“La LOMCE hace que la música y las enseñanzas artísticas pasen a ser opcionales tanto en Primaria como en ESO. Eso conlleva a que las personas interesadas en ellas tengan que pagar unas matrículas elevadísimas”

En estos últimos años mucho se habla de los recortes en educación a todos los niveles, desde la primaria hasta la educación superior. Y no solo eso, sino que además, la juventud de extracción obrera y popular lo vivimos en nuestras propias carnes, pues cada día se hace más cuesta arriba poder seguir estudiando por la subida de tasas (cada vez más desorbitada) o por los problemas que tenemos a la hora de entrar a una FP.

Por si esto fuera poco, no solo los recortes afectan a estos niveles, sino que también vemos como la “enseñanza distinta” está afectada... ¿Pero a qué me refiero con eso de la “enseñanza distinta”? Pues a las enseñanzas artísticas, a la de la música y las artes. Las escuelas y los conservatorios de música, danza o arte dramático sufren con la nueva Ley de Educación (LOMCE) pues no solo hay despidos de profesores, sino que las matrículas cada vez son más elevadas, y en muchos casos, se triplica su coste.

Estos recortes los vemos en Andalucía de manera muy clara. De los 22 conservatorios profesionales de música que existen en esta comunidad, han tenido problemas para matricular a todo el alumnado que ha superado las pruebas de acceso por falta de plazas en algunas de sus especialidades. Esto conlleva que unos 400 alumnos no hayan podido entrar y con ello, se suprimirán entre una y tres plazas docentes por centro1. Para hablar con propiedad y que se vea más claro aún: en el CPM Ramón Garay de Jaén, había convocadas 119 plazas: 19 aprobados se han quedado sin plaza y hay 9 profesores menos.

Otro ejemplo lo vemos en la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León (ESADCyL) ubicada en Valladolid, donde un buen número de estudiantes se encerró el curso pasado. No solo protestaban por la subida de tasas (al moverse entre el ámbito público y privado están sujetos no solo a los criterios públicos de recortes y de subidas de tasas que se aplican a los estudios superiores sino que además dependen de la gestión privada) y que han subido un 500% en los últimos cuatro años, sino también por la pérdida de calidad en la enseñanza, que se ve reflejada en el despido de profesores y por ello, no le queda otra a los docentes que dar asignaturas que no son de su especialidad.

Además la LOMCE hace que la música y las enseñanzas artísticas pasen a ser opcionales tanto en Primaria como en ESO y eso conlleva a que las personas interesadas en ellas tengan que pagar unas matrículas elevadísimas. Muchas veces, la clase obrera no puede permitirse pagar estos precios, pero también es verdad que se buscan los medios necesarios para poder estudiar estas enseñanzas, pues si ya no son obligatorias en Primaria y la ESO, la única manera de poderlo hacer es entrando en estas escuelas o conservatorios.

Está demostrado que estas enseñanzas ayudan a tener un pensamiento crítico y sobre todo, ayudan a entender mucho mejor todo el entorno que nos rodea. Si algo nos deja claro todo esto, es que empiezan a considerar la música, la danza y las artes en general como un lujo, solo al alcance de unos pocos, una cultura para la minoría.

Cristina González


1 Datos de la federación de enseñanza de CCOO en Andalucía.