Eduardo Vázquez es militante del Partido Comunista del Ecuador, editor del periódico: El Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista de Ecuador, y responsable de tareas de prensa y propaganda en la provincia del Pichincha, quien junto al Partido y al pueblo enfrentan la represión del gobierno de Guillermo Lasso, que fiel a los intereses de la burguesía y del imperialismo no ha dudado en estrangular la economía del pueblo ecuatoriano, recortar libertades y negar el acceso a la educación, sanidad, trabajo digno que todo mueblo merece, e incapaz de hacer frente a una crisis se seguridad ciudadana no vista en el país andino.

“Los comunistas en este contexto jamás estaremos en contra de posiciones de avanzada y consideramos que actualmente la CONAIE está asumiendo una posición muy avanzada”

¿Nos podría indicar cuál es la situación actual del país ante el estallido popular y cuál es la posición del Partido Comunista?

La situación actual que vive el Ecuador, podemos señalarla desde dos aspectos: un aspecto negativo de lo que estamos viviendo y de un aspecto positivo; de las oportunidades que se vienen para el movimiento social, el movimiento popular. De lo negativo lo que podemos decir desde aquí de Ecuador, es que este país en los últimos cinco o seis años, ha estado bajo una profunda crisis capitalista generada obviamente por la burguesía, que nos ha lastrado a un debilitamiento de las instituciones como tal, instituciones burguesas propias de ellos, sumado a la política neoliberal de destruir lo público y de reducir la calidad de vida del pueblo ecuatoriano, en el caso de salud y la pandemia, el desastre sanitario que se dio con cadáveres en las calles, la cantidad exponencial de fallecidos en la ciudad de Guayaquil, sumado a eso el tema de la educación, cientos de miles de jóvenes que no pueden ingresar a la universidad, sumado también el remate de las empresas públicas, las hidroeléctricas, la intencionalidad de privatizar bancos públicos, propio de las políticas neoliberales, pero hay que entender que estamos siendo gobernados no por una burguesía común, sino por una lumpen burguesía con aires fascistas, con posiciones claras de acumular riqueza a base de la especulación, del narcotráfico, de la trata de blancas, a base del crimen organizado.

El tema de la seguridad es uno de los temas que más se está debatiendo, las masacres en las cárceles el oleaje de la violencia, del sicariato y la guerra de mafias, el tema de las mafias por ejemplo no es algo tan sencillo de hablar, ya son organizaciones estructuradas que operan dentro de los territorios como estado, ejercen poder coercitivo en la población, tienen poder económico, tienen niveles de dominio político, todo esto es la suma de contradicciones que han hecho que en Ecuador se empiece ya con la preparación de una serie de movilizaciones, y quien en este momento dirige las movilizaciones ha sido la CONAIE que es una organización heterogénea, un gremio gigante de nacionalidades y pueblos indígenas, y es la que mayor convocatoria tiene a nivel nacional y tiene la capacidad de asumir una postura política frente a un gobierno, eso también se demostró en el paro de octubre de 2019, ahora en cuanto al tema de la oportunidad de avanzar; los comunistas, las fuerzas revolucionarias tenemos un gran desafío.

En primer lugar; articular la lucha, impulsar y orientarla en avanzar hacia un verdadero proceso revolucionario de transformación, se puede dar un paso importante de un discurso de unidad y de acción en sí, y la acumulación de fuerzas que nos hemos planteado.

Ecuador entró en un proceso de deterioro de sus fuerzas populares, campesinas, y ahora más que nunca con la efervescencia del pueblo ecuatoriano, es importante revitalizar las organizaciones, reconstruirlas, que permitan incluirlas dentro del proceso de lucha, que sean motores que impulsen las transformaciones.

En el contexto de la historia reciente de Ecuador el movimiento indígena ha jugado un papel importante en los levantamientos populares que han derrocado gobiernos, y estos han sido sustituidos por otros gobiernos con las mismas ideas, desde el levantamiento popular del 2019 al levantamiento actual. ¿Cuál cree usted que sería el punto de entendimiento para crear un movimiento político revolucionario que derroque no solo al gobierno sino al sistema, o por lo menos de los pasos necesarios para la creación de un frente que luche por la liberación nacional y el socialismo?

Ante la ausencia de un Partido Comunista de clase, recordemos que nuestro partido viene avanzando después de duras crisis, la caída de la Unión Soviética, divisiones, etc... Estos movimientos espontáneos de los últimos años han servido para simples reformas o cambiar al títere de turno, lo que sí podemos recalcar que en la actualidad hay un gran reto sobre las fuerzas revolucionarias, que apelamos a la unidad, en un proceso de acumulación de fuerzas.

