Ante la situación en las condiciones que las/os empleados en el sector del manipulado de frutas y hortalizas de la agricultura Almeriense, llevan a cabo el desempeño de su trabajo, condiciones que lejos de ser el reflejo de la vendida y manipulada imagen de prosperidad y riqueza general que se proyecta del modelo agrícola almeriense, los trabajadoras/es del manipulado sufren junto a los/as jornaleras/os ,en primera persona la sobreexplotación de un empresariado, que oculto tras la romántica imagen de aquel campesino que labrara su terruños de tierra moría abrasado o congelado por las intemperies climáticas a las que tenía que hacer frente para poder sobrevivir. Hoy la agricultura en general ,pero especialmente el modelo almeriense basado en el continuado ciclo de producción ¨producción intensiva¨ para lo que se han desarrollado técnicas y se han puesto medios mecánicos al servicio del modelo que ha superado todos los conceptos históricos del campesinado.

Ante las movilizaciones anunciadas por UGT para el próximo 19 de diciembre por una pretendida defensa de la industria gaditana, haciendo un llamamiento a la "sociedad en general", desde la Confluencia Sindical de la Bahía de Cádiz expresamos nuestro más profundo rechazo a tales maniobras por parte de quien -en este caso, UGT- es culpable en gran medida de la lamentable situación en la que se encuentra no ya sólo la industria sino todos los sectores productivos de la provincia de Cádiz. La trayectoria de UGT y sus “socios” de firmas de pactos y acuerdos (sin tener que remontarnos muy atrás, ahí está la firma del Pacto de Toledo), alineándose con los sucesivos gobiernos y la patronal, es larga y siniestra, demostrando que su función ha sido la de desmovilizar las luchas reivindicativas en aras de una supuesta “paz social” que solamente ha traído cada vez más explotación y pobreza entre la clase trabajadora.

O implantamos el modelo inglés o el Sistema Público de Pensiones va a la ruina, es un sistema insostenible.

Es la cantinela con la que machaconamente nos abruman desde la aparición de las recomendaciones del Pacto de Toledo.

Y el modelo inglés transita por el mismo camino de lo que ya conocemos. Pretende librar enormes cantidades de dinero hacia los fondos de rapiña en base, por un lado, a miserabilizar el Sistema Público de Pensiones y, por otro lado, en desajustar y desestructurar todavía más a la clase trabajadora.

Han inventado, ¡faltaría más! “en beneficio de la clase trabajadora”, lo que llaman el segundo pilar de las pensiones, un complemento a la pensión pública. Pilar transformado en aportación gigantesca - una mina de oro- a la Banca y otros fondos filibusteros: 90.300 millones £ en Inglaterra en 2017.

El desarrollo de las modernas innovaciones tecnológicas, como la robotización en casi todas las áreas de la producción y de los servicios, tienen inevitablemente su repercusión en  el ámbito laboral. Los trabajos manuales y las tareas repetitivas han sido los primeros que se han visto afectados por la automatización, aunque los avances en materia de Inteligencia Artificial apuntan a que se verán igualmente afectados los puestos de trabajo administrativos.

Por correlación de fuerzas, dentro del marco de la lucha de clases, se debe entender  la forma en que las distintas fuerzas sociales se agrupan, con el objetivo de imponer sus particulares intereses de clase, dependiendo de su capacidad para hacerlo, en un momento determinado.

En el marco del Estado español, esta correlación de fuerzas viene marcada por la situación en la que se encuentran las diversas clases sociales y las posibilidades con las que cuentan para mantener su hegemonía o adquirirla, si aún no la tiene. Esta correlación de fuerzas está íntimamente ligada a la que se da en el marco internacional, donde el imperialismo, ya sea de los EE. UU., la Unión Europea u otros países capitalistas, influye de forma decisiva en las distintas burguesías nacionales dependiendo de su puesto en la cadena imperialista.

 

El transporte público en Murcia siempre ha sido objeto del más absoluto desprecio por parte de la administración pública. Más que ofrecer un servicio a la población, lo que tratan es de cumplir expediente con el mínimo gasto posible. Esto hace que el transporte público en la Región sea de los de peor calidad y más caros para los usuarios del Estado. Un duro golpe a este servicio lo asestaron en 2012 al calor de la crisis capitalista, reduciendo drásticamente el número de expediciones de autobús y encareciendo los billetes. El siguiente golpe lo estamos sufriendo desde la aparición de la pandemia.

Hemos ido al encuentro con trabajadoras/es migrantes que son sobreexplotados por la patronal agrícola de Huelva, hemos querido conocer su realidad en primera persona en aquellos lugares en los que malviven hacinados en la mayoría de las ocasiones.

En Palos de la Frontera malvive Amin. Vino de Almería hace dos meses a echar la temporada y sólo ha trabajado cinco días. Amin nos cuenta que hasta ahora sólo ha venido un hombre ofreciendo trabajar el fin de semana: “Luego nos paga 30 o poco más”. El argumento del patrón agrícola es siempre el mismo, sea cual sea la verdadera situación de los precios del producto en origen, éste siempre usará el “no te puedo dar más, la temporada está muy mala”. Así de esta manera, se les roba lo que falta hasta los 48,54 euros que marca el convenio. Claro, los fines de semana y festivos no hay inspecciones en los campos de la zona fresera. La realidad, contraria a las falacias institucionales, es que no los hay nunca.

Si algo va quedando claro a lo largo de la pandemia, es que, salvo algunas excepciones, la salud de la clase obrera no es lo prioritario.   A pesar de haber demostrado que cuando no acudimos al puesto de trabajo, la producción se para y el miedo entra en las cabezas de los capitalistas como los billetes entraban en sus bolsillos.   Durante algunas semanas, el País se paró, no se producía, salvo lo esencial, y lo esencial para la sociedad era y es los servicios públicos, la limpieza, el transporte y la alimentación.

Pero la economía no puede parar, es como montar en bici, si dejas de pedalear, te caes.  Por eso, a pesar de los brotes, del aumento de casos, de la cantidad de información que hoy día tenemos las y los ciudadanos, a las empresas le interesa que se produzca y consuma ya.  Hay que recuperar el tiempo perdido, ganar al competidor.  Y en esas se está, mientras se legisla la obligatoriedad de la distancia entre personas, la obligatoriedad del uso de mascarillas, la necesidad de mantener la higiene personal y el uso de gel hidroalcoholico, en el CONSEJO SINDICAL OBRERO, vemos como en muchas empresas, la seguridad de sus trabajadores es sólo una fachada, nunca mejor dicho.

Un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), ya tenga efecto suspensivo de la relación laboral o de reducción de jornada, es una medida legal que toma una empresa para proteger sus intereses económicos cuando tiene dificultades productivas o económico-financieras -normalmente, ambas cosas- y que le permiten desligarse de gran parte de sus obligaciones laborales, o adecuarlas a sus necesidades inmediatas.