La situación en El Rif, así como en el resto de Marruecos, es intolerable. El declive ha sido tal que ha alcanzado todos los niveles: políticos, económicos, sociales y culturales.

Lo que es conocido tanto a nivel nacional como internacional como una revuelta popular, no es más que la consecuencia del sufrimiento causado por una crisis económica que afecta a las capas sociales más desfavorecidas. A los pobres, a los trabajadores, a los marginados.

Este levantamiento es el producto necesario de la lucha de clases, de la brutal diferencia de recursos entre pobres y ricos. Hoy en día es esencial plantearse de manera firme quién es el responsable de esta situación tan miserable que está sufriendo la gente.

La responsabilidad de todo esto recae en la élite burguesa, conocida popularmente como Majzén, que dirige este país desde la independencia. Esta élite ejerce como una mafia que actúa como agente del imperialismo, especialmente el francés.

El pasado mes de enero decidimos poner en marcha en Mallorca un proyecto de solidaridad internacionalista con la región del Donbass, donde la guerra iniciada en 2014 con el legítimo levantamiento de la población contra el golpe de estado patrocinado por la UE y la OTAN se encuentra en una situación de estancamiento. Ucrania, derrotada y desprovista de los medios necesarios e inmersa en una profunda crisis solo puede mantener a duras penas una guerra de posiciones, bombardea criminalmente a diario a la población civil de las repúblicas populares. Los medios occidentales hace tiempo que perdieron el interés en esta guerra, principalmente porque no interesa visibilizar el estrepitoso fracaso de la OTAN y la UE. Se puede decir por tanto que nuestra iniciativa no ha nacido en el mejor momento, si comparamos el momento actual con 2014 y 2015 cuando surgieron bastantes movimientos de apoyo y el conflicto salía en los noticiarios a diario. Actualmente el movimiento de solidaridad con Donbass se encuentra algo estancado y muchas personas se sorprenden cuando les decimos que la guerra nunca acabó y que los bombardeos son diarios en las poblaciones cercanas al frente. Precisamente por esos motivos y por encontrarnos ahora y no antes en disposición de hacerlo, decidimos pasar a la acción.

Decir Corea, es decir resistencia, es decir revolución y es decir anti-imperialismo y si de algo sabe por desgracia el pueblo coreano, es de luchar incansablemente contra el imperialismo.

Una nación, Corea, una única nación, norte y sur, pese a que algunos actores políticos internacionales, con intereses nada cercanos a los intereses del pueblo coreano, sino cercanos al gran capital, hayan querido perpetuar durante más de siete décadas una división artificial de la península de Corea. Una nación con siglos de independencia a sus espaldas, desde su fundación en el año 2333 a.c., con gran respeto por sus vecinos en Asía, vio como a partir del siglo XVI su independencia se empezaba a poner en entredicho. Incursiones e invasiones japonesas, chinas y rusas, se sucedieron a lo largo de ese siglo, con lo que tras expulsar a los invasores, Corea tomó la decisión de mantenerse inespugnable a las potencias del mundo, cerrada en sus tradiciones, su cultura y su deseo de independencia. A partir de ese momento, se conocería a Corea como “el Reino Hermitaño”.

Los carros de combate Leopard 2E y los blindados Pizarro del Ejército de Tierra español se entrenarán este año en una misión en las Repúblicas Bálticas. La Brigada de Infantería Mecanizada Extremadura, desplegará a mediados de mayo seis carros Leopard y 16 vehículos Pizarro junto con 360 efectivos en Letonia, dentro del batallón multinacional de la OTAN en el país báltico.

El contingente español estará formado por una unidad mecanizada, una unidad logística y otra unidad de ingenieros. Los militares españoles estarán también en el cuartel general de la OTAN para esta misión en la ciudad polaca de Eiblag.

—Me regalaron el jueguito completo —comenta una muchacha que va vestida, de pies a cabeza, con las rallas y las estrellas de la bandera de los Estados Unidos de América—; yo lo veo bonito, es tela buena, ¿por qué no lo voy a usar? Esto no es política, es moda.

—Cuando te vistes con la bandera de un país, tu vestimenta comienza a ser política —dice un anciano que hace la cola para comprar el periódico.

—Si tuviera una licra con la bandera cubana, me la ponía igual, pero, ¿dónde la venden? —responde la muchacha.

—¡Poner una bandera cubana en una licra sería una falta de respeto inaceptable a nuestros símbolos nacionales! —se molesta el anciano.

