Justo en el momento en el que veníamos situando que se abría un horizonte de creciente movilización popular y aumento de la conflictividad laboral, la aritmética parlamentaria ha provocado un cambio inesperado de gobierno y retorna al PSOE al frente de éste. Un gobierno que ya hemos caracterizado como el encargado de abrir la ventana para ventilar el hedor de la corrupción orgánica del PP, para seguir haciendo respirable la gestión de gobierno del “consejo de administración” de la oligarquía en España. Un gobierno destinado a darle cauce y desatascar los principales conflictos sociales de nuestro país y que, de una u otra manera, venían poniendo en entredicho desde hacía tiempo la hegemonía de clase de la fracción dominante de la burguesía, sin que el gobierno del PP hubiera demostrado la más mínima capacidad de resolverlos sin generar una amplia quiebra social. Catalunya, igualdad formal de género, financiación autonómica, corredor mediterráneo, pensiones o modelo energético, son los retos que, con aires indudables de modernidad, debe enfrentar este gobierno para resolverlos a favor de los de siempre, pero sin generar una ruptura con el movimiento obrero y popular.

El ensañamiento con los ocho jóvenes que han sido juzgados por los hechos ocurridos en Altsasu el día 15 de octubre de 2016, es una clara demostración del carácter de clase del aparato judicial en este país, también de su actuación coordinada con el sistema de violencia estructural de la clase dominante y de su coherencia con los objetivos de la superestructura política que garantizan la explotación de la clase obrera por parte de la burguesía española.

Para decirlo de una forma sencilla y clara: esta sentencia no es otra cosa que una venganza de la Guardia Civil por los hechos ocurridos en el bar Koxka. Todo lo demás no es otra cosa que una comedia para tratar de legitimar esta venganza, en el marco de las leyes dictadas por la clase dominante.

Tras un largo período de distracción de la lucha y falsas ilusiones electorales, el pueblo trabajador ha sido capaz de iniciar el camino para recuperar nuevas luchas coordinadas a lo largo del estado, centradas en los distintos problemas que se manifiestan actualmente (multitudinario 8 de marzo contra el patriarcado, la lucha obrera de las y los pensionistas, las expresiones de organización popular en Cataluña para enfrentar la represión del Art.155 y la solidaridad del resto de pueblos del estado por el derecho a la autodeterminación), problemas que parten todos de una misma base económica, que es la formación capitalista española que las concentra.

En estas últimas semanas hemos asistido en los medios de comunicación occidentales al bombardeo mediático del programa musical de Eurovisión, para justificar la hegemonía del sionismo de Israel.

No es raro el día en el que nos empachan con propaganda anticomunista en dichos canales televisivos, en los que se vuelve a tratar al mundo de la URSS y los Países del Este como una especie de “Cárceles” en las que se prohibía la música... Tuvo que venir David Hasselhoff con su “fantástico coche” y sus “libertadores vigilantes de la playa” a cantar bajo el muro de Berlín la llegada de la “Democracia y Libertad” capitalista con su “Looking for freedom”. 

Durante la gira de esta semana de Carolus Wimmer por el Estado Español, hemos tenido la ocasión de poder entrevistarle acerca de la situación de Venezuela y los posicionamientos del Partido Comunista de Venezuela, del cual es Secretario de Relaciones Internacionales. Os dejamos el enlace a la entrevista completa.

Organització obrera i popular contra el capitalisme assassí i genocida!

Un cop més veiem com el capitalisme, literalment, mata. Mata en “accidents” laborals. Mata via militar als pobles que li ofereixen resistència (Síria, Líbia, Iemen, Palestina,...). Mata arrabassant-nos i mercantilitzant els nostres drets sanitaris, reproductius i vitals. Mata diàriament mercantilitzant les nostres necessitats bàsiques i mata. Mata prenent-nos-ho tot.

Os dejamos en esta entrada la intervención del camarada Quim Boix, Secretario General de la UIS (Unión Internacional de Sindicatos) de Pensionistas y Jubilados (PyJ) de la FSM, en la 107 Conferencia Mundial de la OIT en nombre de la UIS de Pensionistas  Jubilados de la FSM de la que es Secretario General:

Reciban un saludo de los Pensionistas y Jubilados de todo el planeta.

Les hablo en nombre de la única organización mundial que los agrupa.

Nos unen las mismas justas reivindicaciones, enfocadas desde una óptica clasista, es decir, como analizó Karlos Marx, desde la realidad del enfrentamiento de clases sociales que genera el capitalismo.

Sabemos que el auditorio, en los Plenarios anuales de la OIT, es, mientras no lo cambiemos, mayoritariamente de defensores del capitalismo como sistema. Pero este sistema va de crisis en crisis (que son estructurales y sistémicas, es decir ineludibles) hasta su crisis final.

Hoy en Cádiz, en sus astilleros se vuelve a dar una demostración de que con la unidad de clase podremos hacer frente a la criminal patronal y a sus despiadados intereses de aumentar la extracción de beneficios a través del aumento de la explotación lo que tuvo como consecuencia que dos hermanos de clase murieran en el desempeño de su trabajo hace unos pocos días.

Esta huelga general que ha paralizado toda la activada en los astilleros e industrias auxiliares del metal de la bahía de Cádiz, no solo esta convocada como protesta por la muerte de los dos compañeros, esta convocada para exigir se respete el 100 % del convenio, petición de cargas de trabajo que garantice el empleo y generación de más y, denunciar que todo tipo de precariedad en el ámbito laboral tiene como consecuencia fatal una baja calidad en las vidas de los trabajadores del sector y auxiliares.

Ni que decir tiene que ninguna consecuencia práctica espero  se produzca  en la realidad  sociopolítica del Pais Valencià como consecuencia  de la detención de Eduardo Zaplana. Sé muy bien que son muchas y profundas las raíces de la corrupción institucional y orgánica que el capitalismo ha creado en mi país desde 1936. Nepotismo y privilegios, labrados en el poder de falangistas que en los más diversos sectores productivos,  pero muy especialmente en el turismo, han hecho durante décadas de nuestro pueblo y  territorio su coto privado, no se eliminan por poner a un capo de capos tras las rejas.  Se habla y algo se sabe  del caciquismo rural de Andalucía, Extremadura o Castilla, pero no menos ominoso es el poder que las élites económicas valencianas han practicado y siguen realizando en su finca costera. Poder que somete a una clase trabajadora sobreexplotada que vive con cierta naturalidad estar en la cola de las prestaciones por pensiones pues el trabajo clandestino o en fraude de ley o convenio es su día a día. Foto de un País que de tanto pacto social y renuncia política parece haber olvidado que los pocos derechos que aún conserva los consiguió una clase obrera y un pueblo organizado que luchó duro por sus derechos laborales y  sociales desde la seguridad de que el autogobierno era nuestra mejor herramienta para liberarnos y defender nuestra lengua y cultura.