies protegidas) y para realizar la Romería de La Santa, esta última justificación totalmente absurda, salvo que quieran pasear a la virgen con tanquetas y tractores con rodillos.
Colectivos como ANSE (Asociación de Naturalistas del Sureste), Ecologistas en Acción-RM y grupos de la oposición del Parlamento Regional ya han denunciado que es una ley aprobada de forma express, sin haber realizado los estudios ambientales necesarios, que se salta la normativa estatal de Patrimonio Natural, que indica que este tipo de modificaciones solo pueden realizarse por una justificación ambiental (y no para realizar actividades recreativas o lucrativas que erosionan el territorio), así como violando la legislación europea, por varios incumplimientos. En resumen, una cutrada, made in Torrente, marca de la casa de PP y Vox a la hora de gestionar el patrimonio público y ambiental en la Región de Murcia.
Es bastante gracioso que unos días después de aprobar esta Ley que se salta toda la legislación estatal y europea, el PP justificara que lleva dos décadas sin implantar el plan de protección del Parque Regional de El Valle y Carrascoy (otro espacio verde perteneciente al municipio de Murcia), para ganar “seguridad jurídica y eficacia”. Absolutamente demencial...
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- Escrito por Francisco Valverde
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Podría ser la secuela de aquellas magistrales películas de Berlanga y Azcona, la Escopeta nacional, Patrimonio nacional, Nacional III, y por qué no, Prioridad nacional. Las aventuras de señoritos casposos, moralmente abyectos, que no han dado palo al agua en su vida, en la búsqueda de cómo salvaguardar sus privilegios apelando a lo de siempre, lo nacional. Y es que en españilandia, la palabra nacional va acompañada de lo esperpéntico. Es la esencia misma del fascismo, la escenificación de una ideología, tan falsa como atroz, la puesta en marcha de la narrativa, decoración y vestuario necesarios para hacer de la crueldad la imitación de un proyecto político. Es así como en 1935, Walter Benjamin, definió el fascismo, la estetificación de la política, a la que los y las comunistas respondemos con la politización del arte.
Sobra dar la explicación periodística de la prioridad nacional, ya sabemos que es la propuesta estrella de VOX, la cuestión no es el suceso en sí, sino su significación. Sin una fórmula mínima de maquillaje lingüístico, no en vano, en eso consiste la simulada transgresión de los fascistas, decir lo que todos piensan y solo ellos se atreven a decir -como si hablar como un ignorante fuera valiente-, prioridad nacional es la reformulación del "los españoles primero" que los partidos fascistas, como Democracia Nacional o España 2000, consignaban hace más de 20 años. El caso es que, a quién se dirige el mensaje, a todos los que tienen DNI, a los blancos católicos, a los que hablan bien, con el acento de Castilla la vieja, a los que son muy hombres y no andan con mariconadas… qué tipo de limpieza de sangre hace falta para ser de los primeros, habrá que hacer como el siglo XV, ostentación de suciedad para demostrar ser cristiano viejo?
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- Escrito por Eduardo Uvedoble
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El desahucio de la llamada Casa de Mr. Leacock, entre Guía y Gáldar, en Gran Canaria, no es un hecho aislado ni un problema de gestión: es un nuevo acto de violencia de clase. Es la prueba clara de una realidad que el poder político y empresarial en Canarias lleva décadas queriendo esconder bajo la alfombra: mientras la clase trabajadora es expulsada de sus barrios, como está ocurriendo en el emblemático barrio de Guanarteme, la oligarquía sigue haciendo negocio con nuestras vidas, nuestra tierra y nuestras necesidades más básicas.
Durante más de quince años, decenas de familias obreras, personas en paro, trabajadoras precarias, menores y mayores, han sobrevivido en unas instalaciones abandonadas por la desidia institucional. El capitalismo ha convertido el archipiélago en un territorio prohibitivo, donde los alquileres se disparan para garantizar el beneficio privado mientras los salarios no dan ni para empezar el mes. Ahora, a las administraciones les entran las prisas. Aparecen las órdenes judiciales de desalojo y la hipocresía de las declaraciones oficiales que hablan de emergencia social, como si este drama hubiera caído del cielo ayer y no fuera la consecuencia directa de la especulación amparada por el Gobierno canario y los caciques locales.
