He aquí tres términos aparentemente disociables pero que, sin embargo, constituyen un todo maquiavélicamente cohesionado e indivisible: el Estado judío. Un Estado propuesto en 1886 por el “padre del sionismo político”, Theodor Herzl, e impuesto y mantenido a sangre y fuego en Palestina desde 1948 hasta nuestros días por el sionismo y su inestimable benefactor, el Tío Sam. Un abnegado protector que cifra en el “Gran Israel” el control de Oriente Medio, y con ello, buena parte de su futuro desarrollo imperialista.

En mayo de 1948, el primer ministro David Ben-Gurion, sionista empedernido, proclamó unilateralmente la fundación del Estado de Israel en Palestina. Inmediatamente después, comandos judíos organizaron lo que la entidad sionista llamó su “guerra de independencia”, y acto seguido, en 1949, el estado hebreo firmó el armisticio con los ejércitos de Egipto, Transjordania y Siria, ocasionando ipso facto la expulsión de más de 750.000 palestinos, convertidos de ese modo en refugiados de su propia tierra. Los sionistas pretendían así representar las aspiraciones de la comunidad judía mundial por su “liberación nacional”. Una “liberación” que desde un principio se nutrió del entendimiento con los imperios ruso y británico y de una brutal represión del pueblo palestino que, no lo olvidemos, era árabe en su inmensa mayoría. Culminaba de esa dramática manera un proceso político largo, pérfido y maquinador fraguado por el sionismo internacional, es decir, y según Nathan Weinstock, escritor e investigador belga, por una corriente política dentro del judaísmo “que postulando por la incompatibilidad de los judíos y no judíos, y preconizando la emigración masiva hacia un país subdesarrollado, tiene como objetivo la creación de un Estado judío”. Una maquiavélica idea recogida y sostenida intelectualmente por el periodista austriaco Theodor Herzl (1860-1904) en su panfleto “El Estado judío” escrito en 1886, quien, al tiempo que facilitó al sionismo su genuina expresión política, se convirtió en el acto en el venerado “padre del sionismo político”.

La decadencia militar del imperialismo estadounidense frente a la unidad de la Resistencia Palestina.

La crisis estructural capitalista también afecta a las fuerzas armadas imperialistas. Desde comienzos del pasado año, se han venido dando noticias sobre las graves dificultades de la industria militar estadounidense para suplir las necesidades de su aparato bélico, considerado hasta hace poco como el más poderoso del planeta.

En estos momentos se están dando dos hechos significativos dentro del escenario de escalada bélica que el imperialismo impone a nivel planetario . Uno es el derrumbamiento del mito de invencibilidad del armamento occidental -entiéndase el estadounidense y sus satélites de la OTAN- y la supuesta superioridad de su doctrina militar. El otro consiste en que los pueblos atacados por el imperialismo han perdido el miedo y han tomado conciencia de que pueden vencer al agresor.

Vamos por partes. El conflicto de Ucrania, que en realidad es la guerra de la OTAN contra la Federación Rusa en territorio de Ucrania ha dejado claro que tanto la doctrina militar de la OTAN como el armamento occidental se han quedado muy atrás respecto a la doctrina militar rusa y al despliegue de nuevas tecnologías en el campo de batalla. Lejos quedan los tiempos en que la OTAN bombardeaba impunemente a países como Yugoslavia, Afganistán, Libia o Irak, en los que los riesgos de una respuesta eficaz por parte de los agredidos pusiese en serio peligro a las potencias agresoras y donde la mera presencia de los portaaviones norteamericanos causaba terror en las zonas donde se desplegaban.

Aforo completo en el Ateneo de Madrid.

Completo aforo del salón principal del Ateneo de Madrid, se celebró uno de los actos centrales por el 40 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL PCPE, con una intensa jornada donde se sucedieron los espacios políticos y de actuaciones lúdico-culturales, así como se distribuyó la revista del 40 aniversario del PCPE de nuestra Editorial Unidad y Lucha, desde nuestra mesa de materiales.

De aquel lejano Congreso de Unidad Comunista del 13 y el 15 de enero de 1984, pasando por las diversas luchas de estos 40 años hasta la actualidad fueron desgranados en una tertulia intergeneracional. Camaradas veteranos y jóvenes narraron sus experiencias en el proceso de fundación y construcción del partido.

