El único diario de izquierda marxista y decididamente antifascista que se publica en Alemania, “junge Welt”, celebró el 12 de febrero 2022 el 75 aniversario de su existencia que no es poco pues el gobierno alemán lo ataca con una feroz campaña anticomunista, que lo clasifica como organización de extrema izquierda “que pone en peligro el orden democrático liberal de la república alemana”. Es la agencia federal de inteligencia policial (1) que tiene en el foco el periódico y sus periodistas considerando redactores y colaboradores de izquierdistas radicales que pretenden cambiar el sistema político y social.

Aunque es una policía secreta, su informe anual es una publicación oficial y su contenido es ampliamente reflejado y comentado en la prensa burguesa. Se podría decir que al menos son sinceros y transparentes, vamos debe ser una práctica democrática informar sobre la investigación por parte de la policía política de un medio de comunicación.

 

Llegado ya el deseado momento en el que todo apunta a un cese progresivo de las acciones militares en Ucrania, es necesario hacer una valoración de lo que han supuesto estas 5 semanas de guerra abierta entre Rusia y las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk por una parte y Ucrania por otra, con todos los apoyos de EE.UU, UE y la OTAN.

Previo a cualquier consideración, lo primero con lo que reafirmamos todo nuestro análisis es que esta guerra y todas las guerras que asolan el mundo son consecuencia de la crisis estructural del capitalismo y no al revés como se sitúa desde los medios de propaganda del sistema.

Igualmente cabe destacar que todas las dinámicas desmovilizadoras que señalamos al inicio, quedan supeditadas al fracaso de las provocaciones crecientes que impone la OTAN y el gobierno títere de Ucrania. Desde el ofrecimiento de Polonia a albergar armamento nuclear al uso de falsos positivos para acusar a Rusia de crímenes contra la Humanidad, para la OTAN todo vale para generalizar la guerra.

La Audiencia Nacional ha condenado a cuatro abogados y a diferentes personas solidarias con los presos políticos vascos a penas de prisión de hasta siete años. En concreto a la abogada Arantxa Zulueta a siete años de prisión, a Jon Enparantza a cuatro años, a Naia Zurriarain con tres años y medio de pena y a Iker Sarriegi a tres años y un día. Estas sentencias forman parte del sumario 13/13 por medio del cual la Audiencia Nacional y los aparatos del estado han ejecutado la operación de desmantelamiento del apoyo y asesoramiento legal hacia los presos políticos vascos.

Esta operación del Estado contra los abogados y los despachos de defensa jurídica de los presos ha estado jalonado de irregularidades y de denuncias de torturas perpetrada por la Guardia Civil contra estos abogados y abogadas. Es aterrador escuchar las declaraciones de Naia Zuriarrain y Saioa Agirre describiendo en el juicio los testimonios de las torturas a las que fueron sometidas y las vejaciones que se les infringieron a estas abogadas por parte de miembros de la Guardia Civil en los cuarteles de esta institución, cuando estaban detenidas.

El resurgimiento propagandístico del anticomunismo, las relaciones históricas de los EE.UU con el nazismo y las consecuencias de la nueva maquinaria mediática contra Rusia

Con la invasión de Ucrania, la campaña internacional contra Rusia parece haber superado ya los niveles de histeria anticomunista y anti Unión Soviética de los tiempos de la Guerra Fría. A las sanciones económicas se ha añadido la presión contra los atletas y artistas rusos.

La soprano rusa Anna Netrebko, por ejemplo, ha visto cancelados sus conciertos y ha sido prácticamente vetada en los teatros de Europa Occidental y Estados Unidos por sus vínculos con Vladimir Putin. 

Comparar el castigo de Occidente a esta artista de Rusia con lo que ocurrió con algunos artistas alemanes en la época de la Guerra Fría puede revelar algunas cosas. La soprano Elisabeth Schwarzkopf tuvo una carrera de gran éxito en las décadas de 1940 y 1950. Pero según Frances Storno Saunders, autora de ‘Who paid the piper?’, un importante libro sobre el papel de la CIA y los grupos organizados de derecha en la instrumentalización de la literatura y el arte contra el comunismo y la Unión Soviética durante la Guerra Fría: 

La compleja dialéctica de la sumisión al imperialismo

Como casi todos los meses, ojeo el Mundo Obrero que intercambio por el UyL con unos amigos del PCE y veo artículos que claramente siguen exigiendo en sus titulares el OTAN NO y me alegra leerlos, aunque no comparta plenamente sus análisis. La lucha antiimperialista exige una amplia unidad en la diversidad con la que mi Partido – el PCPE- está plenamente comprometido.

