Catalunya está siendo sometida a un estado de excepción mediante la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, aplicado por el Gobierno del PP de Mariano Rajoy, con la complicidad de Ciudadanos y del PSOE-PSC. Que a día de hoy se mantiene porque el Gobierno de Sánchez del PSOE lo permite, no solo porque le tiemblen las piernas, es que tampoco quiere la normalidad política de Catalunya, por coherencia ideológica y por no perder el poder central al que acaba de acariciar gracias a la inestimable muleta que le tiende Podemos; que quiere gobernar al modo de cómo funciona la Syriza griega.

 

Decir que por haber elegido el Parlament a un President, que no es oficialmente Puigdemont y que es Quim Torra, que por ello queda anulado el 155, no es más que otra patraña que no se la traga ni la portera de mi escalera. Ahí están los hechos: La Gneralitat de Catalunya puede disponer del presupuesto intervenido por la Hacienda estatal, pero no se le permite gastarlo en otros conceptos que no hayan sido autorizados por la autoridad central; el acercamiento de los presos políticos a las cárceles catalanas no se produce pese a que el juez Pablo Llarena entienda que la movilidad de los encarcelados corresponde a las instituciones penitenciarias, como echando este órdago a la autoridad del Gobierno. Y el presidente del Gobierno entreteniendo a los catalanes y catalanas con declaraciones esperanzadoras que hasta ahora no se traducen en nada.

A principios de junio, el parlamento se estremeció. El PSOE dio un golpe en la mesa y con el apoyo de diferentes partidos políticos (desde el espectro de derechas al de izquierdas) consiguieron arrebatarle el gobierno al PP. Se nos presentó como un gobierno con aires nuevos y nos quitaba el ambiente anquilosado de un PP muy conservador.

El nuevo gobierno fresco creó el ministerio para la Transición Ecológica. Un ministerio, dirigido por Teresa Ribera, que se encarga de los temas relacionados con medio ambiente, energía, desarrollo sostenible y con la lucha contra el cambio climático.

Ahora bien, quién es la ministra y qué nos va a ofrecer. Teresa Ribera es licenciada en Derecho, ha tenido experiencia en cargos técnicos de la administración pública, en consejos asesores de corte internacional, como el consejo asesor global en cambio climático del Foro Económico Mundial o en el Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales. También participó en el la XXI Conferencia sobre Cambio Climático celebrada en París en 2015. Como podemos ver, la ministra no es ajena a las cuestiones medioambientales. Dado el perfil, podemos afirmar que es la ministra con más experiencia y más preparada en temas ambientales de las últimas cuatro legislaturas.

Justo en el momento en el que veníamos situando que se abría un horizonte de creciente movilización popular y aumento de la conflictividad laboral, la aritmética parlamentaria ha provocado un cambio inesperado de gobierno y retorna al PSOE al frente de éste. Un gobierno que ya hemos caracterizado como el encargado de abrir la ventana para ventilar el hedor de la corrupción orgánica del PP, para seguir haciendo respirable la gestión de gobierno del “consejo de administración” de la oligarquía en España. Un gobierno destinado a darle cauce y desatascar los principales conflictos sociales de nuestro país y que, de una u otra manera, venían poniendo en entredicho desde hacía tiempo la hegemonía de clase de la fracción dominante de la burguesía, sin que el gobierno del PP hubiera demostrado la más mínima capacidad de resolverlos sin generar una amplia quiebra social. Catalunya, igualdad formal de género, financiación autonómica, corredor mediterráneo, pensiones o modelo energético, son los retos que, con aires indudables de modernidad, debe enfrentar este gobierno para resolverlos a favor de los de siempre, pero sin generar una ruptura con el movimiento obrero y popular.

El ensañamiento con los ocho jóvenes que han sido juzgados por los hechos ocurridos en Altsasu el día 15 de octubre de 2016, es una clara demostración del carácter de clase del aparato judicial en este país, también de su actuación coordinada con el sistema de violencia estructural de la clase dominante y de su coherencia con los objetivos de la superestructura política que garantizan la explotación de la clase obrera por parte de la burguesía española.

Para decirlo de una forma sencilla y clara: esta sentencia no es otra cosa que una venganza de la Guardia Civil por los hechos ocurridos en el bar Koxka. Todo lo demás no es otra cosa que una comedia para tratar de legitimar esta venganza, en el marco de las leyes dictadas por la clase dominante.

Tras un largo período de distracción de la lucha y falsas ilusiones electorales, el pueblo trabajador ha sido capaz de iniciar el camino para recuperar nuevas luchas coordinadas a lo largo del estado, centradas en los distintos problemas que se manifiestan actualmente (multitudinario 8 de marzo contra el patriarcado, la lucha obrera de las y los pensionistas, las expresiones de organización popular en Cataluña para enfrentar la represión del Art.155 y la solidaridad del resto de pueblos del estado por el derecho a la autodeterminación), problemas que parten todos de una misma base económica, que es la formación capitalista española que las concentra.

En estas últimas semanas hemos asistido en los medios de comunicación occidentales al bombardeo mediático del programa musical de Eurovisión, para justificar la hegemonía del sionismo de Israel.

No es raro el día en el que nos empachan con propaganda anticomunista en dichos canales televisivos, en los que se vuelve a tratar al mundo de la URSS y los Países del Este como una especie de “Cárceles” en las que se prohibía la música... Tuvo que venir David Hasselhoff con su “fantástico coche” y sus “libertadores vigilantes de la playa” a cantar bajo el muro de Berlín la llegada de la “Democracia y Libertad” capitalista con su “Looking for freedom”. 

Durante la gira de esta semana de Carolus Wimmer por el Estado Español, hemos tenido la ocasión de poder entrevistarle acerca de la situación de Venezuela y los posicionamientos del Partido Comunista de Venezuela, del cual es Secretario de Relaciones Internacionales. Os dejamos el enlace a la entrevista completa.

Organització obrera i popular contra el capitalisme assassí i genocida!

Un cop més veiem com el capitalisme, literalment, mata. Mata en “accidents” laborals. Mata via militar als pobles que li ofereixen resistència (Síria, Líbia, Iemen, Palestina,...). Mata arrabassant-nos i mercantilitzant els nostres drets sanitaris, reproductius i vitals. Mata diàriament mercantilitzant les nostres necessitats bàsiques i mata. Mata prenent-nos-ho tot.

Os dejamos en esta entrada la intervención del camarada Quim Boix, Secretario General de la UIS (Unión Internacional de Sindicatos) de Pensionistas y Jubilados (PyJ) de la FSM, en la 107 Conferencia Mundial de la OIT en nombre de la UIS de Pensionistas  Jubilados de la FSM de la que es Secretario General:

Reciban un saludo de los Pensionistas y Jubilados de todo el planeta.

Les hablo en nombre de la única organización mundial que los agrupa.

Nos unen las mismas justas reivindicaciones, enfocadas desde una óptica clasista, es decir, como analizó Karlos Marx, desde la realidad del enfrentamiento de clases sociales que genera el capitalismo.

Sabemos que el auditorio, en los Plenarios anuales de la OIT, es, mientras no lo cambiemos, mayoritariamente de defensores del capitalismo como sistema. Pero este sistema va de crisis en crisis (que son estructurales y sistémicas, es decir ineludibles) hasta su crisis final.