Ante los acontecimientos que en el día de hoy se están produciendo en Catalunya, el Secretariado Político del Comité Central del PCPE aprueba la siguiente DECLARACIÓN:

El SP del CC del PCPE expresa su solidaridad con todas las personas que hoy sufren directamente la represión del Estado y, en general, con el pueblo de Catalunya al que se le está negando ejercer un derecho tan inalienable como es el derecho a decidir sobre su propio futuro.

Este escenario represivo es un salto cualitativo en el progresivo y acelerado proceso de liquidación de las libertades formales en el estado español, que tiene ya un largo recorrido con la aprobación de leyes cada vez más restrictivas en los últimos años. Cada día más, la actual dictadura del capital se quita la máscara de democracia burguesa y se adentra en un régimen de características cada día más autoritarias y antidemocráticas.

El Secretariado Político del CC del PCPE, en su reunión celebrada en Madrid el día 9 de septiembre, aprobó la siguiente Declaración, sobre la situación en Catalunya de cara al referéndum convocado por el Govern para el próximo 1 de octubre:

  1. El ejercicio del derecho a la libre autodeterminación de los pueblos es un requisito imprescindible para superar el fracaso histórico de la burguesía española en su objetivo de construir España como nación que reconozca la realidad de su carácter plurinacional, y que desarrolle el marco de convivencia necesario para sentar las bases materiales de una nación española que sea reconocida como patria por quienes vivimos en este Estado. La nación española que ha impuesto la burguesía, especialmente después del fin de su fase colonial en 1898, es incapaz de adquirir esta condición y se desarrolla como cárcel de pueblos oprimidos en la dictadura del capital. Este derecho a la libre autodeterminación no es tal si no incluye el derecho a la independencia.

Con el propósito de sentar las bases que nos permitan andar firmemente el camino que nos trazamos en el X Congreso, el VI Pleno del CC ha convocado la 3ª Conferencia de Organización del PCPE para los  próximos 3 y 4 de Febrero.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Este es el  principio de la poesía de nuestro poeta Miguel Hernández, estas estrofas de su poesía dedicada a los aceituneros de Jaén, ayer y hoy son  extensibles a todos los jornaleros y pequeños campesinos que malviven en los campos del estado español.

La compra en Madrid de una sede en propiedad para el Comité Central es un objetivo tan largamente planteado en nuestras filas, como pospuesto por las más diversas circunstancias políticas.

Un acuerdo económico a largo plazo tomado el pasado mes de Julio por el VI Pleno del CC, que antes que las finanzas necesarias, requiere y es,  ante todo, expresión de  un firme  compromiso político con el desarrollo futuro  del Partido y la confianza en la victoria del Socialismo..

Superadas con el cierre del censo y la convocatoria de la Conferencia de Organización las consecuencias inmediatas del proceso fraccional padecido estos últimos meses; la tarea ahora es dar todos y cada uno de los pasos necesarios para sentar con firmeza las bases de un PCPE a la ofensiva.  

                                 

Comité Central

Secretaría Antiimperialista                           

EL PUEBLO VENEZOLANO SE IMPONE A LAS MENTIRAS MEDIATICAS DEL IMPERIALISMO

El pasado 30 de Julio más de ocho millones de venezolonos/as respaldaron con sus votos la Asamblea Nacional Constituyente, una victoria del pueblo, que hace tiempo se enfrenta al imperialismo.

Más allá de las fronteras de Venezuela, los medios de comunicación han mentido sin competencia, sin límites, con impunidad. La evidencia de sus mentiras han sido publicadas en imágenes y texto: un grupo de terroristas incendia unas motos de la policía y los medios del imperialismo dicen que han explotado solas.

La mayoría de los fallecidos, desde que el terrorismo fascista y proimperialista está en las calles de Venezuela, los han puesto las filas "chavistas". Uno de los últimos, un candidato a la constituyente que fue asesinado a tiros en su domicilio la noche del 29 de Julio.

Mariano Rajoy teme a la Constituyente venezolana. Felipe González y Jose María Aznar, Albert Rivera y Pedro Sánchez, hasta el calculador Pablo Iglesias teme a la Constituyente. La oposición golpista venezolana y Donald Trump temen a la constituyente. Los empresarios venezolanos que especulan con la comida del pueblo, las hordas de jóvenes desclasados y bien pertrechados que queman a chavistas, los intelectuales orgánicos, los que callan, los que otorgan, los paraperiodistas que no paran de disparar a las audiencias europeas. Todos sienten que se les acaba el tiempo para torcer el brazo a la revolución bolivariana.

Hay muchos y distintos tipos de miedos que atraviesan el ámbito de la política. El miedo a un proceso constituyente es parecido al miedo que históricamente ha aterrorizado a las oligarquías cuando avizoran una posibilidad revolucionaria por pequeña que esta sea. A veces, es un miedo irracional pues hay pueblos sumisos y doblados por el talón de hierro capitalista que no guardan rescoldo alguno de rebelión. Pero eso no importa ni al orondo y clásico burgués, ni al joven tiburón especulador. Si hay una remota posibilidad de que ese pueblo despierte ahí estarán, la amenaza terrorista, las leyes mordaza, el caos tercermundista y la crisis económica que todo lo explica. El miedo de las élites europeas a los procesos constituyentes tiene mucho de terapia preventiva, es un “por si acaso mejor prevenir que curar”.

“De todas las artes, el cine es para nosotros la más importante” (Lenin, 1922)

Todo cambio económico, todo movimiento colectivo, toda eclosión socio-política ha tenido siempre su influencia en el cine nacional. Sin embargo, el cambio más espectacular –más trascendental- producido en la historia cinematográfica mundial ha sido el que se produjo tras la Revolución de Octubre, y en especial, después del decreto de Lenin sobre el cine en 1919. En él se especificaba básicamente que “el comercio e industria fotográficos y cinematográficos se pondrá bajo la competencia del Comisariado de Educación del Pueblo”. Un posicionamiento político sobre el que se organizó la época gloriosa del cine soviético, y en la que el conocimiento, el aprecio y la gran impronta de esa cinematografía en el ámbito universal tuvieron sus máximos representantes en Aleksandr Dovzchenco, Dizga Vértov, Serguéi Eisenstein y Vsévolod Pudovkin.