Se despidió Toni Cantó jurándole a Ayuso que su paso por la Oficina del Español fue para él una experiencia inolvidable que le llenó de orgullo. Para nosotros también, digamos que para nosotros más que una experiencia fue un experimento corto pero duro, como el dolor del viudo...

Desde luego, no se qué haríamos sin la existencia de este simpático y sufrido hombre, capaz de entrar en pactos, entendimientos y conciertos para ir cambiando de partido a partido con una celeridad abracadabrante, sin que nadie viera en sus mutaciones ningún atisbo de malas artes o de acto reprochable, más bien todo lo contrario, cuando la certeza del rumor tomaba cuerpo, celebraban su marcha deseándole una bendita y fugaz estancia con la nueva camarilla.

Toni Cantó no es que sea un tránsfuga, ni un desertor cualquiera, es más bien un golondrino, un trotapartidos, un hombre movedizo, un ser titubeante y agitado que todavía no ha encontrado su rinconcito en la sociedad.

En la desasosegada y continua búsqueda de su “yo trascendental”, el muy granuja renuncia al puesto que le habíamos creado a capricho y por si no tuvíéramos bastantes preocupaciones nos deja el español “empantanao”. ¿Quién timoneará ahora nuestra lengua? ¿Quién defenderá a nuestro idioma de los ataques del griego, el inglés o el turco? ¿Dónde queda el epítome gramatical que nos tenía prometido? ¿Quién velará ahora por la potencialidad y el buen uso del español? ¿Qué otra ciudad estará en capacidad de ser capital del español en el mundo si no es la Madrid de las cañitas?, ¿qué pasará ahora con el Festival de la Hispanidad? ¿Quién glosará las proezas de Cristobal Colón?.

 

Pues como les iba diciendo a ustedes... ”es un honor servir a España” y con ese argumentario se pone en marcha el motor único de la historia para la ultraderecha.

Quien acierte a repetir cinco veces España, sin atropellarse, y recite con voz plañidera aquello de “ España se nos moría a golpes de hoz y martillo hasta que vino a salvarla Francisco Franco, el Caudillo” puede aspirar a ser un buen candidato de Vox a cualquier institución.

Pero para Andalucía buscaban otra cosa; no querían un muchachote fortachón y bronceado, ni un veterano numerario del Opus, ahí se necesitaba alguien con un porte tan duro e insoslayable como una roca, un ser con una cachaza a prueba de perdigones, alguien capaz de acribillarse el pecho con insignias de España, un ente que ardiera en ansias de exterminar al bando contendiente, un sujeto con una complejidad ideológica a prueba de ignorantes, con una actitud deliberadamente chulesca e insultante, una criatura con un castellano extraído de la sustancia de la pata del Cid y... escarbando en las profundidades, apareció ella; Macarena. ¡Ustedes perdonen!

El nombramiento de Feijóo como Presidente del PP, cuando la silla de Casado estaba todavía caliente, tenía captada toda nuestra atención, porque no me negarán ustedes que el PP en los últimos tiempos se había convertido en antro de depravación y vicio necesitaba la mano sanadora de un líder, un gurú, un servidor del orden que pusiera los puntos sobre las “iesgriegas”.

Y... Sevilla tuvo que ser, con su lunita plateada, testigo de la elevación a la dignidad de Presidente del gallego, que después de las primeras tinieblas, sin llevar nada escrito y preparado, despejó dudas: “somos el partido de siempre, el que gana y quiere ganar para después gobernar” ¡Así se habla, con claridad y nitidez pa que no se descarríe nadie!

Trece años al frente de la Xunta avalan su trayectoria. Fue un contable muy austero para invertir y muy generoso para recortar: 25% de los gallegos viven por debajo del umbral de la pobreza, recortes en la atención primaria, privatizaciones y cierres de colegios públicos, autorizar universidades privadas, favorecer a ENCE, dos cajas de ahorros vendidas a Bancos venezolanos, juventud gallega que busca el futuro fuera de su tierra, en fin, la gestión de un hombre moderado y sensato, un conservador como mandan los cánones. Pocas diferencias con Ayuso, si no fuera porque ella, a quien se le tributa culto por las mismas gestas, añade a su carisma una verborrea descocada y rabanera que mantiene subyugada a la Comunidad de Madrid.

Al final, ¿cómo ha quedado aquello de la corrupción de la Presidenta de la Comunidad de Madrid y familia?

En las últimas semanas, se nos han arremolinado tantas cosas que, sin ánimo de aminorar el caso, no hemos podido centrarnos en estas futilidades.

Aprovechando la transparencia, la autenticidad y la veracidad informativa de los medios de comunicación, hemos volcado nuestros desvelos en la modélica democracia de Ucrania, en el aspirante al premio Nobel de la Paz, Señor Zelensky, en asegurar que las armas enviadas llegaran de conformidad con lo exigido, en lo vil y perverso que es Putin y en acoger a miiiiiiilloooones de refugiados y entre tanta escaramuza, la cuestión de la corrupción en la Comunidad de Madrid nos había tranquilizado un poquito, sabiendo que estaba ya en manos de la Fiscalía pero... nadie ha vuelto a decir ni mu.

Refrescamos la memoria a nuestros queridos lectores para no echar la trama en saco roto.

Tomás Díaz Ayuso, hermano de la de Madrid, se enfardó casi 300.000 euracos de un negocio de mascarillas con la Comunidad de Madrid que le salió redondo durante la crisis sanitaria. Ahora, la tarea está en deslindar en concepto de qué; andamos entre comisiones, transacciones, asignaciones, concesiones, contrataciones, chanchullos o embajadas, pero la conclusión del affaire es que se los metió en la buchaca.

Mañueco, con la bendición de Casado, se ha echado p´alante, y acogiéndose al “modus operandi” del PP en Madrid, acusa a sus socios de falta de lealtad, se carga a cuatro consejeros de Ciudadanos, pide los focos a su persona y convoca a las urnas a la población castellanoleonesa, el 13 de febrero.

Y allá que van todos, a poner su sabiduría agropecuaria al servicio del pueblo, largando lo más grande, escudriñando el censo bovino y rebuscando entre sanabresas, moruchas, avileñas o culonas y entre las 550 macrogranjas de cerdos que se asientan en esta Comunidad, a ver quién se lleva más procuradores. Y no es de extrañar, señores y señoras, porque echando cuentas, tocamos a 35 cerdos por persona. