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Cuando Italia, el país más golpeado por la pandemia del coronavirus, pidió ayuda de sus socios de la Unión Europea no obtuvo respuesta. Y está, desde luego, completamente fuera de lugar pensar o esperar que la unión de estados capitalistas con su proyecto imperialista y que subordina toda política a la máxima de revalorizar el capital invertido, de pronto descubra esa ternura de la que habló la poetisa nicaragüense Gioconda Belli. Hay una palabra que no está en el diccionario de la barbarie y los que calculan a diario la tasa de ganancia sufren un analfabetismo humano que ha infectado todos los ámbitos de las sociedades de mercado. ¡No saben deletrearla! Y si la leyeran no la comprenderían.

La República Popular de China bajo la dirección del Partido Comunista de China – siempre presentada como dictadura agresiva en los medios europeos hegemónicos y por los políticos y políticas que negaron la ayuda al pueblo italiano - presta inmediatamente y sin más demora realmente ayuda humanitaria enviando material y personal sanitario a Italia (recuerden: la ayuda humanitaria de la UE suelen ser armas y guerra) y después vinieron los médicos cubanos con los medicamentos de la ciencia cubana que ayudaron a tantas personas en China y ahora en Italia. El anuario estadístico de Salud 2016 revela que los médicos cubanos trabajan en más de 60 países.

Mientras tanto los gestores del sistema capitalista cerraron las fronteras de la UE para que no entraran más inmigrantes y que no salieran productos sanitarios que puedan ayudar a otros pueblos. Al mismo tiempo negoció el presidente de Estados Unidos con representantes de empresas farmacéuticas ofreciendo enormes cantidades de dinero para que desarrollaran exclusivamente para USA un medicamento contra el virus. Ofreció a la empresa alemana “CureVac” mil millones de dólares si produce una medicamento solo para el mercado estadounidense.

La mentalidad liberal burguesa no es capaz de enfrentar tamaña amenaza, mientras los países que construyen el socialismo con su solidaridad práctica rompen el cuadro inhumano de las sociedades alienadas por el sistema capitalista. China y Cuba muestran con su solidaridad internacionalista la esencia humana del socialismo.

El compromiso de un pueblo revolucionario, se refleja en la solidaridad.

RegDrag