A continuación una tertulia de miembros académicos, de la cultura y del arte, respondieron a preguntas concretas sobre militancia, partido, educación política, prensa revolucionaria y otras cuestiones en la concepción del Partido de Vanguardia.

 

El 40 aniversario reunió a militantes y simpatizantes del Partido de todo el estado.

Incluso la inflación opera como un arma de guerra del conservadurismo, como un sistema de tortura psicológica contra la clase trabajadora. Millones de familias ahogadas en angustia por no poder pagar los aumentos desenfrenados de la dictadura del mercado. Sinnúmero de alteraciones anímicas producidas por la codicia burguesa. Sin ley o con la ley del capricho mercachifle. “Inflación” es un nombre elegante y enredoso para disfrazar un “rompecabezas” multifactorial en el que generalmente no tiene participación alguna la clase trabajadora. Así es la lógica ególatra de la mercancía y la dictadura de las ganancias. Mientras el poder adquisitivo de la clase trabajadora siga encerrado en los calabozos de la “economía” la deshumanización galopante seguirá de fiesta. 

Nos urge profundizar la Revolución de la Conciencia con identidad de clase. Llamemos a las cosas por su nombre. No importa cuántas maromas den los “expertos” para enredar explicaciones, nosotros sabemos bien el daño material y emocional que produce la codicia contra el poder adquisitivo y cuántas protecciones tienen los “patrones” por parte de algunos gobiernos cómplices que no sólo no se deciden a resolver el problema, a favor de los pueblos, sino que ayudan a fabricar emboscadas ideológicas con palabrerío de “especialistas”. Se hacen llamar “técnicos”. Es pasmoso el “silencio” cómplice de esos “economistas” que ven cómo se desfigura y ensucia la profesión que estudiaron para convertirla en charlatanería basura para desvalijar a los pueblos.

Este año 2024 conmemoramos el centenario de la muerte de Lenin. Evidentemente, Lenin no renace cada cien años sino cada día de cada año. Al igual que a Lenin no se le puede concebir sin Marx ni Engels, hoy no se puede concebir a Marx sin Lenin.

Maiakovski, el poeta del Futurismo ruso, el gran escritor soviético, quien abandonara el furor futurista por una suerte de visionario, escribió un magnífico poema a Lenin, no es una mera elegía ni un cenotafio, ni mucho menos un epitafio. Maiakovski construye un monumento, en el sentido de testimonio, nada que ver con una estatua marmórea o de bronce. Todo lo contrario, Lenin no puede reducirse a un mausoleo pues Lenin ahora está más vivo que todos los vivos. El poema es un alegato ante cualquier tentativa de convertir a Lenin en un artificio taxidérmico. Maiakovski teme que los desfiles, los mausoleos, los honores y rituales oculten la sencillez de Lenin.

¡Qué pobre es en el mundo el taller de las palabras!: las palabras en el aire flotan y como el humo se disipan. Maiakovski confronta ante cualquier riesgo de convertirlo en un profeta por parte de rapsodas.

El poeta se pregunta: ¿era dirigente por la gracia divina?: no era un rey ni un dios…Al cielo lanzaría mis blasfemias…hoy enterramos al más terrenal de los humanos: veía lo que el tiempo de momento ocultaba.

A 24 de enero de 2024, se cumplieron 47 años desde la matanza de los abogados de Atocha. Sirva el siguiente verso como pequeño homenaje.

Siempre estaréis presentes en mi memoria

Compañeros/as y camaradas:

Dejasteis vuestra huella en la historia

Cuando vuestras voces fueron silenciadas.

Asesinados a sangre fría por pistoleros

Fascistas que se negaban

aceptar los tiempos nuevos

de cambio que llegaban.

 

Que anunciaban el fin de la dictadura el fin

de la represión, de la ignorancia y de la tortura

que, sin embargo, todavía hoy perdura.

Se revalida el gobierno de coalición socialdemócrata del capital para desmovilizar a la clase obrera.

