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El pasado lunes 17 de febrero la Universidad de Cantabria fue escenario de la protesta que el colectivo Estudiantes en Defensa de la Universidad Pública (EDUP) organizó contra la presencia del presidente de la autonomía, Ignacio Diego, del Partido Popular, una protesta en la que participaron alrededor de una treintena de universitarios.

EDUP es un colectivo estudiantil que ha destacado en los últimos años en defensa de la Educación Pública, especialmente en el ámbito universitario, donde se ha destacado como la organización estudiantil más combativa, organizando numerosas protestas, actos y piquetes durante las pasadas huelgas educativas o generales. El acto del 17 de febrero estaba convocado como repulsa a un político, Ignacio Diego, cuyo gobierno ha destacado por los recortes en materia educativa y por un consejero de Educación, Miguel Ángel Serna, ultra-reaccionario y miembro del Opus Dei.

Diego había acudido a la Universidad para el típico acto propagandístico de los políticos burgueses, con el formato de sesión abierta para que los universitarios de Cantabria le hicieran preguntas, pero la seguridad privada de la Universidad impidió la entrada al acto a los estudiantes que protestaban y no acudían para adular al político.

Esa prohibición de acceso al local (la “Casa del Estudiante” nada menos) provocó escenas de tensión, con forcejeos en las puertas y empujones. Incluso hubo estudiantes que no pudieron acceder a sus clases debido al bloqueo del edificio. El presunto acto de masas quedó reducido a menos de una veintena de asistentes, varios de ellos conocidos miembros de Nuevas Generaciones.

Finalizado el fallido acto y dado que la protesta estudiantil continuaba, el presidente de Cantabria salió por una puerta trasera, seguido por un grupo de estudiantes. En esos momentos uno de los escoltas de Diego agredió a dos estudiantes con sendos puñetazos. La Policía Nacional se negó a identificar al agresor pero sí identificó a uno de los estudiantes, que había tomado fotografías.