El intercambio tuvo lugar en la esquina de O e Infanta, pero seguramente ha habido debates en otros muchos lugares.

El pasado octubre, el ejército del Gobierno de Irak con el apoyo del imperialismo estadounidense decidió recuperar Mosul, en poder del Estado Islámico (EI). Conviene recordar que Irak está sacudido por una guerra imperialista desde 2003.

En su cronología, la guerra iniciada con la invasión es la misma que se ha repetido en otros puntos del planeta, sobre todo en Oriente Próximo.

El imperialismo invade y provoca conflictos bélicos para apropiarse de recursos naturales, o para ocupar un lugar estratégico y seguir participando con ventaja en las guerras imperialistas.

El crecimiento de la guerra en la región árabe se apoya en organizaciones terroristas que, entrenadas por militares norteamericanos y asesoradas por la central de inteligencia americana, son además las compradoras potenciales de armamento, actuando en una primera fase como una alianza no oficializada, sostenida sobre todo en la extensión y desarrollo de la guerra.

Al mismo tiempo que el Gobierno sirio recuperaba la ciudad de Alepo, ocupada en 2012 por el Estado Islamista con la ayuda del ejército estadounidense, EEUU se aliaba con Occidente (Gobiernos inglés y francés) para apoderarse de Mosul (en poder del Estado Islamista).

En el 2008 quien era presidente de Francia, el infame Nicolás Sarkozy, propuso lo que definió como una refundación del capitalismo sobre unas bases éticas y nuevas regulaciones globales. Eran los inicios del actual ciclo largo de crisis y en las altas esferas económicas se cacareaban diagnósticos y remedios para salvar del desastre a la economía mundial.

Casi una década después, ninguna de las recetas se ha aplicado, al contrario, se ha insistido en las mismas dinámicas que generaron la crisis del 2007. Los remedios para recuperar la economía han sido la devaluación de la fuerza de trabajo, la pérdida de derechos por parte de la clase obrera, seguir privatizando (un ejemplo paradigmático es México, con las privatizaciones de PEMEX y del agua), y el aumento de los choques interimperialistas por el control de los recursos y las rutas de distribución. En resumidas cuentas, la salida de la crisis se ha basado en la sobreexplotación de la fuerza de trabajo, el desvalijamiento de los Estados y la guerra de rapiña.

Las uniones estatales imperialistas, en los últimos meses, han mostrado serios síntomas de crisis, no solo la Unión Europea, la retirada de los EEUU del TPP o la crisis de la CELAC parecen síntomas de agotamiento y de una pulsión aislacionista de algunos sectores oligárquicos en Europa y los EEUU. Pero como el capital tiende indefectiblemente a la concentración y la centralización, parece que estamos ante una reconfiguración de los bloques imperialistas del hemisferio occidental.

Lo más importante, es que todas somos necesarias, todas tenemos un papel que jugar. ¿Cómo? ¿Dónde? ¿De qué manera? Tiene que surgir de un espacio de articulación, de construcción colectiva, de unidad en la diversidad.

Fanny Edelman (1911-2011)

La Historia de las mujeres ha sido silenciada y ocultada en Europa y en todos los continentes, por tanto, tampoco la historiografía venezolana queda excluida de esta realidad. El discurso dominante y los libros de texto han ensalzado las biografías y las heroicas acciones de grandes políticos o militares, presidentes, libertadores, etc.; sin embargo, las mujeres, salvo en casos muy excepcionales, no existieron, no contaron para la Historia.

Las guerras, los conflictos bélicos son vitales para el imperialismo, con el objetivo de apropiarse de los recursos naturales del mundo, de dominar las tecnologías para aumentar los beneficios, de manipular los canales informativos para estigmatizar y perseguir. En esta circunstancia, dueño de un poder militar de alcance global son millones los prisioneros que son encarcelados sin causa concreta.

El imperialismo tiene el derecho nacional e internacional de apresar, detener, encarcelar o matar a cualquier persona en cualquier parte del mundo.

El imperialismo siempre ha tenido una resistencia política a su barbarie. Muchos prisioneros son encarcelados porque representan un peligro político al desarrollo imperialista, independientemente de la cárcel donde sean retenidos, son considerados presos políticos del Imperialismo.

Una de las resoluciones de nuestro X Congreso fue denunciando el encarcelamiento de dirigentes, líderes políticos, sindicales o sociales, que en defensa de sus pueblos se han enfrentado de alguna forma al Imperialismo y sufren prisión por ello.

Subcategorías

Área Internacional del CC.