En estos años el movimiento indígena ha jugado un rol muy importante es innegable ese rol, pero con serias limitaciones, por ejemplo, la CONAIE (Confederación Nacional de Nacionalidades Indígenas del Ecuador) en sus inicios tuvo un concepto de clase que luego fue extirpado por el discurso de la segmentación de las nacionalidades, un discurso implantado desde las ONG que hizo que la CONAIE baje sus niveles de combatividad y se convierta en funcional al sistema, no los acuso, pero esa ha sido su gran limitación y ha tenido dirigentes nefastos como Lourdes Tibán, o Salvador Quispe, personajes que han desviado la lucha del pueblo indígena, ahora con los nuevos liderazgos surgidos de las luchas del 2019 son los que encabezan la lucha y tienen un excelente discurso, asumen un papel muy importante y un rol combativo y son ahora objetivo de la burguesía, ahora bien, los comunistas en este contexto jamás estaremos en contra de posiciones de avanzada y consideramos que actualmente la CONAIE está asumiendo una posición muy avanzada.

Precisamente por la posición de avanzada que tiene la CONAIE desde el año 2019, la represión ha aumentado, tanto así que este tipo de represión no se veía desde los tiempos de la dictadura militar, llegando al 11 de mayo del presente año donde se detiene a toda la dirigencia del Movimiento Guevarista Tierra y Libertad, y el secuestro por parte del estado del dirigente indígena Leónidas Iza, así como el amedrantamiento y persecución de militantes revolucionarios, comunistas. ¿Hasta qué punto cree usted que puede llegar la represión?

Es paradójico esta situación, el estado supuestamente se muestra impotente ante la situación de la guerra de mafias, el tema de la droga no es una cuestión clandestina, es una cuestión abierta, y es una industria, el gobierno se muestra incapaz y de brazos cruzados, sin embargo, destina millones de dólares para la represión y persecución hacia dirigentes sociales; como resumen puedo decir que la represión en el agro, en la tierra ha sido fuerte en meses atrás, e incluso en los últimos años, personas que han sido despojadas de sus tierras, presiones de la burguesía como los banqueros Isaías que utilizan los instrumentos del estado para vengarse de los campesinos que se tomaron algunas tierras.

En el caso sindical el estado utiliza organizaciones amarillas como agentes y obviamente por parte del ministerio del trabajo se les niega la inscripción sindical, etc... La represión más directa es la violencia con la que opera la policía en las manifestaciones, violencia irracional, y la persecución hacia los dirigentes es evidente, el caso más importante es la detención de los 8 compañeros del Movimiento Guevarista Tierra y Libertad, compañeros y compañeras, que son obreros, jóvenes, mujeres, que tienen sus procesos organizativos en diversos sectores, y que su delito es organizarse.

El Movimiento Guevarista es una organización pública de izquierda revolucionaria como cualquiera de nuestras organizaciones, pero, sin embargo, el estado los criminaliza, les impone imputaciones sin sentido, el caso de ellos es una muestra que el gobierno y el estado terrorista actual buscara siempre destruir todas las organizaciones de procesos activos, el Movimiento Guevarista ha tenido un papel muy importante en las movilizaciones y es una organización joven con no más de 10 años de vida, y tiene una posición política muy clara frente al estado burgués, y la detención de Leónidas Iza, que fue más una comedia, en la que ni siquiera se habían asesorado bien sus captores sobre el procedimiento ya que lo trasladaban de una ciudad a otra, al final tuvieron que liberarlo porque la detención fue arbitraria, fue un secuestro y para rematar la persecución de dirigentes, de colectivos, de partidos de izquierda, en mi caso personal mi casa es vigilada, fuera de nuestros domicilios permanecen vehículos de la policía, la intencionalidad es preparar las condiciones para posibles intervenciones en contra nuestra y allanar nuestros domicilios, nosotros ante nuestros pueblo y nuestra clase trabajadora denunciamos esta persecución.

Tengo entendido que usted lleva varios días sin poder llegar a su domicilio por la persecución hacia su persona y hacia varios dirigentes más de la izquierda revolucionaria, esto demostraría que: ¿El estado oligarca ecuatoriano tiene temor a un mayor despertar popular y a la formación de mayores cuadros dentro de las organizaciones populares?

No solamente es mi caso, sino es el caso de varios dirigentes de organizaciones sociales, estos hechos tienen que ser denunciados porque sabemos cuáles son las prácticas del estado terrorista, hemos retrocedido a los años 80 donde los militantes de izquierda eran perseguidos, hasta las sedes de algunas organizaciones, incluyendo las sedes del Partido Comunista, están vigiladas de manera constante. En las manifestaciones hay un direccionamiento de la policía incluso en sus tropas de base, donde llegan a intimidar a los jóvenes de la Juventud Comunista con la amenaza que los van a detener, hay un direccionamiento hacia organizaciones de tipo revolucionario, ante esto la única respuesta es la unidad, la unidad es nuestra mejor respuesta, hay que saber plantar cara y tener la guardia alta, el estado está destinado a romper las organizaciones a debilitarlas, encarcelar a sus dirigentes porque temen a las organizaciones que dentro de las masas puedan originar un dolor de cabeza al estado burgués.

Uno de los grandes problemas de Ecuador es la delincuencia, en los últimos años se ha dado un recrudecimiento de matanzas en las cárceles, en peleas de los cárteles de la droga que se suma a la crisis social que vive el país y la nula respuesta del estado. Se sabe que hay 18.000 personas armadas trabajando para las mafias, ante esto el gobierno ha propuesto una serie de leyes. ¿Son estas leyes eficaces para combatir la delincuencia, o son leyes para reprimir a los sectores populares y revolucionarios?