Sin embargo, me detengo en el artículo titulado “La guerra se debería haber evitado” que firma su Secretario General, Enrique de Santiago, y resulta imposible leer –e incluso deducir- el OTAN NO y me pregunto las razones que hay tras las diferencias entre unos analistas y lo que sitúa quien debiera ser la referencia de todos ellos en lo que denominan “mensual del Partido Comunista de España”.

En el ochenta aniversario del fallecimiento de José Díaz en Tbilisi, en un contexto de expansión del nazismo tras la invasión nazi de la Unión Soviética, sus enseñanzas se han convertido en imprescindibles.

El origen del comunismo en España surge de la ruptura con la socialdemocracia vendida al Capital, la fusión en una organización de los destacamentos fundacionales: en el Partido Comunista. No fue fácil la andadura. Hubo que afrontar la persecución de Miguel Primo de Rivera cuando el Partido daba sus primeros pasos.

Al calor de la II República y de un auge de las luchas de la clase obrera y campesina, José Díaz irrumpe a partir de 1932, al llevar el timón del Partido Comunista en España. Ello supondrá un salto cuantitativo y cualitativo en la influencia en las luchas obreras. José Díaz se había forjado en la lucha y entendió perfectamente a Marx y a Lenin desde su experiencia de lucha.

 

Acceder a dar la razón a la derecha rancia españolera tiene guasa, pero a la vista de los acontecimientos, llamar Perro Sánchez llevaba algo de razón.

No quiero insultar a los perros, el mío es mucho más valiente y contestón, que el actual presidente del Reino de España. Las declaraciones de este prócer hijo de la patria hispana no tienen desperdicio y su ataque feroz contra Rusia y contra su presidente da mucho que pensar.

De entrada, el guerrero presidente manda armas y pone a la fiscalía general del Estado a recabar datos para enjuiciar a Putin en la Corte Penal Internacional, al igual que hicieran con el presidente de la ex Yugoslavia que dulcemente bombardearon durante semanas los avioncitos de la OTAN.

Las armas no son gratis, seguro que salen de los presupuestos generales del Estado, de esos mismos presupuestos en los que dicen que no hay dinero para las pensiones, ni para mejorar nuestra deteriorada sanidad pública, ni para mejorar las condiciones de la educación.

El Gobierno de Pedro Sánchez, y la monarquía de los Borbones, arrodillan a España ante el imperialismo yanki, y actúan como sumisos lacayos de la sanguinaria y corrupta monarquía marroquí. Los poderes del Estado se demuestran incapaces de defender la soberanía nacional, y someten al país a los que consideran los poderes superiores en la política internacional actual.

Es un episodio más en la larga historia de traiciones y crímenes del colonialismo español. Un ciclo histórico que se cierra con esta decisión del Gobierno de Pedro Sánchez, que pretende entregar al pueblo saharaui al dominio absoluto de una dictadura criminal, vulnerando los más elementales principios del derecho internacional, así como las responsabilidades de España como potencia administradora de ese territorio, como así se constata en la resolución de la ONU respecto al referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui.

La terquedad y el carácter violento del imperialismo de los EEUU, la UE y su brazo ejecutor, la OTAN, no pudieron soportar el cambio de tendencia en la hastiada clase trabajadora ucraniana en 2013 y no dudaron en desatar en la Europa del siglo XXI una guerra de inimaginables consecuencias.

El 20 de noviembre de 2013, el Gobierno de Ucrania liderado por el prorruso Partido de las Regiones de Víktor Yanukóvich, suspendía la firma del Acuerdo de Asociación y el Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea. Los motivos, el hartazgo absoluto del pueblo ucraniano con las falsas promesas de prosperidad de occidente.

En ese mismo mes de noviembre de 2013, el diario español El País, nada sospechosos de ser prorruso, publicaba un artículo en el que afirmaba los siguiente:

“En el conjunto de Ucrania el apoyo social a la Unión Aduanera con Rusia es ligeramente superior (38% de la población) al obtenido por el acuerdo de Asociación con la UE (37,8%), pero la ventaja de la opción prorrusa es aplastante en las regiones del sur y del este, que produce cerca de la mitad del PIB del país, según encuestas del Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KMIS, en sus siglas en ucraniano)”