Luisa Carnés Caballero nace en Madrid en 1905 en el seno de una familia obrera, su padre Luis Carnés era barbero y su madre Rosario Caballero, sastra. Luisa era la mayor de sus seis hermanas y hermanos, y con tan solo once años tuvo que abandonar los estudios para ponerse a trabajar como aprendiza en el taller de sombreros de su tía.1 Son años duros en los que desempeña varios oficios, pastelera, telefonista, mecanógrafa, al mismo tiempo que continua formándose por su cuenta, toda esta experiencia la veremos después reflejada en sus novelas.

Lectora empedernida, leía casi todo lo que caía en sus manos y era una asidua de las librerías populares de intercambio. Entre sus autores favoritos se encontraban Tolstói y Dostoievski, autores que marcarán el estilo de su primera novela.

 

Un 29 de febrero de 1916, bisoño el siglo XX y sin que se vislumbrara el acontecimiento más importante para la clase obrera, nace Olga Luzardo en Paraguaypoa, Estado de Zulia.

Revolucionaria y comunista consecuente, recorriendo su periplo vital y militante (ambos se funden en esta mujer extraordinaria), transitamos en dos siglos por la historia de la lucha de clases en Venezuela. Luchadora incansable de mil batallas, incluida la clandestinidad, destaca por su constante participación en organismos de base del PCV y por su firmeza en el desarrollo y defensa de su Partido frente a las tendencias liquidacionistas.

La mayor parte de los datos que tenemos sobre la vida de la luchadora comunista Elsa Wolff Papke, (recogida en el libro “Incógnitas. Mujeres de izquierdas en Gran Canaria: 1931-1936”, del historiador grancanario Agustín Millares Cantero, hijo del insigne poeta comunista Agustín Millares Sall), proceden de testimonios orales de personas que la conocieron.

Nacida en Berlín, en el seno de una familia acomodada, perdió a su primer compañero durante la I Guerra Mundial. La muerte de su cónyuge en una guerra imperialista hizo que su vida diese un giro que la llevó, seguramente, a incorporarse al Partido Comunista de Alemania, puesto que contaba con una sólida formación marxista cuando llegó a España, tras la proclamación de la II República.

Hoy traemos a la columna “La Mujer Nueva” a Lyudmila Pavlichenko (1916-1974) la más conocida de las 2.000 mujeres francotiradoras que el Ejército Rojo tuvo entre sus filas durante la II Guerra Mundial, de las que solo sobrevivieron y pudieron ver la victoria soviética unas 500, entre ellas nuestra protagonista.

El “Día Internacional Contra la Violencia hacia la Mujer” se conmemora a propuesta de las feministas latinoamericanas y caribeñas que, en su primer encuentro en Bogotá, propusieron la fecha del 25 de noviembre. La elección no fue ni casual ni caprichosa. Un 25 de noviembre de 1960 fueron brutalmente asesinadas tres de las cuatro hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa. Mujeres de la República Dominicana y símbolos visibles de la resistencia contra la dictadura del General Rafael Trujillo. Ellas se atrevieron a desafiar al dictador, y por esa actitud fueron perseguidas y encarceladas en distintas ocasiones. Las Mariposas, como se les conocía en clave, y cuyo sobrenombre luego fuera escogido por la novelista domínico-americana Julia Álvarez para escribir su libro sobre ellas, eran plenamente conscientes de los riegos de su lucha.

Hay mujeres que por sí mismas merecen ocupar esta breve columna, excepcionales y únicas como son. Hay mujeres que además de extraordinarias ejemplifican con su trayectoria una dimensión colectiva de avances en derechos para la población femenina en general. Y hay mujeres que son dolorosa constatación, cuando repasamos sus vidas, de la temporal derrota sufrida.

Si la denominación de brujas, y su caza, se desata contra mujeres que no entraban en los parámetros sociales y políticos de una etapa histórica, la iniciada con la pugna del feudalismo y la acumulación originaria capitalista, resulta de lo más acertada para mujeres que fueron vanguardia y destrozaron los estereotipos patriarcales y machistas del siglo XX. No es peyorativa en ningún caso, sino que es la denominación que los aterrados enemigos dieron a una estirpe de mujeres luchadoras, resistentes, valientes y osadas. En este caso hablamos de la organizadora de un Regimiento de brujas contra el fascismo.

Sophie Scholl nació el 9 de mayo de 1921 en Forchtenberg am Kocher. A los doce años, junto con muchas de sus compañeras, entró en la Liga de Muchachas Alemanas (BDM por sus siglas en alemán), organización femenina de las Juventudes Hitlerianas. Sin embargo, su entusiasmo inicial fue transformándose gradualmente en actitud crítica. El arresto de sus hermanos y amigos en 1937, por participar ilegalmente en el Movimiento de las Juventudes Alemanas hizo que comprendiera el verdadero carácter del nazismo.

El papel y la presencia de las mujeres, en las FARC-EP, ha sido un elemento especialmente característico y relevante, desde el momento mismo de la fundación de esta guerrilla revolucionaria hasta nuestros días.