La nacionalización de la tierra permite abolir la renta absoluta, manteniendo únicamente la renta diferencial [Renta absoluta del suelo: parte del plusproducto creado en la economía agropecuaria que el campesino o el capitalista arrendatario pagan al propietario de la tierra. Una vez nacionalizada la tierra la renta absoluta desaparece. Renta diferencial del suelo: típica del modo de producción capitalista. Surge de la diferencia en la fertilidad natural de la tierra, la ubicación de las parcelas, así como de las inversiones suplementarias de capitales en la agricultura]. Según la doctrina de Marx la nacionalización de la tierra significa la eliminación más completa de los monopolios y relaciones medievales en la agricultura, la mayor libertad de circulación mercantil de la tierra, la mayor facilidad de adaptación de la agricultura al mercado. La ironía de la historia consiste en que el populismo aplica, en nombre de la “lucha contra el capitalismo” en la agricultura, un programa agrario cuya realización plena significaría el más rápido desarrollo del capitalismo en la agricultura.

Influenciado por los grandes del muralismo y el cómic, ya es un referente para las nuevas generaciones de muralistas venezolanos.

Venezuela, 1979. Pablo tiene seis años y hace una semana que recorta pedacitos de papel para hacerle las escamas a un pez de cartón que debe llevar al festival del Entierro de la Sardina, que cada año organizan los pueblos pesqueros del estado Vargas, en las costas del mar Caribe, en Venezuela.

Hace poco más de cuatro años que Pablo llegó a este país, porque sus padres huían de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile.

Según la UNESCO, hoy en el mundo se hablan unas 6,500 lenguas y se calcula que la mitad de ellas habrá desaparecido al finalizar el presente siglo. Algunos lo considerarán un tema menor, pero tenemos que ser conscientes del cataclismo que supone la muerte de un idioma: significa necesariamente la desaparición de una cultura completa, de una manera de ver y entender el mundo. La pérdida para el patrimonio de la humanidad es equivalente a que alguien pegue fuego al museo del Louvre y éste sea completamente calcinado por las llamas.

Huelga decir que este proceso de destrucción de la diversidad lingüística del planeta no es fruto del azar, que es consecuencia directa de las propias dinámicas del sistema capitalista y de las contradicciones de clase. Un grupo humano no abandona ni olvida su lengua porque sí, sino porque a sus miembros se les ha hecho creer que ésta es un obstáculo para prosperar socialmente, que para escalar en la pirámide social deben dejar a un lado el suyo y aprender el idioma de la clase dominante. Un claro ejemplo de ello lo tenemos en América Latina, entre las lenguas indígenas y el español. La homogenización lingüística y cultural beneficia al Capitalismo: es necesario poder vender el mismo producto en Tokio y en Nueva York, en Murcia y en Kinshasa; un mercado mundial, un mundo globalizado requieren que el conjunto de la humanidad piense y hable de una única forma, es necesario que todos conozcan el inglés, todo lo demás les sobra.

Lo primero que debemos tener claro es la importancia de la educación infantil de 0-6. Es en esta etapa cuando se ponen los cimientos de todo lo que se va a construir, a aprender y a hacer a lo largo de la vida. Por ello, la educación infantil tiene una importancia fundamental en toda la educación. Así, se hace necesario que los pequeños adquieran hábitos saludables de orden, de higiene, de relación o de alimentación. Mediante el juego se trabaja la capacidad de atención y concentración de los niños/as, así como sus capacidades afectivas y todas las áreas del desarrollo: Desarrollo cognitivo, socio-emocional, lenguaje o el desarrollo motriz. Por ello, los niños/as que no han tenido acceso a Educación Infantil cuando entran a los colegios tienen mas dificultades para adaptarse y mas carencias educativas.

Subcategorías