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Recientemente en el Ecuador se ha producido un levantamiento popular motivado por las medidas económicas adoptadas por el gobierno de Moreno e impuestas a este por el FMI.

A las protestas iniciales de los transportistas se unieron amplios sectores populares así como las comunidades indígenas del país que iniciaron una marcha desde sus lugares de origen hacia Quito, la capital del país tomando la ciudad.

Las medidas represivas adoptadas por el gobierno como la declaración del Estado de excepción en el país y el Estado de sitio en la capital, no hicieron retroceder las protestas protagonizadas por amplias masas populares y trajeron como consecuencia de la brutal represión un buen número de detenidos, heridos y muertos. Este clima insurreccional tiene su máxima expresión en la huelga general del 9 de octubre que paralizó el país.

Finalmente, el 14 del mismo mes el gobierno se vio forzado a dar marcha atrás y a derogar el decreto que establecía el alza del precio de la gasolina y otras medidas de recorte económicos que ahondaban aún si cabe más, las condiciones de miseria en las que se ve sumida la gran mayoría del pueblo ecuatoriano.

La oligarquía ecuatoriana, aliada al capital norteamericano y dependiente del imperialismo USA, ha ejercido el poder en el país impunemente a lo largo de la historia de Ecuador desde su independencia como nación hace ya cerca de dos siglos. Ha ejercido el poder político mediante los partidos (Liberales y Conservadores) representativos de sus intereses de clase y cuando estos eran incapaces de contener los estallidos sociales y garantizar la defensa de sus privilegios, imponían dictaduras militares mediante golpes de Estado.

En 1998, mediante elecciones accede al poder Jamil Mahuad del partido demócrata cristiano. Depuesto en enero del 2 000 en medio de una crisis provocada por la caída internacional de los precios del petróleo, así como una crisis general del sistema financiero ecuatoriano que le obliga a tomar medidas de recortes sociales, provocando una huelga general y grandes movilizaciones sociales como en la actualidad.

La crisis generalizada en la que se vio sumido Ecuador en este periodo y el subsiguiente empobrecimiento de la población trajo como consecuencia el éxodo de cerca de 2 millones de ecuatorianos que emigraron a otros países incluida España en busca de una vida mejor.

En noviembre del 2002 gana las elecciones otro candidato de la derecha, el coronel retirado Lucio Gutiérrez, frente a una agrupación de la izquierda aliada con las organizaciones representativas de las etnias indígenas.

La política antipopular del nuevo presidente al servicio de la oligarquía conduce en abril del 2005 al estallido de una nueva revuelta popular en Quito que fuerza la dimisión del presidente. Ante la perspectiva de nuevas elecciones, todas las fuerzas progresistas del país incluido el Partido Comunista de Ecuador y las organizaciones indígenas se aglutinan en un frente común para poner fin a la dominación oligárquica. Se funda “La Alianza País” que presenta como candidato a la presidencia a Rafael Correa, muy popular entre los sectores más desfavorecidos de la población.

La Alianza País con Correa como candidato gana las elecciones del 2006.

En abril del 2007 se elige una Asamblea Constituyente que redacta una nueva Constitución más avanzada que la anterior a la vez que se empiezan a tomar medidas progresistas como la nacionalización de sectores importantes de la economía.

En el terreno internacional se secunda una política de solidaridad y apoyo a la Revolución Bolivariana de Venezuela, así como con la Cuba socialista, Bolivia, Nicaragua y otros gobiernos progresistas de América Latina de aquel periodo a la par que se distancia de la sempiterna dependencia del imperialismo USA.

En 2017 le sucede como candidato de la Alianza País Moreno que durante 2007 al 2013 había ejercido como vicepresidente del gobierno de Rafael Correa. Moreno se presenta a estas elecciones con el apoyo de la izquierda y una vez más del Partido Comunista de Ecuador, con un programa que tenía por base dar continuidad a la obra iniciada por el Presidente Correa.

Una vez en el ejercicio de la presidencia, traiciona abiertamente los postulados por los que había sido elegido, dando marcha atrás a buena parte de las medidas adoptadas por Correa rompiendo vínculos con Cuba, Venezuela, Bolivia, y echándose en manos una vez más de los Estados Unidos. Expulsó por ejemplo a Julián Assange que se hallaba refugiado en la embajada de Ecuador en Londres donde estaba acogido. Adoptando toda una serie de medidas reaccionarias tanto a nivel interno como en política internacional cuya enumeración sería muy prolongado describir.

El clima de descontento generado por la política antipopular y la traición abierta al legado de su predecesor culminaron en los acontecimientos del mes de octubre del presente año.

Una vez más la lucha decidida de un pueblo unido ha culminado con una victoria parcial, pero esta no será completa hasta lograr la salida del poder de Moreno.

Juan Manuel Hernández