[Desde la Redacción del Unidad y Lucha digital hemos considerado oportuno e ilustrativo publicar este artículo que apareció el pasado 14 de agosto en el diario digital Público].

El manifiesto franquista, al que ya casi se han adherido 600 militares, no ha sido fruto de un brote psicótico contagioso, ni consecuencia del calentamiento global, ni tan siquiera ha sido producto de la estima, condescendencia y cariño con el que los monarcas, Juan Carlos y Felipe, han deleitado a los sucesores de Franco, como si de familiares suyos se tratase, sino que se ha debido a los cuidados favores y las meditadas dejaciones de una clase política, PP y PSOE, que, subyugada por las élites franquistas, jamás quiso demoler uno de los principales bastiones fascistas: el Ejército. Como jamás osó ni tan siquiera arañar el imponente edificio eclesiástico, hoy tan  resplandeciente como en tiempos más pérfidos.

Lo que ha sucedido, la masiva exaltación fascista de más de medio millar de militares, la mayoría altos mandos, muchos coroneles y generales, y uno de ellos el último que me arrestó estando en activo, ha sido germinado y cultivado con las cariñosas y ensangrentadas manos de los que empuñaron las armas contra la democracia mientras que los valientes militares que la defendieron fueron masacrados primero y olvidados después hace ochenta años (y purgados primero y humillados después hace cuarenta años). Porque el PP y, lamentablemente, el PSOE prefirieron ascender fascistas y vejar demócratas que justamente lo contrario, lo que la razón dictaba que deberían hacer y lo que Europa hizo.

El conservadurismo biológico burgués que se instala en la cúspide del poder estatal siempre ha rebosado de subterfugios, pillerías, mentiras irrefutables y hasta crímenes monstruosos en nombre de lo que ellos entienden por justicia y libertad, en general; pero en el caso del PP se llega hasta el paroxismo de una retahíla de desiderátum encaramado en la cresta del populismo social de corte fascista. Lo vemos en su reciente pasado y en su nuevo presidente, Pablo Casado, como un clérigo con cara de beato y uñas de gato saludando a los inmigrantes rescatados del mar, ofreciéndoles falsa amistad para que le besen la mano; soltando viejas y nuevas proclamas como bajar los impuestos a los millonarios (aunque los disfracen de “clase media”); vociferando la “pacificación” de Catalunya con la reactivación del 155 (mito de la espada de Damocles); y el aviso de no dejar engordar a sus contrincantes joseantonianos de Ciudadanos, pues no solamente plantean lo mismo que el PP, es que si Rivera se hizo famoso poniéndose en cueros delante de todo el mundo; él, Pablo, también es joven y bello, y joseantoniano.

Un nuevo ataque al sector de trabajadores y trabajadoras del taxi por parte de las multinacionales.

El sector del taxi se enfrenta desde hace algún tiempo a las denominadas licencias VTC que han estado operando en el estado español de la mano de grandes multinacionales como lo son Uber y Cabify. Ejerciendo una feroz competencia contra dicho sector, ya que compite contra el mismo en una clara desigualdad de condiciones. De seguir así, con la misma gestión de los servicios de transporte, favorecería condiciones que sin ninguna duda llevarían a la precarización del sector del taxi afectando claramente a los trabajadores y trabajadoras de este sector y a las familias que dé el dependen. Es decir, la pobreza y ruina de miles de taxistas, pequeños autónomos.

Estas grandes multinacionales y su presencia en el estado español son el fiel reflejo de la clara apuesta de los gobiernos de turno del capital, de priorizar los intereses de las multinacionales frente a los sectores públicos, pequeños autónomos y trabajadores. Viéndose como ejemplo, la suspensión cautelar del reglamento aprobado sobre transporte colectivo de la AMB (Área Metropolitana de Barcelona), por parte del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Lo que ha desencadenado la lucha del taxi a lo largo de todo el estado.

Las estructuras del estado lo dictan claro, en el capitalismo la ley está para proteger la economía de mercado y a los grandes poderes económicos, a costa de empobrecer a los pequeños autónomos y el resto del pueblo trabajador.

El capitalismo, en aplicación de sus mecanismos reguladores de los mercados, sentencia a millones de seres humanos a sufrir hambre y desnutrición que en millones de ocasiones la consecuencia es la muerte.

En busca de una mayor rentabilidad que  propicie un rápido aumento de la tasa de ganancias, el capital pone en práctica la política de equilibrio comercial, esta en ocasiones, obliga a un cambio radical en las formas y fuentes de producción. En lo que hace referencia al sector alimenticio, obliga en multitud de ocasiones a cambios drásticos de los cultivos, obligando a poblaciones que  abandonen sus tradicionales plantaciones que a través de los años incluso siglos, perfeccionaron, con el objetivo de que estos se adecuarán al suelo, clima y reserva hídrica. El capital con su forma anárquica de organización política y económica, en las últimos tiempos ha transformado toda la cultura agraria imponiendo el modelo de máxima producción sin tener en cuenta los ciclos necesarios de regeneración del suelo y los recursos hídricos, al tiempo que practica la depredación de los espacios ecológicos destruyendo así los nichos de reservas necesarios para la vida en el planeta tierra.

Más necio y presumido que un dichoso (Quevedo).

El capital a través de sus mercenarios de toda laya insiste en que nos creamos dichosos a más no poder.

