Hace ya 40 años del asesinato de Atocha, pero ese día siempre estará presente para muchos compañeros y camaradas y por supuesto para mí, pues en esa fecha yo militaba en CC.OO., y viví la angustia, rabia, dolor  e impotencia de muchos compañeros y compañeras ante esta vil matanza llevada a cabo por asesinos  fascistas

Las realidades que componen el título del artículo tendrían poco o nada que ver. Aparentemente, así es. Sin embargo para la actividad de los y las militantes y del Partido, hay un nexo especial y necesario.

Sin querer abusar del principio de autoridad, aunque a veces sea saludable, ya Lenin advertía que “La clase obrera va de modo espontáneo hacia el socialismo, pero la ideología burguesa, la más difundida (y constantemente resucitada en las formas más diversas), se impone, no obstan-te, espontáneamente más que nada al obrero". Razón por la que se impone la necesaria intervención del Partido comunista con toda su capacidad y tensionado al máximo para aminorar la espontaneidad y conseguir que la clase trabajadora pase a ser una clase independiente política, ideológica, cultural y organizativamente.

Ahí es donde confluyen las dos realidades. Porque el centralismo democrático no es solo, insistamos en esto, un mecanismo organizativo más perfecto que otros. Que lo es. Tampoco es solamente el lugar en el que se encuentran dialécticamente la democracia y el centralismo, prevaleciendo una sobre el otro según las circunstancias. Con el centralismo democrático se produce la cristalización de la actividad de cada militante y de cada célula, al succionar de la masa trabajadora toda la situación real en que esta se encuentra: su estado de ánimo, sus inquietudes, sus vicisitudes económicas y de otro tipo, su predisposición a la lucha y a la organización, su actitud ideológica.

Mas media, esa fábrica de ideología.

Recibíamos hace unas semanas la noticia de la muerte del Comandante en Jefe Fidel Castro, y vimos como los medios de comunicación manipulaban a su antojo la historio del pueblo cubano y la imagen de uno de los más grandes luchadores por la liberación del pueblo trabajador. Días antes llegó la noticia del fallecimiento de Rita Barberá, la mártir del año.

Este es un ejemplo claro de cómo los medios de comunicación tergiversan y nos cuentan lo que quieren construir e implantar en la conciencia de todos y cada uno de nosotros y nosotras.

Y es que… ¿a  quién pertenecen  los medios de comunicación? Con una breve búsqueda es fácil obtener esa respuesta: los grandes monopolios empresariales y financieros. Por citar uno de los más conocidos, el grupo PRISA, que  no requiere de mucha presentación, tiene entre sus mayores accionistas empresas como Telefónica, Liberty seguros y bancos como CaixaBank, Banco Santander, HSBC Holdings plc. Este último acusado, entre otras cosas, de financiar a través de otra de sus filiales a dos terroristas que secuestraron los aviones del 11-S. Además encontramos entre esos honrados accionistas a la familia Polanco poseedora de una de las mayores fortunas del Estado y que, por cierto, acaba de invertir en una petrolera de Sudán del Sur.

Cada día en nuestro país se generan aproximadamente 450 kg de residuos por habitante y año. ¿Qué sucede con ellos? ¿Realmente se recicla? ¿La ley de residuos favorece el reciclado? En este artículo vamos a entrar en estas cuestiones y más concretamente en el reciclado de plástico y en el papel de Ecoembes en todo esto.

¿Se recicla en España?

Según los datos, la cantidad reciclada de residuos urbanos es únicamente del 30% (del cual un 10% se destinó a la fabricación de compost), obteniendo que únicamente un 20% de los residuos que generamos es realmente reciclado. De aquí tenemos que ir a la siguiente pregunta, ¿Qué hacemos con el 70% restante? Un 60% se envía directamente a vertederos mientras que un 10% se emplea como combustible para la generación térmica. Con estos datos podemos afirmar categóricamente que el reciclaje a dia de hoy en nuestro país es una absoluta mentira.

Ha comenzado la legislatura y, con ella, el debate sobre la reforma constitucional. La clase dominante, tras casi una década de crisis capitalista, tratará de poner en marcha una reforma limitada de la Constitución del 78. Se trata de un ejercicio de autorregulación del Estado capitalista, en el que PP y PSOE marcarán los límites y en el que la clase obrera tendrá que enfrentar, de nuevo, la falsa ilusión del parlamentarismo más estrecho.

Reorganización del Estado y reforma constitucional.

La Constitución de 1978 ha envejecido. La clase dominante lo ha comprobado durante los más de ocho años transcurridos desde que se manifestó en España la crisis capitalista. Como si de un viejo modelo de teléfono móvil se tratase, el texto constitucional no cumple con las funciones que hoy demanda el mercado. Pero, el bloque oligárquico-burgués que ostenta el poder, dada la correlación de fuerzas en su seno y las contradicciones que lo atraviesan, en vez de sustituir el viejo teléfono, ha decidido repararlo.

Ante el nada reconfortante escenario de la lucha de clases que padecemos en este país, en el que una oligarquía envalentonada sigue marcándole golpe tras golpe el ritmo de sus progresivas derrotas a una clase trabajadora absolutamente desmovilizada, es imprescindible que el Partido Comunista asuma la responsabilidad histórica que le corresponde y siente las bases para construir el marco de lucha capaz de darle la vuelta a la tortilla.

Solo si la clase obrera levanta la bandera de la defensa exclusiva de sus intereses y necesidades, y es capaz de sumar a ese proyecto de lucha clasista a la totalidad de los sectores sociales objetivamente afectados en su realidad material por la crisis capitalista, seremos capaces de recuperar la iniciativa y activar la contraofensiva obrera y popular que arrincone a la burguesía en el lugar de la historia que le corresponde.

Los debates en el seno de la socialdemocracia están ocupando buena parte de la agenda política. Debemos extender con urgencia las posiciones comunistas, ante el previsible inicio de la tercera fase de la crisis capitalista.

El PSOE en sus momentos más bajos.

Como veníamos prediciendo, el sector del PSOE más ligado a los monopolios derrotó finalmente a quienes, como Pedro Sánchez, diagnosticaron equivocadamente que era el momento de aplicar las recetas socialdemócratas. No supieron apreciar que el momento actual, tras nueve años de crisis, poco tiene que ver con aquel noviembre de 2008 en el que el Gobierno de Zapatero aprobó el Plan-E, siguiendo directrices keynesianas. Las presiones de los poderes empresariales y mediáticos, reconocidas expresamente por Sánchez, apuntaban en esa dirección. La clase dominante, compartiendo los dictados de la Unión Europea, necesita en este momento profundizar en la línea de gestión liberal: más recortes y políticas antisociales en todos los frentes.

1926

Nace Fidel Castro Ruz el 13 de agosto en Birán, Cuba

1950

Fidel Castro estudió derecho en la Universidad de La Habana, por la que se doctoró en 1950.

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