Sin duda estamos siendo gobernados por una lumpen burguesía, las organizaciones criminales no operan por si solas, operan con apoyo del estado que los sostiene, estamos en un fuego cruzado entre las mafias, son las disputas inter burguesas. Si analizas la situación, estas organizaciones operan con una facilidad increíble, sin embargo, nuestras organizaciones que trabajan por levantar organizaciones dentro de la clase trabajadora, del movimiento campesino, femenino, son criminalizadas, hay una complicidad del estado con las mafias y quien paga las consecuencias es el pueblo, en Guayaquil el pueblo tiene miedo de sacar a sus hijos a jugar a un parque, viven en un estado de inseguridad, y quien muere en esas matanzas son los lumpen, la carne de cañón, los delincuentes que participan en aquello y otros que negocian con ello. Hay entender que somos un puerto atractivo para el narco a nivel internacional, no olvidemos que el narco es un poder trasnacional. ¿Cuál es el país que más drogas consume? Pues los Estados Unidos y obviamente ellos son los que autorizan el tema del ingreso de la droga en el país, el peor escenario que se puede dar si esto sigue así es que el estado burgués se vuelva más violento, y al volverse más violento nos lleve a un estado de similitudes a la realidad colombiana.

América Latina siempre ha sido tierra de caudillos, Perón en Argentina, Cárdenas en México, Velasco Alvarado en Perú y Ecuador no es exento de ello, el ex presidente Rafael Correa apoyó en el 2019 los levantamientos populares, pero en la actualidad tiene una posición ambigua, con comunicados donde se solidariza con Leónidas Iza, pero al mismo tiempo critica a la CONAIE. ¿Cuál es su parecer sobre la posición que ha tomado Rafael Correa y el llamado correísmo en la actualidad?

Es indiscutible el papel protagónico que tuvo Rafael Correa en su momento pero hay que saber ubicar las cosas por lo que son, todo este sector es un sector reformista de lo que llaman el progresismo, que no es otra cosa que la socialdemocracia reenganchada en el siglo XXI y obviamente esto hace que tengan serias limitaciones y posiciones ambiguas en la realidad concreta, en el paro del 2019 jugaron un papel importante, pero desde la posición de un revolucionario es bochornoso que hayan tomado una posición tan tibia y ese discurso no lleva a la unidad sino a confrontar. Entonces, ¿cuál es el papel que están cumpliendo?. Desde su bloque asambleísta apoyaron la ley del uso progresivo de la fuerza junto con la bancada del gobierno, las consecuencias las vamos a pagar nosotros.

¿Se podría decir entonces que el llamado correísmo ya no juega un papel importante dentro de los movimientos sociales que se ha plegado a la burguesía y al gobierno de Guillermo Lasso?

Solo basta ver cuáles han sido sus posiciones políticas, sus comunicados con el paro actual, las decisiones del bloque legislativo, de la ley del uso progresivo de la fuerza, de la ley tributaria, cosas que los deslegitiman ante sectores sociales, se han plegado a Lasso.

Dentro de este escenario de confrontación política. ¿Ecuador es un punto donde la socialdemocracia se ha desenmascarado, y que la izquierda revolucionaria en este momento tiene la oportunidad para crear un frente común?

Creo que la alternativa es la izquierda revolucionaria marxista leninista debemos fortalecer nuestra identidad, pararnos frente al sistema, retomar el carácter revolucionario de las organizaciones como tal, más que todo el carácter revolucionario de los frentes, ahí tenemos que meter toda la fuerza, y no podemos perder tiempo, tenemos que preparar un proceso de acumulación de fuerzas mediante la movilización, mediante la acción, mediante la formación ideológica.

Precisamente en base a lo que usted comenta, el Partido Comunista de Ecuador en sus más de 90 años ha sido un Partido fiel al marxismo-leninismo, incluso en los momentos críticos con la caída del campo socialista el partido se mantuvo firme, próximos a celebrar un nuevo congreso del partido. ¿Qué cree usted como dirigente del mismo que saldrá del partido?

El Comité Central a finales de 2021 conmemorando los 99 años de la masacre de la clase obrera en Guayaquil, lanzó la convocatoria hacia el décimo sexto congreso, es un desafío gigante. Para nosotros tiene mucho más significado, los comunistas debatimos la política del partido y el comité central fue claro en que nada está vedado, es decir que ningún tema se quedará sin discutir, hay temas interesantes, como es el papel del partido en el frente de mujeres, o el rol que tenemos como partido con la clase obrera. Los procesos organizativos, los frentes de masas, como revitalizarlos, en fin, una serie de detalles que en todas las provincias en todas las células y comités provinciales vamos a debatirlos. Un detalle interesante es el papel de la Juventud Comunista, que va a estar dentro del debate, los necesitamos para que nos nutran de la realidad del movimiento estudiantil, etc... Todo basado en el centralismo democrático, y avanzar hacia nuevas perspectivas.

Jorge Ochoa Moncada