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Editorial Mayo 2022.

Resulta imposible hacer este Editorial sin otorgarle la solemnidad que requiere el momento histórico. Es más, pese a lo limitado del espacio, sería una absoluta irresponsabilidad analizar la realidad desde la banalidad de las interpretaciones superficiales, esquemáticas o simplonas que tanto se prodigan desde los más diversos ámbitos de la propaganda del sistema. Incurrir en ese error, garantiza el sometimiento a los intereses más inconfesables de los diversos actores que intervienen en la creciente confrontación interimperialista que marca la actualidad del momento.

Si bien la contradicción burguesía-explotador/proletariado-explotado es, por supuesto, la contradicción fundamental y la que marca el desarrollo de la lucha de clases, (no se nos olvide, en plural: la burguesía realiza su propia lucha de clase, independientemente de que el proletariado/clase obrera desarrolle más o menos la suya propia) en la coyuntura actual, la competencia y concurrencia de capitales de los monopolios, establecidos en distintos países, es la que predomina y marca la agenda mundial. Consecuentemente, nuestra responsabilidad histórica, es revertir esta situación y colocar el tren de la Historia en la dirección que marca la incesante lucha de clases. Esa, sin duda, debe ser la referencia inequívoca de nuestro compromiso militante, al que dedicamos todas nuestras capacidades en el triple sentido de empujar en la articulación del Movimiento Comunista Internacional, en la construcción del Partido y en su creciente capacidad de dirección política de masas.

Pero, para avanzar en todo ello, lo primero es interpretar correctamente el Imperialismo. Hacerlo en los términos leninistas de la última fase de desarrollo del capitalismo, y no como sinónimo de una determinada política exterior, permite entender que lo que sucede viene determinado por la crisis estructural del capitalismo. La aceleración de los procesos políticos a los que asistimos, se derivan de este hecho primario y de la confrontación entre capitales/capitalistas, en la búsqueda incesante y cada vez más violenta por alcanzar posiciones hegemónicas en relación al control geoestratégico de los recursos naturales y el comercio. La militarización avanza en paralelo a la explotación y a la desvalorización de la fuerza de trabajo, porque ambos procesos caminan de la mano del poder de los monopolios y la centralización y la concentración del capital.

Sentada esta base analítica en la que el desarrollo de la lucha de clases se vincula directamente con la confrontación de los monopolios y de las diversas potencias que operan en este contexto crecientemente militarizado y destructivo del medio ambiente y la vida, es imprescindible situar el programa, las alianzas y la táctica que vuelvan a colocar en el centro del tablero político y social la confrontación Capital-Trabajo.

Conformarse con análisis lineales y anti dialécticos que declaman recetas que desconocen la complejidad de la realidad, coloca junto a los monopolios y el revisionismo a quienes desfiguran de esa manera el marxismo-leninismo y caricaturizan su carácter científico.

El capitalismo occidental es el enemigo principal de la Humanidad.

La alianza hegemonizada por los EE.UU y articulada a través de la OTAN con la participación en bloque de la UE, es la más inmediata amenaza para la Paz mundial. En consecuencia, cualquier posición comprometida con sus políticas se sitúa en el otro lado de la trinchera en el que la clase obrera y los pueblos necesariamente han de buscar alianzas para derrotarlo.

La necesaria unidad en la diversidad desde la que articular el Frente Mundial Antiimperialista no es compatible con aplausos a Zelensky y con declaraciones en las que se acepta la pertenencia de España a la OTAN y las bases militares de los EE.UU.1

Del PSOE nada se espera, pero del espacio oportunista de Podemos, IU y PCE ya no hay dudas tampoco. Pese a hacerlo con la mayor de las hipocresías y usando un metalenguaje de trileros en el que anida permanentemente la confusión, es urgente desenmascarar su complicidad con las políticas de la OTAN.

La OTAN y las bases norteamericanas que refrendará el Gobierno este mes de mayo son, junto al Pacto Social, el fiel de la balanza desde el que calibrar el carácter de clase de cada proyecto político. El Gobierno de coalición y todos los partidos que lo respaldan no tienen duda de cuál es su espacio.