Decir que se ha conformado nuevo Gobierno en España es, en lo concreto, lo mismo que afirmar que el capital garantiza continuar incrementando su tasa de ganancia, que todo se mantiene atado y bien atado. En la ruleta del sistema la banca siempre gana y, la reedición de este nuevo Gobierno de la socialdemocracia, no supone avance alguno para los intereses de la clase trabajadora. Cabe recordar cómo, en la anterior legislatura, la alianza PSOE-UP y sus palmeros del Congreso repartieron a dos manos. Con la mano izquierda a base de falaces medidas para contentar a sus acólitos y anestesiar la respuesta popular, mientras que con mano la derecha favorecieron las políticas de la privatización, entregaron armas a los serviles al imperio y mantuvieron, cuando no incrementaron, los niveles de pobreza y precariedad del pueblo trabajador. Por si esta herencia no fuese suficiente, la nueva etapa redefinida en PSOE-Sumar comienza su andadura aún con mayores pies de barro, su soporte en la derecha nacionalista y el escenario tras la ruptura entre Sumar y Podemos lo avoca a una inconsistencia que sella su propia sentencia de muerte.

RESOLUCIÓN GENERAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA

La crisis general del capitalismo, por su carácter estructural no tiene marcha atrás y aceleradamente hace avanzar sobre el pueblo trabajador todas las negativas consecuencias de índole social, económica y medioambiental que provoca.

La realidad demuestra con claridad, que la creciente desvalorización de la fuerza de trabajo hace que sean cada vez más los trabajadores, especialmente mujeres trabajadoras y jóvenes, que son pobres y no alcanzan con sus ingresos a mantener unos mínimos vitales imprescindibles (vivienda, alimentación, sanidad, bienestar energético, transporte, ocio…), los que sufran la violencia del sistema.

También la crisis de la deuda pública y privada, junto a la burbuja inmobiliaria, la especulación empresarial y la subida de los tipos de interés, provocan una constante carestía de la vida que impide llegar a la mayoría de las familias obreras con todas las facturas pagadas a final de mes. Esta es la situación que en España sitúa en riesgo extremo de pobreza a más del 21% de las familias.

La fragata Méndez Núñez dispone de misiles, torpedos y sistema de combate Aegis. Enviada por el gobierno de España para prestar apoyo a EEUU e Israel, genocidas del pueblo palestino.

José Martí dijo que la mejor forma de decir era hacer. Estas palabras dichas en el contexto de la heroica liberación nacional cubana, aplicadas a la vieja a la vieja y nueva socialdemocracia, cobran un significado lleno de miseria moral e hipocresía. Por que mientras el gobierno más progresista de la historia de España habla de derechos humanos en Palestina, de solución negociada y de dos estados (luego haré un comentario al respecto); envían dos buques de guerra frente a las costas palestinas para apoyar, si fuera necesario, a la entidad sionista en su guerra genocida contra el pueblo palestino.

No existe otra interpretación. El despliegue de la sexta flota estadounidense, y con ella, de la fragata Méndez Núñez y del barco de aprovisionamiento de combate Patiño, es un acto de apoyo al fascismo sionista. Su presencia tiene el único objetivo de intervenir en caso de que el frente norte sionista se vea desbordado por una ofensiva de la Resistencia Libanesa de Hizbullah.

La sumisión del PSOE y SUMAR al imperialismo yankee y al sionismo es absoluta. Y su desvergüenza infinita, mientras son capaces de hacer declaraciones y gesticulaciones preocupadas por el pueblo palestino, sus acciones apoyan abiertamente al régimen más brutal y sanguinario desde el nazismo.

Porque la cuestión Palestina, igual que lo fue la cuestión española del 1936 al 1939, es una cuestión de principios y es una cuestión que atañe al conjunto de la humanidad. Por lo tanto, o te sitúas al lado del pueblo Palestino o te sitúas del lado del fascismo. E igual que los imperialistas franceses, británicos y yankees, que en el 36 y desde una falsa neutralidad apoyaron al fascismo español; hoy, el Reino de España, su gobierno y los partidos que forman parte de él, desde su posición supuestamente conciliadora y sensible con el sufrimiento palestino, al mantener al fascismo sionista como socio preferente y enviar equipos de guerra en apoyo de este, son, simple y llanamente, cómplices del genocidio. Si en una mesa hay un nazi y diez personas que lo respetan, en esa mesa hay once nazis.

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