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Las vueltas que da la política cuando desde la oposición se apoya al Gobierno en la aplicación de los mecanismos de represión herencia de un imperio colonizador y de una ristra de gobiernos militares que culminan en el franquismo. Es la doble moral que aplica el PSOE en el conflicto con Catalunya y su “Procés” independentista cuando apoya la represión del referéndum en Catalunya y la intervención de la administración catalana por el famoso artículo 155.

Pero casi cuatro años después de eso y posicionado en el Gobierno, es llamado a acordarse del respeto al derecho de autodeterminación de los pueblos propio de la ideología socialista. Irónica situación la del equilibrio que tiene que hacer el Presidente para no enfadar mucho a la rancia derecha española y poder responder a la UE por el hedor que desprende hace décadas el sistema judicial de esta falsa democracia que nos han hecho tragar por la vía del embudo.

Y el Presidente se lanza y apuesta por los indultos. Enseguida le apoyan patronales y sindicatos mayoritarios, los primeros apelan a la estabilidad económica de Catalunya por encima de la independencia y los segundos simplemente continúan ejerciendo el papel de garantes de la paz social, frenando la organización de la clase obrera. Es el fruto del gran trabajo realizado con la operación ERTE en Pandemia.

Con la clase obrera y el pueblo trabajador en situación de organizar movilizaciones mayoritarias y unitarias en defensa de nuestros derechos, se pediría la amnistía de todos los presos políticos, que en el estado español hace décadas que existen y no se limitan a los nueve indultados, se defendería el derecho de autodeterminación de los pueblos.

El problema es que el “pegamento” o elemento que permitiría esa unidad de la mayoría del pueblo, se encuentra en la defensa de las condiciones de vida y de trabajo de ese pueblo, en sus condiciones materiales, las que le mantienen esclavizado a cambio de un trabajo por un sistema económico explotador y opresor.

Resulta evidente que la puesta en libertad de los presos catalanes por medio de los indultos será la nueva manera de prolongar la agonía del actual sistema de dominación burgués en el estado español, incluida Catalunya. Una vez los presos fuera de la cárcel, el Govern que se mantiene en la amnistía y negociación de un nuevo “Procés”, de un nuevo referéndum, puede seguir tensando la cuerda.

Después de proponer el Gobierno los indultos, resultaba curioso observar cómo JuntsxCat (que representa la supuesta derecha catalana en el poder económico) presionaba a ERC para que fueran más disconformes con los indultos cuando el Cercle d’Economía (o la élite empresarial catalana), también apoyaba la iniciativa de Pedro Sánchez. La doble moral es propia de la burguesía para mantenerse en el poder.

En definitiva y una vez más, se hace evidente cuáles son los intereses defendidos por las fuerzas políticas institucionales, se llamen socialistas, independentistas o de izquierdas y sea cual sea el punto en el que se encuentre el “procés” en Catalunya.

Pues lo único que avanza, en el estado español incluyendo en Catalunya, sin freno ni discusión al mismo tiempo que la destrucción de puestos de trabajo, la degeneración de las condiciones de trabajo y de vida, el desmantelamiento de los servicios públicos, la pobreza y la pérdida de derechos y libertades para el pueblo trabajador, es el mantenimiento de los poderes económicos que siguen viendo aumentar sus beneficios a pesar de todo.

Gloria Marrugat