Los graves acontecimientos políticos ocurridos hace unas semanas en Ucrania y en Crimea me sugieren sobre todo que la URSS (para quien no lo sepa o lo haya olvidado, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) no debió desparecer nunca. Por una razón convincente, porque en esas circunstancias el imperialismo yanqui y sus lacayos de la Unión Europea se lo pensarían dos veces antes de cometer ciertas fechorías que cada vez ponen al mundo al borde de peligrosas conflagraciones.

"...El apretón de manos que les voy a contar deja a poca gente indiferente...".  Hay apretones de manos rutinarios, también afectuosos o protocolarios, y hasta los hay ceremoniosos, todo dependen de la persona abordada y del momento preciso en que se produce el encuentro.