El 28 de junio hará 4 meses desde que se inició la huelga indefinida con paros de una hora semanal en el sector agropecuario en el sur del Pais Valencià.  Mientras que la mayoría de trabajadoras del campo que iniciaron la huelga la dejaron por presión de los patrones, las trabajadoras de BONNY S.A. y un grupo de CHANITA, siguen en pie de guerra contra el abuso y las presiones de la patronal.

FEDEA, la autodenominada Fábrica de Ideas del capital financiero, cuyos órganos de gobierno están compuestos por los principales representantes  de los monopolios de nuestro país, y que se hace llamar independiente, ha hablado claro: es necesario rebajar el salario mínimo a los jóvenes. Ninguna novedad al respecto, ya lo dijeron en 2012, después de publicar un artículo previo a la contrarreforma laboral con el título Díez principios fundamentales para lograr una reforma laboral eficaz y justa. Eficaz fue, para la patronal, que ha podido despedir y recortar derechos más que nunca, y justa, en cuanto que fue elaborada a la justa medida de los empresarios.

 

Tuvieron que pasar diez meses entre la muerte de dos compañeros para que el agua desbordara los límites de la paciencia. Una plantilla acostumbrada a los abusos patronales diarios en este astillero asturiano, ubicado en una localidad como Xixón, lugar históricamente vinculado a la construcción naval, y a la lucha del proletariado de este sector por sus condiciones económicas. 

La clase obrera en la comarca del Besaya en Cantabria sigue mostrando su combatividad por la defensa de los puestos de trabajo. Los y las trabajadores de SNIACE protagonizaron un encierro en las instalaciones de la fábrica para solicitar atrasar el  juicio por los despidos en la Audiencia Nacional, con el objetivo de quitar obstáculos ante el concurso de acreedores.  Después de 10 días, e izando la bandera republicana con la estrella roja en el mástil de la empresa, los trabajadores lograron este objetivo, hecho que se ha considerado excepcional.

El capitalismo se encuentra inmerso en crisis general.  La  anarquía en la producción, inherente al mercado capitalista,  genera  una superproducción que lleva al abarrotamiento de los mercados, pero la patronal  no  está dispuesta a bajar ni un céntimo de euro  de su tasa de ganancias.

El sector del metal de la provincia de Huelva, con más de 10.000 trabajadores,  está sufriendo en primera persona las consecuencias de esta crisis de superproducción.

Entrevista de Unidad y Lucha a los trabajadores de Talleres Vázquez, de la provincia de Sevilla, quienes nos hacen saber la situación por las que les está haciendo pasar la empresa y las medidas que tomaron para combatirla.

Minerplan S.L. es la única contrata de interior de la Hullera Vasco-Leonesa (HVL), que en estos momentos cuenta con 128 trabajadores y un acumulado de experiencia en la lucha importante a pesar de la corta vida de la empresa, con menos de un año de actividad.

Las condiciones de trabajo en Minerplan se fueron deteriorando a medida que desde la dirección de la empresa matriz se exigía mayor volumen de extracción de carbón –1200 toneladas diarias– y la organización de los trabajadores era prácticamente inexistente, al no contar en aquellos momentos con un Comité de Empresa que defendiera los intereses más inmediatos del conjunto de la plantilla, dado la corta actividad de la empresa. Ésta es la primera valiosa lección que los trabajadores asumen desde un primer momento y es que sin organización obrera, por mínima que sea, no hay ningún tipo de posibilidad no ya de victoria, sino ni siquiera de defensa. 

Más de dos años de concurso de acreedores llevan sufriendo las trabajadoras y los trabajadores de “Fair Play”. En este tiempo la plantilla, de más de 100 trabajadores, se ha reducido a 62.

La crisis capitalista mundial se encuentra, en estos momentos, en un proceso de destrucción y degeneración acelerado que, por supuesto, afecta a Valencia en iguales términos que al resto de territorios del Estado español.