Compartir

El conflicto que se mantiene entre Ucrania y Rusia adquiere las características de un conflicto enquistado y permanente, que se mantiene latente hasta que algunos de los intereses que subyacen tras él activan el mismo, adquiriendo entonces un aspecto militar y de elevada tensión política. El apoyo del imperialismo, tanto europeo como norteamericano, al proceso nacionalista en Ucrania aseguró para estos intereses imperialistas, la constitución de un Estado que sirve perfectamente al interés estadounidense en mantener la tensión bélica en la frontera con Rusia y en la vertiente más oriental de la frontera otánica. Así, de esta manera, EE.UU. Se asegura activar, en función de sus intereses hegemónica y expansionista, una política militarista en la que Ucrania juega un papel de primer orden para justificar los gastos militares y las amenazas a Rusia y al bloque aliado a ésta como en el caso de Bielorusia.

Volvemos, por tanto, a un panorama muy similar a la llamada “Guerra Fría”, es decir, el mantenimiento de un status quo de amenaza latente que justifique una política militarista y el incremento permanente del gasto militar en el capitalismo. Al final al cabo, los elementos esenciales de las relaciones internacionales no han variado; permanece el establecimiento de relaciones comerciales capitalistas entre todos los países de mundo. Es pues totalmente lógico que esa base capitalista determine un escenario internacional prebélico, imperialista y agresivo.

¿Cuál es el elemento novedoso en este escenario permanente y constante de tensión militarista entre Ucrania y Rusía? Pues que Estados Unidos anunció un paquete de 125 millones de dólares en asistencia militar a Ucrania, el primero desde que el presidente Joe Biden está en el poder, para ayudar a las fuerzas de este país a "preservar la integridad territorial, asegurar sus fronteras y mejorar la interoperabilidad con la OTAN". El paquete engloba dos barcos militares Mark VI "para mejorar la capacidad de Ucrania de patrullar y defender sus aguas territoriales", así como radares antiartillería y equipo táctico.

También contiene "apoyo continuado a la capacidad de análisis y de imágenes por satélite, y equipo para respaldar tratamiento militar médico y procedimientos para evacuación en combate", agrega la nota. "Esta acción reafirma el compromiso de EE.UU. de proporcionar armamento letal de defensa para permitir a Ucrania defenderse más efectivamente contra la agresión rusa", dijo el Departamento de Defensa. Y el otro elemento novedoso es la intención por parte de EE.UU. De integrar a Ucrania en la OTAN.

Ucrania, por tanto, se convierte en el elemento principal en Europa del Este, como estado nacionalista, para activar una política imperialista agresiva y bélica utilizando a la OTAN como instrumento armado de la política expansionista de EE.UU. La zona del Dombass y Crimea se convierten en regiones militarizadas y objetivo bélico para el imperialismo y, por consiguiente, en permanente peligro de conflicto armado europeo.

Si observamos con detenimiento el panorama actual internacional podemos deducir la existencia premedita y planificada por parte del imperialismo estadounidense de conformar, apoyar y sufragar la constitución de una serie de “estados vasallos” que actúen de fortaleza militar en zonas determinadas de mundo cuyos intereses son esenciales para EE.UU. Así tenemos: Ucrania en el Este de Europa y frontera con Rusia, Marruecos, en el norte de África, frontera con la RASD y con Argelia. Israel en el Oriente Medio, frontera con Palestina, y Colombia en América del Sur, frontera con Venezuela. La zona de China constituye así mismo, un elemento muy importante para estos intereses pero sin un “Estado fortaleza” al que tomar como referencia. Este es el escenario fundamental en los intereses estratégicos del imperialismo en la actualidad.

Alexis Dorta.

  • UyL Diciembre 2021
  • UyL Noviembre 2021
  • UyL Octubre 2021
  • UyL Septiembre 2021
  • UyL Julio-Agosto 2021
  • UyL Junio 2021