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El trabajo realizado en estos años exige un esfuerzo colectivo de análisis, de síntesis, de puesta en común de experiencias, de puesta a punto de la herramienta organizativa para situar el proyecto en una fase superior de desarrollo.

 

Son sólo cuatro años de vida pero por la propia naturaleza de los CUO y la del momento histórico que atraviesa el movimiento obrero en nuestro país, han sido 4 años pródigos en experiencias de lucha y organización, en dificultades sin duda pero también en aciertos y avances en lo que es su principal empeño y la razón de ser que les dio vida: unir a los trabajadores, unir por la base, unirles en los centros de trabajo, donde se da y se expresa la contradicción entre el Capital y el Trabajo y se articula la organización y la lucha de la clase obrera por sus derechos. Unirles frente al ataque unificado de la patronal, sus representantes políticos, la justicia burguesa y el Estado de los monopolios. Unir a los trabajadores de la empresa superando la pertenencia a secciones, capas, servicios o colectivos diferenciados y confrontando los planes divisionistas de la patronal, promoviendo la constitución de una fuerte organización obrera frente a la empresa, combatiendo el divisionismo y trabajando por el movimiento sindical unitario. Recuperando el sindicalismo de clase, el agrupamiento de compañeros/as pertenecientes a distintas organizaciones sindicales en las estructuras unitarias clasistas capaces de hacer frente unido contra la patronal y combatir la hegemonía de las posiciones claudicantes y pactistas entre los trabajadores de la empresa y en sus asambleas

En estos cuatro años los CUO se han desarrollado organizativamente, han ganado nuevos trabajadores y trabajadoras para la causa de la lucha y han estado presentes en numerosos conflictos, episodios victoriosos algunos, heroicos y significativos todos ellos, de la lucha económica y sociopolítica de la clase trabajadora.

Al calor de estas luchas han surgido nuevos CUO y se han sectorializado otros, y adquirido una firme ligazón con los centros de trabajo y sectores de la producción. Al calor de estas luchas y de la labor de los Comités para la Unidad Obrera, cada vez más trabajadores comparten sus luchas con otros colectivos obreros, discuten, aprenden junt@s, elevan su nivel de conciencia, saludan y apoyan la lucha de sus herman@s de clase aunque ésta se desarrolle en otro centro de trabajo, en otro territorio, en otro sector, bajo otras siglas sindicales. La clase es una sola, en Santa Perpetua de Mogoda, en las embotelladoras de Coca Cola, en las cuencas mineras de León y Asturias; en todas partes la patronal golpea junta, la justicia burguesa sirve a los que nos roban nuestra fuerza de trabajo. En todas partes los monopolios remontan sus ganancias abaratando la mano de obra, reduciendo plantilla y salarios. En todas partes la práctica demuestra que la negociación es una cuestión de correlación de fuerzas, depende de la correlación de fuerzas, y ésta, de la capacidad de unir a los trabajadores/as. Sólo logrando la presión unificada y organizada de masas obreras se consigue derrotar los planes de la patronal en las mesas de negociación.

Fueron (y son) décadas de destrucción, no sólo de destrucción de derechos de la clase obrera, sino de su conciencia y unidad, de las herramientas organizativas, años y años de división de la clase, de atomización del movimiento obrero en siglas sindicales, de claudicación de las cúpulas sindicales y de ataque político, propagandístico, económico, legislativo y penal contra los Sindicatos y las organizaciones obreras. Durante los últimos años han aumentado las dificultades y surgido nuevos e importantes factores objetivos y subjetivos que dificultan la reorganización del movimiento obrero en el interior de los centros de trabajo. Estas dificultades se derivan de la crisis capitalista, sus consecuencias sobre la estructura de la economía y del empleo, el cierre de fábricas, las deslocalizaciones, los despidos, el miedo al despido, el régimen de contratación y la desregulación de las relaciones laborales, la intimidación por la patronal y su Estado. En las condiciones de liquidación del derecho laboral y de las condiciones de trabajo y en sectores que se ven afectados negativamente, es difícilun éxito en una lucha parcial si no se ha extendido la lucha a los diversos niveles superiores de empresa, de sector, del conjunto de la clase obrera. Para sostener y llevar a término una lucha es necesario movilizar la solidaridad obrera más allá del ámbito de la propia empresa, promover y coordinar acciones conjuntas de los trabajadores de cada empresa con los de otras con quienes comparten demandas y luchas por reivindicaciones comunes a los trabajadores de todo el sector, de toda la comarca, municipio o región.

Tras décadas de retroceso, hoy jóvenes cuadros de la lucha obrera retoman la bandera de la unidad,unidad de los trabajadores en sus asambleas, unidad de las luchas parciales para conquistar victorias, y son conscientes además de que la unidad obrera no es sólo una consigna, de que la unidad necesita herramientas organizativas.

Los CUO han estado con el conjunto de la clase obrera haciendo frente a procesos de fusión monopolística como en Cocacola, donde forzando con presión de masas la clase obrera derrotó los planes de la multinacional, sus intentos de vulnerar los derechos fundamentales de la clase obrera, (como en Panrico el derecho de huelga). Los CUO han estado en las cuencas mineras de León y Asturias, luchando contra la lacra de la subcontratación y de la división entre trabajadores de la empresa principal y las subcontratas, logrando y acompañando importantes victorias que fueron posibles gracias a la unidad, a la identificación de objetivos comunes, de enemigos comunes, reconquistando la soberanía de la asamblea obrera y el Comité de empresa como órgano de representación unitario de los trabajadores. Combatiendo los intentos del sindicalismo amarillo de dividir ARTIFICIALMENTE a los trabajadores por su condiciónde contratación, por su adscripción a distintas siglas sindicales, por su nacionalidad. Huchas de los CUO han canalizado la solidaridad económica entre colectivos obreros en lucha y ayudado a sostener la Caja de Resistencia y con ella la capacidad de continuar adelante con la huelga.

Avanzamos hacia el 2º encuentro en medio de las mayores dificultades, del sectarismo sindical, del miedo, de las presiones patronales, pero con paso firme conscientes de que no hay otro camino, y por ello este camino difícil tiene que ser recorrido.

Creando estructuras duraderas que vayan más allá del calor de cada lucha, vinculándolas y coordinándolas, forjando unidad para ganar cada conflicto y unidad para ganar la guerra contra los monopolios.

 

Esa es la lucha y esos son los objetivos.