La historia de estos terrenos, sin embargo, nos pertenece. La antigua Casa de Mr. Leacock forma parte de la memoria histórica y obrera del norte de Gran Canaria. Aquellas tierras se levantaron con el sudor y el sufrimiento de las familias aparceras; de hecho, los vecinos de la comarca recuerdan bien cómo parte de ese suelo fue cedido originalmente para el sustento de quienes allí dejaban la vida trabajando. Existía una relación de dignidad con la tierra: era un medio de vida para la mayoría, no una mercancía para el enriquecimiento de unos pocos.
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- Escrito por Sonia Iruela
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Eso que algunos definen como la tormenta perfecta, en la que una serie de cuestiones de calado trascienden la realidad (la insostenibilidad de la deuda, con unos bonos de EE. UU. a 30 años que ya superan el 5 % y los de 10 años que se aproximan a ese nivel; la crisis de los combustibles y suministros, derivada de la guerra del imperialismo contra los pueblos, o las meras tensiones geopolíticas a escala global) son, en realidad, los síntomas de una enfermedad de carácter terminal que afecta al modo de producción capitalista y que todos los apologetas del sistema negaron, a pesar de la profecía marxista y su destino autocumplido.
Entre esta vorágine de cuestiones que, sin duda, están haciendo romper los consensos plasmados en esta superestructura de cimientos podridos, aparece otro elemento no menor que podría dar la puntilla a esa tan esperada crisis general que, bajo la ilusión del monetarismo y los malabares bursátiles, no se manifiesta, pero late y se espera, no como agua de mayo, sino como una DANA que arrasa cultivos y ciudades.
La IA y las «inversiones» (que mejor sería llamar maniobras especulativas) han situado al mercado bursátil en máximos históricos, y así deberán permanecer hasta que los CEO de las tecnológicas recojan beneficios y abandonen en el mercado unos valores inflados e improductivos a cambio del «tesoro» dinerario. Hasta ese momento, y de manera más lenta de lo esperado, la IA se va implantando en la producción y también, y principalmente, en la economía especulativa, parasitaria y destructiva. Bajo esta lógica, la siguiente laceración sistémica es el desplazamiento de la fuerza de trabajo viva mediante la adquisición de nuevas tecnologías con un poder de destrucción quizá ya no tan creativo.
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- Escrito por Kike Parra
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En la era de la inteligencia artificial, la perspectiva marxista nos muestra el nuevo proletariado digital.
La economía de plataformas manifiesta la digitalización del trabajo, está generando nuevas empresas y empleos flexibles que generan en los empleados una falsa sensación de libertad y autonomía vendida como emprendimiento, como por ejemplo plataformas para taxis, comida a domicilio… (Uber, Rappi, Fiverr). Pero impera la misma lógica capitalista de minimizar costos laborales y maximizar beneficios empresariales.
Según la OIT el 70% de los trabajadores de plataformas digitales ganan menos del salario mínimo, el 20% son migrantes y menores de 40 años, una cuarta parte tiene estudios de nivel superior pero carecen de Seguridad Social, prestaciones y estabilidad. El capital siempre encontrará nuevas formas de extraer plusvalía.
Hoy las plataformas no sólo explotan la fuerza de trabajo humana, sinó que pretenden prescindir de ella. La automatización y la inteligencia artificial están destruyendo empleo de manera exponencial. En lugar de proporcionar jornadas laborales más cortas y mejor calidad de vida, el desempleo y la precarización aumentan. La estructura sigue beneficiando a unos pocos con el trabajo de muchos, la explotación se oculta bajo la modernidad y la flexibilidad.
El capitalismo ha evolucionado hacia un "capitalismo digital" o de plataformas, donde la explotación se traslada a la producción de datos y la automatización. Se enfoca en la valorización del "proletariado digital" y el uso del general intellect (la inteligencia colectiva y tecnológica) para superar el modo de producción capitalista, proponiendo alternativas tecnológicas basadas en la propiedad común y la planificación democrática.
