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Durante los últimos meses se están dando en toda Italia una serie de movilizaciones obreras contra los ataques de la patronal y el gobierno. Concretamente una de las razones fundamentales de estas últimas protestas es el Jobs Act.

Con el término Jobs Act se entienden una serie de reformas sobre el derecho laboral que atacan y perjudican seriamente a los derechos del conjunto de la clase obrera italiana. Las reformas aprobadas que más descontento están generando se basan en los cambios fundamentales que se dan en el artículo 18 del estatuto de los trabajadores, lo que significa la revisión del límite impuesto para el término y renovación de los contratos de trabajo, que de facto ya se venía practicando. Anteriormente tras el periodo de 12 meses de trabajo el contrato debía convertirse en indefinido, ahora este periodo se amplia a tres veces más. Asimismo se dan algunas modificaciones de la disciplina del contrato de aprendizaje, las cuales no garantizan el posterior puesto de trabajo sucesivamente, si no que el empresario podrácontratar nuevos trabajadores en la modalidad de aprendices.

Sin duda, este decreto es una normativa a favor de la precariedad, a favor de las empresas, para tender al patrón la posibilidad de explotar a los trabajadores a bajo coste y bajo unas modalidades contractuales de total desamparo. Todo esto deriva en una seria reducción de derechos y del salario de los obreros, tratando de ocultar todas estas reformas por parte de la oligarquía bajo la simplificación de algunos tipos de contratación laboral con el fin de generar más puestos de empleo, en especial para los más jóvenes.

La situación general a la que actualmente se enfrenta la clase obrera italiana estámarcada, de igual o similar forma que estásucediendo en España, por el cierre o paulatina desaparición de la industria en los sectores de producción fundamentales del país, el alto nivel de desempleo, los recortes y la privatización de la sanidad y la ecuación, una gran inversión en el gasto militar, y por supuesto el ataque a los derechos fundamentales de los trabajadores.

Toda esta situación provoca sin duda el descontento generalizado de la clase obrera y de los sectores populares, es por ello que podemos ver en los últimos meses, sobre todo durante el mes de noviembre un gran número de movilizaciones obreras, muchas de ellas en forma de huelga general, concretamente contra el Jobs Act y la reforma del artículo 18, anteriormente explicado. Asimismo se han dado movilizaciones en sectores de la producción específicos, como los trabajadores del metal en Milán o los trabajadores de la AST de Terni. La última de las movilizaciones fue la huelga general convocada para la jornada del día 12 de diciembre.

Estas últimas movilizaciones y concretamente la convocatoria de una huelga general son un paso más para la acumulación de fuerzas de la clase obrera italiana contra la burguesía y el poder de los monopolios en el camino para su emancipación. Para ello ésta es una herramienta, para demostrar que sin la clase obrera nada funciona, para comprender que el patrón no puede existir ni enriquecerse sin los trabajadores, pero que los trabajadores no necesitamos de la burguesía ni de sus alianzas imperialistas como la Unión Europea, que sólo pueden traer mayor explotación, miseria y guerras. 

Ester Cubero