Carestía, pobreza y deuda.

Son la preocupación de una clase obrera que ante la imposibilidad de llegar sin problemas a final de mes atendiendo los pagos básicos de una familia, asiste atónita al reparto a la patronal de millones de dinero público que engrosa una deuda del Estado que ya alcanza el 167 % del PIB.

No hablamos solo de los monopolios que se llevan la mayor parte de todas las ayudas y rescates pagados con el dinero público2, sino de todas las patronales que compiten y sobreviven parasitariamente mediante la sobreexplotación de la clase trabajadora y el robo planificado al Estado mediante ayudas, subvenciones y la eufemísticamente llamada “colaboración público privada”, es decir, privatización y deterioro de los servicios públicos. Es necesario situar como paradigmático de este proceso, la conclusión a favor de las grandes empresas del paro patronal del transporte3 que protagonizaron miles de pequeños empresarios y autónomos incapaces de interpretar la realidad y gestionar acertadamente sus verdaderos intereses y necesidades. La pequeña burguesía, como casi siempre, no solo comete el error de posicionarse junto a los sectores monopolísticos que la condenan a desaparecer, sino que asumiendo un discurso antiobrero y chovinista, se convierte en ariete del fascismo.

El carácter ilegítimo de clase y fraudulento de una deuda que no se debe pagar y que conlleva ajustes y recortes en materia laboral, fiscal, de pensiones y servicios sociales, debe formar parte de la plataforma política con la que intervenir en las más diversas estructuras del movimiento obrero y popular. Es imprescindible confrontar con los planes de la Patronal, desde lo concreto del dato por el que cada persona de este país debe 39.500€ 4 de una Deuda Externa de la que la clase obrera no ha visto un duro.

Frenar la socialización de las pérdidas de una patronal en crisis por la incapacidad de mantener el ciclo de reproducción ampliada del capital, depende de la progresiva toma de conciencia que al respecto vayan adquiriendo los sectores organizados de la clase obrera y el pueblo.

No hay espacio para la disidencia

En la práctica diaria de la propaganda de guerra en la que vivimos, no hay espacio para la disidencia. Se cierran los medios críticos y las fuentes alternativas de información y a la vez, los grandes monopolios de internet ejercen la más férrea dictadura clausurando todos los espacios insumisos al discurso dominante.

Al cerco mediático a Cuba y a la realidad de la Revolución que viene desarrollándose con una línea Editorial impuesta por los EE.UU desde hace décadas y asumida por todas las grandes cadenas de noticias, ahora se une el bloqueo y la manipulación constante y descarada de todas las informaciones relativas a Rusia y China.

Trabajar desde el rigor espacios amplios de contra información, que mantengan abiertas ventanas de luz sobre lo que sucede en el mundo, es una necesidad de primer orden. La experiencia de la web Unidad y Lucha con su cobertura informativa diaria complementaria a la edición impresa, marca una línea de trabajo que hay que seguir profundizando y desarrollando en otros canales informativos (radios, podcast…)

Garantizar la independencia y seguridad de todas estas experiencias requiere no olvidar en ningún momento que su existencia es considerada por el Estado burgués como un peligro para su seguridad y actúa en consecuencia a ese criterio.


1 https://pce.es/sobre-la-crisis-belica-entre-rusia-y-ucrania/

En esta Declaración del PCE queda claramente definido que el OTAN NO, BASES FUERA ya no forma parte del programa y el discurso de este Partido. El recurso de reclamar “la disolución de la OTAN en un marco de seguridad europea compartida”, ya no engaña a nadie.

2 140.000 millones de € Fondos de Recuperación. 101.500 millones de € rescate bancario según https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/11520847/12/21/El-coste-para-el-Estado-del-rescate-bancario-se-eleva-a-101500-millones.html 

3 1.000 millones de € que se repartirá mayoritariamente a la gran patronal mediante bonificaciones al combustible y ayudas directas por vehículo.

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