En 2012 el gobierno de la democrática monarquía española, entonces representado por M. Rajoy (el desconocido) y su gabinete, con el famoso Cristóbal Montoro, lanzó una amnistía fiscal, que el Tribunal Constitucional anuló en 2017, con nulos efectos prácticos, porque la sentencia no invalida las regularizaciones que se presentaron para preservar la “seguridad jurídica” de los amnistiados, ni siquiera se puede conocer el nombre de todos (pobrecitos, no vayan a señalarlos). Y de los pocos que se han podido conocer, curiosamente, el 99,9% de ellos son de banderitas en la muñeca y mucho viva España…la mayoría de los que se conocen también han participado en los numerosos casos de corrupción. Blanco y en botella.

La pandemia de la COVID-19 nos está haciendo ver la importancia de una sanidad pública, gratuita y de calidad, pero más aún de un modelo de sanidad centrado en la comunidad, centrado en la población y la atención primaria.

Una sanidad de calidad no es solo tener camas en hospitales, es una fuerte campaña de prevención y promoción de la salud, estudiando los factores que hacen enfermar en las distintas zonas de salud. Tampoco es sinónimo de una sanidad de calidad solo el disponer de la mejor ingeniería biomédica, es también tener una buena planificación central sanitaria en la que se trabaje en la salud comunitaria, con la existencia de profesionales sanitarios o aumento de estos en por ejemplo centros educativos para fomentar la educación sanitaria, en lugar de estigmatizar a los jóvenes como si fuesen los únicos causantes de los rebrotes.

Canarias es tierra de migración. El pueblo canario en momentos de hambre y miseria se vio obligado a emigrar masivamente y de forma clandestina a países de Latinoamérica (Cuba, Venezuela, Argentina, …). Al pueblo africano le toca actualmente padecer el mismo sufrimiento. No olvidemos las causas, el continente africano ha sido explotado, saqueado, expoliado y esquilmado de sus riquezas y recursos naturales durante muchísimo tiempo por parte del colonialismo e imperialismo.

A medida que la segunda ola de la pandemia de la Covid avanza y se extiende con fuerza entre la población dejando al descubierto la ineficacia de la gestión socialdemócrata de la crisis sanitaria y económica, las movilizaciones, también se incrementan en todo su paralelismo.

En la calle como en ningún otro lado, se escenifican las expresiones más claras de la lucha de clases. Las protestas de sectores de la pequeña burguesía se mezclan o trascurren junto con la presencia de la ultra derecha negacionista en contra de las restricciones al grito de “libertad”. Esa concepción de la libertad en que la ultra-individualidad se antepone al más básico tejido de los derechos colectivos que la mayoría social pretendemos afianzar frente a los de una minoría que pierde privilegios por mor de la propia crisis capitalista y de su tendencia a la centralización de capitales, en el que la oligarquía monopolística es capaz de salir ganando y además mantener como aliados a parte de los perdedores sociales de este proceso.

Tras el apoyo parlamentario a las recomendaciones del Pacto de Toledo, se sigue allanando el camino a la liquidación del actual sistema público de pensiones. Orden ejecutada tanto por los partidos de derecha (ya sea por voto a favor o abstención), como por los gestores socialdemócratas del gobierno de coalición (a favor de dichas medidas lesivas). Ante este escenario, se consuma una vez más la contradicción permanente del actual gobierno de la monarquía y los monopolios, entre su discurso "social", y sus medidas y "hechos" al servicio del bloque oligárquico-burgués. Políticas desde las que en ocasiones brinda alguna miga para entretener a la masa asfixiada por el capital, mientras vierte millones de dinero público para mantener los beneficios de la burguesía.

Es necesario desplegar la movilización inmediata del pueblo trabajador, en defensa de los derechos conquistados por la clase obrera.

Difundimos el reciente comunicado de COESPE, que consideramos que señala las claves necesarias para la articulación obrera y popular en defensa de las pensiones públicas, ante este nuevo ataque del capitalismo y sus gestores socialdemócratas.

Unidad y Lucha

 

Ni cambio de modelo, ni defensa de lo público, ni reducción del gasto militar

Los Presupuestos Generales del Estado 2021 (PGE 2021) han sido presentados por los miembros del gobierno de coalición socialdemócrata como “los presupuestos para la transformación”, con alabanzas a la cuantía de los mismos y a su carácter social. Cambio de modelo productivo, país más ecológico, feministas, cohesión social, etc., son los calificativos de la propaganda oficial.

El pasado sábado 21 de noviembre recorrieron diversas ciudades españolas caravanas de coches conducidas por padres y madres de hijos en edad escolar que se manifestaban en contra de la nueva ley de educación aprobada esa semana en el Congreso de los Diputados. Estas protestas estaban organizadas por distintas asociaciones conservadoras reunidas en la plataforma “más plurales”, apoyadas por todos los colegios privados que tienen suscritos conciertos educativos y, en el plano político, respaldadas por fundamentalmente el PP, Vox y Ciudadanos. En definitiva, se manifestaba la “concertada”. Por el contrario, la izquierda parlamentaria y los otros apoyos del gobierno defendían a capa y espada la ley aprobada.

No se pretende aquí desligar la realidad de la banca mundial, cuyo fin es siempre el mismo, de la realidad española, pero es que analizar cualquier sector económico español sin tener en cuenta de dónde viene su acumulación de capital es perderse en el mar de la confusión.

La gran banca se apoya y consolida con el golpe de estado fascista. La mal llamada transición no mejoró nada y los mismos que apoyaban al fascismo se transformaron en demócratas de toda la vida, demócratas y muy mucho constitucionalistas.

El lloriqueo institucional de la banca se ve a diario y, además, apoyado por personajillos cuyo interés no puede ser más negro. Recordamos el artículo de la fusión de Bankia1, donde ya se hacía referencia a este personajillo: Luis de Guindos, que pretende la consolidación de la banca europea para reducir costes y que habla de su baja rentabilidad.

“Pues Marx era, ante todo, un revolucionario” “…Su nombre vivirá a través de los siglos, y con él su obra”.

Son palabras de Engels ante la tumba de Marx, saludando al gran genio revolucionario. Palabras que envuelven a la perfección la personalidad del propio Engels.

Friedrich Engels (Barmen, Renania, 1820 - Londres, 1895), Procedía de una próspera familia industrial burguesa, lo que a él le permitió vivir con comodidad.

Entrañable amigo de C. Marx no se apalancó en esa situación y prodigó una infatigable actividad política y organizativa. Engels es, sigue siendo, el revolucionario incansable que hace entender la riqueza de la teoría marxista como herramienta indispensable para la práctica revolucionaria que transformará el mundo. Su obra es acción e ideas que constituyen bases revolucionarias indispensables en la dialéctica para la transformación socialista de la sociedad.