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(versión ampliada del artículo en papel)

El actual gobierno ucraniano, respaldado por la UE, y los EE. UU., no puede realizar plenamente los acuerdos de Minsk. A pesar de que se haya acordado el cese del fuego más de 30 veces en el marco del trabajo del Grupo de Contacto en Minsk, Kiev continúa bombardeando el territorio de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk. Aparentemente, la situación en la región solo empeorará, ya que la parte ucraniana continúa acumulando sus fuerzas en la zona de conflicto. Cuanto más se desvíe Kiev de los acuerdos alcanzados, más probable será que las repúblicas sean reconocidas por la Federación de Rusia.

Obviamente, los combates tienen un impacto negativo en la economía local. Debido al bloqueo y los bombardeos incesantes desde la dirección de Kiev, varias empresas están inactivas o funcionan a una capacidad incompleta. Todo esto afecta el nivel de vida de las personas. Es posible encontrar trabajo en la RPD, pero por norma general es trabajo mal pagado. Los pagos y subvenciones sociales se encuentran en un nivel relativamente bajo. Desde luego son más bajos que en Rusia. Al mismo tiempo, los precios de los alimentos en Donetsk están aproximadamente al mismo nivel que en Moscú. Es cierto que en la RPD brindan ayuda humanitaria a quienes la necesitan, además, las tarifas de los servicios públicos, gastos de comunidad y el precio del transporte público están en un nivel bastante bajo. A principios de 2017, el bloqueo económico de Donbass se ha intensificado notablemente. Hoy en día, casi nada va de Ucrania a Donbass, ni de Donbass a Ucrania. Sin embargo, los productos de la RPD y RPL, en particular el carbón, todavía van a los mercados extranjeros a través de Rusia.

Hay que tener en cuenta que el proceso de desindustrialización de Donbass no comenzó en 2014, sino mucho antes, con la restauración del capitalismo en 1991. Entonces, en 1991, solo en Donetsk había 29 minas de carbón. Aproximadamente la mitad de ellos dejaron de extraer carbón antes de 2014. Con el estallido de los combates, la artillería ucraniana destruyó muchas empresas. Actualmente, en Donetsk, el carbón se extrae solo en 2-3 minas. Y en toda la República Popular de Donetsk, menos de 20 empresas mineras de carbón continúan funcionando.

No es cierto cuando dicen que, si la RPD hubiese seguido siendo parte de Ucrania, podría mantener las empresas destruidas durante las hostilidades. Las minas restantes en el territorio controlado por Kiev, donde no hay bloqueo ni bombardeo, serán liquidadas. El Ministerio de Energía de Ucrania informó aún en 2016 que se cerraría la tercera parte de las 32 minas restantes. La razón de esto es la absorción del mercado energético de Ucrania por el capital estadounidense. En septiembre de 2017, el primer lote de carbón térmico de los Estados Unidos se ha entregado en el puerto marítimo de Odessa. Al mismo tiempo, la RPD continuó suministrando el carbón a través de los puertos marítimos de la región de Rostov al mercado mundial.

Solo si se mantienen los lazos económicos con la Federación de Rusia, es posible preservar al menos parcialmente el potencial industrial de Donbass. Además, la Unión Económica Euroasiática, a diferencia de la Unión Europea, aún no ha puesto obstáculos en el camino de la circulación de trabajadores, por lo que los proletarios de Donetsk y Lugansk que han perdido sus puestos de trabajo debido a las hostilidades pueden salir libremente hacia territorio ruso en busca de mejores condiciones de trabajo. Este proceso se ha vuelto notablemente más fácil debido a la emisión masiva de pasaportes rusos a los residentes de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk.

Uno de los principales problemas de todos los partidos comunistas en el espacio postsoviético es la falta de una fuerte conexión con el proletariado. Donbass no es una excepción. La última vez que la clase trabajadora local se manifestó políticamente como una fuerza independiente fue a principios de los años ochenta y noventa, cuando se opuso al régimen soviético. En aquel momento los mineros locales realizaron manifestaciones masivas, clamando por un cambio en las relaciones sociales. Y hasta el día de hoy, las opiniones antisoviéticas están bastante extendidas entre los trabajadores.

Sin embargo, desde principios de 2014, los comunistas de Donetsk han estado llevando a cabo un trabajo de agitación y organización en el entorno proletario. Los comunistas de la RPD participaron en la organización de la mayor manifestación de mineros, que tuvo lugar en Donetsk el 28 de mayo de 2014. Cerca de mil mineros marcharon a pie en protesta contra la "operación antiterrorista" en Donbass. Esto sucedió dos días después del bombardeo de la ciudad por parte de la aviación de Kiev. Los combates han aumentado significativamente la amenaza de un accidente en las fábricas. Un impacto de proyectil significa una muerte inminente para los mineros, por lo que salieron a la calle a protestar. En noviembre de 2015, en Jartsizsk, con la participación del comité municipal local del PCRPD, tuvo lugar una concentración de trabajadores de la planta de tuberías, que se opusieron al cierre de la empresa, que en ese momento pertenecía al oligarca ucraniano Rinat Akhmetov. Además, el presidente del sindicato de trabajadores del transporte de la RPD es el segundo secretario del Comité Central del partido, Anatoly Khmelevoy. Bajo su liderazgo, el sindicato logró defender repetidamente los intereses de los transportistas.

Como consecuencia del fortalecimiento de las relaciones entre el Donbass y Rusia, también se fortalece la relación entre el Partido Comunista de la República Popular de Donetsk y el Partido Comunista de la Federación de Rusia para la lucha por los intereses del proletariado. Actualmente, se han establecido contactos no solo entre los líderes de los partidos, sino también entre los comités regionales. Se ha establecido una cooperación entre organizaciones juveniles, feministas y de veteranos. El Partido Comunista de la Federación de Rusia reconoció los resultados del referéndum del 11 de mayo de 2014 y proporciona regularmente asistencia humanitaria a Donbass. Gracias a los comunistas rusos, el PCRPD se convirtió en observador en la UPC-KPSS.

En cuanto a las relaciones internacionales fuera del espacio postsoviético, en la actualidad los comunistas de Donetsk han establecido contactos con los comunistas de América Latina, Asia, Estados Unidos y países de la UE, incluida España. Por ejemplo, el 8 de mayo, por iniciativa de la PCRPD, se realizó el III Foro Internacional Antifascista, cuya resolución contó con el apoyo de 26 partidos y organizaciones de izquierda. Estamos muy agradecidos a los camaradas españoles que participaron activamente en él. ¡Solo mediante acciones conjuntas podremos derrotar al capitalismo y al fascismo y, al mismo tiempo, detener la guerra en Donbass!

Stanislav Retinsky, Secretario del Comité Central del PCRPD