Los valores propios del sistema capitalista, como el individualismo y el egoísmo, penetran cada vez más en nuestra sociedad, generación tras generación. No es casual que cada vez escuchemos más entre nuestras y nuestros conocidos que a esta nueva crisis del capital hay una salida individual, llegar a la conclusión de que si negocio mis condiciones laborales con el jefe saldré ganando; o aún mejor, que si financio un plan privado de pensiones tendré el futuro asegurado y si me sobra algo para invertir en criptomonedas, tengo la vida prácticamente resuelta.

Todas estas ideas tienen una base material vinculada al modo de producción capitalista, basado en la obtención del triunfo personal sobre el colectivo, de la primacía de mis intereses por encima de los de mi vecino.

Romper con estos valores no es fácil, tampoco para quienes intentamos cambiar esta sociedad. El capitalismo tiene muy bien engrasados sus mecanismos de reproducción de la ideología dominante, desde los medios de comunicación y las redes sociales hasta las escuelas, pasando por los púlpitos de las cada vez más desiertas iglesias. Es por ello, que adquirir la conciencia revolucionaria para entender la necesidad de militar en el Partido o en la Juventud Comunista no es una tarea sencilla, porque supone remar a contracorriente. Estas primeras líneas no tienen el objetivo de desmoralizar a las lectoras y lectores de este artículo, pero es la realidad con la que convivimos.

Quien escribe estas líneas comenzó sus primeras luchas vinculadas al movimiento estudiantil, como muchos y muchas jóvenes. La lucha contra el Plan Bolonia mantuvo movilizadas gran parte de las universidades e institutos del estado español contra el proceso de privatización que suponía esta nueva ley impulsada desde la Unión Europea. Reuniones, asambleas, concentraciones, ocupación de facultades, encierros y manifestaciones suponen un acumulado que da lugar a que empieces a tomar conciencia de tu realidad, comienzas a pensar que tu lucha concreta como estudiante no es el centro del universo, y, de hecho, está muy vinculada con otras luchas que se dan a tu alrededor.

Ese salto de lo concreto a lo general, de la lucha por la educación pública a la lucha contra el sistema capitalista, es lo que los y las marxistas definimos como el proceso de la toma de conciencia “en sí” hacia la toma de conciencia “para sí”.

Este proceso se da en diferentes escenarios y situaciones diarias, terminando por asumir que la necesidad de organizarte no es un capricho ni una moda, si no un proyecto de vida que pasa por el compromiso, la solidaridad y la lucha contra la explotación y las diversas opresiones que genera el sistema capitalista; desde la lucha contra el fascismo, parar un desahucio, defender la soberanía de un país agredido por el imperialismo, la negociación de un convenio colectivo por encima del IPC o el enfrentamiento contra el ayuntamiento de turno que no accede a mejorar las condiciones de vida en tu barrio.

Cuando terminas por asumir que todas tus luchas tienen un enemigo en común, entiendes que no basta simplemente con organizarte en el sindicato, coordinadora antifascista o asociación de vecinos y de vecinas. La necesidad de preparar la revolución requiere un nivel de organización superior, y en el estado español, es el Partido Comunista de los Pueblos de España.

Nacimos hace 38 años, del rechazo a quienes decían ser comunistas y demostraron ser sólo traidores al Socialismo, de reconocer el derecho de autodeterminación de los pueblos del estado español, de negarnos a aceptar la Transición y el blanqueamiento del fascismo, los Pactos de la Moncloa, la Monarquía, la degeneración del sindicalismo que se llamaba de clase y que ahora está al servicio de la patronal, la Europa imperialista, la OTAN y la guerra. Nos negamos a renegar de la historia de lucha de la clase obrera y el movimiento comunista internacional.

Esta es la idea que pretendemos trasladar en nuestra campaña afiliativa “TOMA PARTIDO, TU LUCHA DECIDE”. El PCPE es el lugar de todos aquellos y aquellas que pretendan dar un paso hacia adelante ante el escenario de guerra, miseria y sobreexplotación que nos espera dentro del sistema capitalista. No es una opción, sino una necesidad incorporarse al PCPE.

Javi Ortega

Responsable de Organización del PCPE