El capitalismo utiliza la tecnología para maximizar la plusvalía, profundizar la explotación y transformar el trabajo intelectual y creativo en mercancías. Desde una perspectiva marxista, la IA no es un fenómeno neutral, sino una extensión de las fuerzas productivas que intensifica la contradicción entre la producción social y la propiedad privada de los medios de producción.
La IA incorpora el conocimiento científico y la experiencia colectiva humana (datos de internet) en máquinas, lo que Marx denominó "general intellect". Al apropiarse de este saber colectivo, el capital busca reducir la necesidad de trabajo vivo, aunque, paradójicamente, socava la base de la creación de valor.
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- Escrito por M. Àngels Grau
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Carta abierta a la sociedad civil mundial. A los defensores de la paz y a los pueblos del mundo
Excelencias, líderes de organizaciones sociales, defensores de los derechos humanos y ciudadanos del mundo:
Nos dirigimos a ustedes en una hora de extrema gravedad. El aumento de una retórica agresiva y las amenazas de intervención militar por parte de sectores extremistas de los Estados Unidos contra Cuba han dejado de ser simples consignas políticas para convertirse en un peligro real que amenaza la paz de la región y la vida de millones de seres humanos.
Acudimos a la Sociedad Civil Internacional no para pedir favores, sino para apelar a la justicia y a la memoria.
Cuba es una nación pequeña que ha hecho de la solidaridad su bandera más alta. Mientras otros exportan armas, Cuba ha exportado vida.
Durante décadas, nuestro país ha enviado brigadas médicas a los rincones más olvidados del planeta, combatiendo el ébola en África, el cólera en Haití, la ceguera en América Latina y la COVID-19 en más de 40 países.
Somos un pueblo que comparte lo que tiene, no lo que le sobra, bajo la convicción de que la salud es un derecho humano universal.
¿Es esta la nación que merece ser agredida? ¿Es este el pueblo cuya integridad debe ser amenazada con portaaviones y misiles?
Una agresión militar contra Cuba no sería un "proceso quirúrgico" ni una "liberación". Sería una masacre de civiles.
El costo humano sería incalculable. Nuestros niños, que hoy asisten a escuelas seguras, y nuestros ancianos, protegidos por un sistema de salud universal, serían las primeras víctimas de la barbarie.
Una guerra en el corazón del Caribe desataría una tragedia humanitCarta abierta a la sociedad civil mundial. A los defensores de la paz y a los pueblos del mundoaria que afectaría no solo a nuestra isla, sino a la estabilidad de todo el hemisferio.
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- Escrito por Henry Omar Pérez
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El problema del absentismo laboral es una campaña ideológica que los medios de comunicación reproducen cíclicamente. Buscan criminalizar a la clase trabajadora, minimizando concienzudamente las causas e intentando confundir motivos justificados (bajas laborales, vacaciones, permisos) con los injustificados, que serían faltas sin causas justificables.
De esta manera, parece que el trabajador no acude a trabajar de manera voluntaria, en lugar de por una causa médica justificada, tejiendo una realidad distorsionada a través de datos de las “pérdidas” de las empresas, para así disminuir más fácilmente los derechos laborales.
Para esta propaganda preparan rimbombantes titulares como: "estar de baja y cobrar el 100 % del salario hace que nadie quiera incorporarse a trabajar", “bajas laborales sin solución” o “las bajas laborales en España marcaron en 2025 otro récord sin soluciones a la vista”, que buscan crear un clima perfecto de hostigamiento a la trabajadora o trabajador al señalar al individuo, culpabilizando y responsabilizando de la baja laboral, acabando en un acoso por parte de jefes, mutuas o empresas subcontratadas para buscar justificaciones de despidos procedentes. Pero lo más perverso son las propias compañeras y compañeros sin conciencia de clase que asumen el discurso de los medios y de sus explotadores, y hacen el trabajo sucio de acosar y cumplen el papel de verdaderos esquiroles.
Esta maniobra también favorece que el trabajador se piense si puede ir al médico y después no acudir por estar de baja, temiendo las represalias que puede tener. Esto supone un riesgo para la salud de las personas, por empeorar su estado de salud o porque aumentan las posibilidades de un accidente laboral. Además de poder contagiar a sus compañeras y compañeros en casos de enfermedades contagiosas.
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- Escrito por David Martínez
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