Es bien sabido que una de las consecuencias que ha tenido la crisis capitalista ha sido la conversión de nuestro país de receptor de trabajadoras trabajadores migrantes a emisor de los mismos.

De esta manera, es común para cualquiera de nosotros conocer, o en algunos casos sufrir, la partida de muchos de nuestros familiares o amigos fuera de nuestras fronteras, en busca de un futuro mejor.

El problema hoy, es que la crisis capitalista, y con ella, la necesidad de los grandes empresarios de arrasar con las condiciones de trabajo, no es local ni nacional, sino que afecta a las y los trabajadores de todo el mundo.

Y ahí es donde nos encontramos con la realidad de los minijobs alemanes, ahí es donde, huyendo de la explotación a la que nos somete el capitalismo español, nos encontramos con la que nos ofrece el capitalismo alemán, dos caras de una misma moneda.

¿Auge de la extrema derecha?

Nada menos que seis procesos electorales ordinarios se van a llevar a cabo en países de la Unión Europea durante 2017. En concreto, en Alemania habrá Elecciones presidenciales (febrero) y federales (agosto-octubre), en los Países Bajos generales (marzo), en Francia presidenciales (abril-mayo) y legislativas (junio) y en la República Checa legislativas (octubre). Falta por ver si a estos procesos se les suma alguno más como consecuencia de la inestabilidad de algunos gobiernos, como el de Italia tras el referéndum que provocó la dimisión de Matteo Renzi en diciembre pasado.

Hoy Colombia vive una situación excepcionalmente compleja. Los acuerdos de Paz firmados en La Habana entre las FARC-EP y el gobierno colombiano abren la posibilidad para los y las comunistas colombianos de poder ejercer la actividad política abiertamente, abren nuevas perspectivas para el campo colombiano y dan una salida al problema de los cultivos ilícitos. Pero desgraciadamente parece que la historia se repite, e igual que con los diálogos de La Uribe en los años 80 y el posterior exterminio de la Unión Patriótica, el gobierno y la oligarquía se han conjurado para impedir el fin del conflicto armado.

La convulsa situación en la República Bolivariana de Venezuela requiere de una permanente atención y análisis de los pasos que va dando la oligarquía y el imperialismo norteamericano, así como de las medidas que adopta el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro.

La necesidad de articular una respuesta popular al proceso de desestabilización y golpismo va más allá de las medidas que se adoptan para contener la ofensiva contrarrevolucionaria.

En la agudización de la lucha de clases que está viviendo el hermano pueblo bolivariano de Venezuela, el papel orientador y dirigente de la clase obrera y los sectores populares le corresponde a los comunistas, al PCV.

Mauricio Macri es el Presidente de la República Argentina desde el 10 de diciembre de 2015. Fue elegido tras un proceso electoral a dos vueltas en el que derrotó a Daniel Scioli, sucesor de Cristina Fernández de Kirchner, como candidato del denominado Frente para la Victoria.

Ha pasado ya un año de la derrota del “kirchnerismo” que gobernó el país entre 2003 y 2015 (Néstor entre 2003 y 2007 y su esposa Cristina entre 2007 y 2015), y es buen momento para presentar algunas de las medidas adoptadas en este tiempo por Macri, aunque antes corresponde contextualizar algunos elementos de la realidad política y económica argentina.

Mosul es la segunda ciudad más grande de Irak, situada al norte del país, a escasos 100 kilómetros de las fronteras siria y turca. Está más cerca aún de Erbil, capital del Kurdistán iraquí. En junio de 2014 fue tomada militarmente por el Estado Islámico (EI) y, desde el pasado 17 de octubre, está en marcha una operación militar cuyo objetivo es recuperar el control para el Gobierno iraquí.

Pero, como prácticamente todo lo que está pasando en Irak y Siria en los últimos años, esta no es una operación “doméstica” en la que solo participan fuerzas locales —en este caso iraquíes y kurdas—, sino que hay una larga lista de países extranjeros implicados en las acciones militares, a través de la denominada “coalición global” (Global coalition, en inglés) que capitanean los EEUU y que cuenta, en la actualidad, con ¡68 miembros!

“Este libro tiene el objetivo de provocar la movilización”

José Antonio Egido, español afincado en los últimos años en Venezuela, es sociólogo, investigador, analista político y, con la reciente publicación de su libro “Siria es el centro del mundo”, él se autodefine como militante antiimperialista. Para presentar este libro en distintas localidades del estado español, ha concedido una entrevista a UyL.

“Hacia adelante”, sinónimo sindical simplificado de PAME, puede ser la expresión más rápida, significativa y clara de la conclusión del 4º Congreso celebrado en Atenas los días 19 y 20 de noviembre. Ha sido un Congreso impresionante en lo sindical, en lo político y en lo organizativo. Los asistentes al Congreso hemos podido comprobar en directo el ambiente de lucha, de solidaridad y de principios clasistas que han rodeado y han penetrado en todo el Congreso.

Para los y las comunistas el 2016 no es un año cualquiera, no es un año más bajo el sol de este, cada vez más podrido, sistema capitalista. Este año los y las comunistas queremos recordar que, hace justo 80 años, los primeros brigadistas internacionales llegaron a Alicante para luchar contra el fascismo golpista que quería arrebatar las conquistas populares conseguidas durante los años de la República.