En la vida hay que elegir. Así funciona, lo queramos o no. Desde lo más intrascendente hasta lo definitorio, cuando hay que hacer eso que llamamos ‘tomar partido’. Este 9 de mayo, como tantos días del calendario, hay cosas que se conmemoran.

Raúl Martínez Turrero. Miembro del Comité Ejecutivo del PCPE. Responsable del Área Ideológica del Comité Central.

PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, IU-UP… todos apuntalan el capitalismo

En el momento en que se escribe este artículo, al cierre de esta edición de Unidad y Lucha, parece claro que va a haber nuevas Elecciones Generales el 26 de junio. Más de cuatro meses y medio después del 20-D se producirá una nueva convocatoria electoral, ya que los distintos Partidos de la burguesía parece que no se han puesto de acuerdo en los términos para poder formar un nuevo Gobierno mínimamente estable.

La sombra de un nuevo ciclo de la crisis capitalista llega pisándole los talones a la que ya padecemos. Ésta nos ha dejado  como secuelas, irreversibles mientras no derrotemos al capitalismo, el paro masivo crónico, salarios de miseria, contratos basura, generalización del trabajo gratis, desmantelamiento de los servicios públicos  y desindustrialización. Una clase obrera sobreexplotada con jubilaciones de hambre cuando ya no podemos seguir produciendo, donde la juventud se ve  abocada a vivir sin ningún futuro y las mujeres son excluidas masivamente del mercado laboral y obligadas a padecer sueldos de miseria.

Hace casi diez meses dimos pistoletazo de salida a un proceso que culminaba los días 12 y 13 de Marzo en Madrid. No hablamos si no de el IX Congreso de los CJC, máxima expresión de democracia interna en el que participamos toda la militancia en un debate a dos vueltas. Es el órgano superior de la Juventud donde se define la estrategia política de los CJC, se elige al Consejo Central y se aprueban los Estatutos.

También fuimos refugiados/as, también nos persiguieron y criminalizaron

Asistimos, este 14 de abril de 2016, a un aniversario de la proclamación de la II República que coincide con las dificultades actuales que tienen los gestores del sistema capitalista español para llegar a un acuerdo que les permita conformar un gobierno que garantice la continuidad de los intereses parasitarios del bloque oligárquico-burgués dominante.

El cretinismo parlamentario de Podemos se está estrellando contra el mismo muro que la Izquierda Unida de Julio Anguita en los años 90. Se confirma de nuevo que no hay conciliación posible. El Partido Comunista es insustituible.