Para conseguirlo, entre sus muchas tretas, quizá la más valiosa, ha consistido en introducir permanentemente entre la clase obrera y sectores populares a prefabricados representantes de las clases populares, auténticos trileros, cuyo supremo oficio consiste en que la clase obrera no se reconozca como tal y pierda de vista su interés fundamental: la supresión de la explotación y la construcción de otra sociedad.

Así, una socialdemocracia que nació con auténticos objetivos y planteamientos revolucionarios fundamentados en la fusión de la clase obrera con el marxismo, comienza a ser arrastrada por teorías "novedosas" promovedoras de que lo importante es moverse y moverse mientras que el objetivo final (el socialismo) no importa en absoluto.

A continuación viene una versión más refinada pretendiendo que una acumulación de votos es suficiente para un tránsito pacífico y ordenado a una sociedad más justa, aunque continuando en la sociedad de la explotación.

Nos movilizamos contra unas reformas de las pensiones que desde 2011 y 2013 rebajan, nuestro poder adquisitivo y nuestros derechos actuales y futuros. Es por ello que vamos a estar en Puente San Miguel para recordarles que l@s pensionistas y l@s defensoras del sistema público de pensiones seguimos en la calle.

 

CONCENTRACION EN PUENTE SAN MIGUEL EL 28 DE JULIO, DIA DE LAS INSTITUCIONES DE CANTABRIA, A LAS 11’30 HORAS, JUNTO A LA CASA DE CULTURA

Las plataformas que componemos la Coordinadora de Cantabria nos vamos a manifestar este sábado, 28 de julio, en Puente San Miguel. El lugar será junto a la casa de Cultura de Puente San Miguel, a partir de las 11,30 de la mañana.

Durante los meses de verano, nuestra rutina cambia. Hay quien tiene la suerte de cortar de raíz con todo y disfrutar sin duda de unas merecidas vacaciones donde reponer una fuerza de trabajo mermada en las largas  jornadas laborales del año. La realidad para la mayoría es que el descanso no llega tanto como haría falta o lo hace parcialmente (reducción de jornada, menos carga laboral…)

A veces el cambio no es laboral, sino solo familiar (los niños no están en el cole…) o incluso afecta solo a la militancia política, que aunque la realidad circundante siga siendo tremendamente preocupante y urja la intervención, las/os camaradas de este partido y de otras organizaciones bajamos el ritmo de la lucha diaria, salvo si tienes que escribir algún artículo para la prensa digital.

Lo que quiero decir en esta introducción es que independientemente de como sea nuestra vida concreta, el verano afecta a nuestra rutina y de una forma u otra la transforma y la cambia por un tiempo. Cuando es para mejor nos acostumbramos con rapidez, pero cuando empeora nuestra situación nos hace sentir mal durante más tiempo.

La vuelta a la “normalidad”, a nuestra realidad alienada, al inicio del curso académico, político e incluso en muchos casos, laboral, supone no diré un trauma, pero sí al menos un bajón anímico que acabamos cubriendo con nuevos propósitos (al igual que al inicio del año), que en caso de cumplirse mejorarán o mitigarán nuestra mierda de vida. Vuelve el fútbol, las series de TV más molonas… y los fascículos imposibles. 

Bajo las condiciones de la profunda crisis económica desencadenada, de la violenta agudización de la crisis general del capitalismo, de la revolucionización de las masas trabajadoras, el fascismo ha pasado a una amplia ofensiva”.

El fascismo es la dictadura terrorista, sangrienta, de las fuerzas más reaccionarias de la burguesía originada por la crisis general del capitalismo”. (Jorge Dimitrov – Informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista. 1935).

Con estas reflexiones de J. Dimitrov , con el estudio y análisis del proceso histórico de la crisis del capitalismo, tanto económica, social y política, podemos llegar a la conclusión de que el fascismo es una forma de dictadura de la burguesía, de sus fuerzas más reaccionarias, lo que nos permite analizar los procesos de avance que hoy en día se están dando en Europa de estos movimientos dentro de la crisis estructural del capitalismo.

Alegáis una legalidad que ya de por sí no es legítima. El R78 y su Constitución nace de las instituciones franquistas, en un proceso que escapa de los postulados liberales, sin proceso constituyente y por lo tanto sin garantías democráticas. La Constitución del 78 es creación de las élites franquistas y su cometido es servir a estas vestidas de democracia burguesa.

Esa legalidad sólo sirve para perpetuar el statu quo impuesto por las élites, o lo que es lo mismo, para mantener los intereses de la clase dominante.

Desde esta perspectiva se hace muy intuitivo deducir que salirse del statu quo es saltarse la legalidad, es decir, para alcanzar cualquier objetivo contrario al de la clase dominante es necesario pasar por encima de esa legalidad.

No ha habido jamás ningún derecho, ningún objetivo de clase, que no se haya conseguido mediante la lucha, y esta implica en la mayoría de casos saltarse la ley; en unos casos para reivindicarlos y en muchos otros para alcanzarlos. El derecho a voto de las mujeres inglesas se consiguió fuera de esa legalidad; cuando Rosa Parks decide no ceder su asiento en el autobús estaba actuando fuera de la legalidad; cuando los Sans-culotte deciden tomar la Bastilla estaban actuando fuera de la legalidad; y no me puedo olvidar del centenario: cuando los bolcheviques junto a la clase obrera y campesina deciden tomar el Palacio de Invierno estaban actuando fuera de la legalidad.

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