El programa que necesita la clase obrera para caminar hacia su emancipación

En cada campaña electoral es frecuente que se nos plantee la cuestión de las posibilidades que para el Partido ofrece esta coyuntura política, puesto que en la actualidad es un mecanismo a través del cual las clases dominantes obtienen –de forma general- la validación periódica de su absoluta dominación sobre la clase obrera. Validación, ésta, que otorga al capital la máscara de legitimidad que necesita para perpetuar su sistema político basado en la explotación de la clase obrera -en la extracción de la plusvalía-, como violento mecanismo inherente a su parasitario proceso de acumulación.

Podemos e IU acuerdan un programa común de cincuenta puntos. Han levantado banderas que tratan de ilusionar a amplios sectores populares, pero ¿son realistas estas esperanzas? El PCPE ha expuesto reiteradamente sus diferencias con las estrategias y tácticas de estas formaciones, por lo que nos ceñiremos a realizar un análisis breve del programa electoral. Veamos…

Con un gobierno u otro, el poder seguirá en las mismas manos.

Seguro que sabes quién tiene la culpa de que haya nuevas elecciones el 26J. Durante la campaña, los partidos que no se han puesto de acuerdo en estos seis meses se esforzarán por decirte que la culpa es de los demás.

Con la presencia de 13 delegaciones internacionales y la activa participación de algo más de 200 delegados/as e invitados/as, este pasado fin de semana se desarrolló con notable éxito político el X Congreso del PCPE.

Unas intensas jornadas de trabajo que culminaban un profundo y dilatado proceso de debate celular protagonizado por nuestra militancia y que, siendo la máxima expresión de la soberanía del Partido, sienta las bases para nuestro desarrollo en el próximo periodo.

El pasado dieciocho de mayo Alberto Garzón realizaba un importante anuncio en su blog personal: "el comunismo se ha puesto de moda". En su artículo Alberto se reclama comunista y se muestra crítico con el capitalismo para, en las mismas líneas, loar su alianza socialdemócrata con Podemos, cargar contra la construcción del socialismo en la Unión Soviética y renegar del Socialismo científico.

Salimos de un fin de semana en el que las fuerzas de Unidos Podemos han realizado una exhibición impúdica, al más puro estilo Tom Sharpe, de sus verdaderas intenciones socialdemócratas.

El pasado 9 de abril se desarrolló la Primera Fase del XX Congreso del PCE. El partido eurocomunista expresa en sus debates las contradicciones nacidas de la derrota de su estrategia política. Se vuelve al punto de partida: lo mismo de siempre con distintos nombres y algunos titulares llamados a contener las inquietudes de los sectores combativos de sus bases, atrapados en la falsa teoría del Congreso (n + 1).

No hay duda. La crisis capitalista continúa manifestándose con intensidad. Por todas partes crecen los peligros para la clase obrera y los pueblos. La gestión socialdemócrata del capitalismo está fracasando estrepitosamente. Debemos levantar las banderas de la clase obrera. Las tareas del momento requieren organización, firmeza ideológica y determinación política.

A la burguesía española por primera vez, en esta etapa de la dictadura del capital en nuestro país, le falla el principal mecanismo de legitimación del que se ha dotado para perpetuarse en el poder: las Elecciones Generales.

Las Elecciones del 20D dieron lugar a un Parlamento que resultó de difícil manejo por las clases dominantes y, a pesar de los diversos intentos y de las distintas variables posibles, finalmente el acuerdo de Gobierno no fue posible, y se convocan nuevas Elecciones para el 26J.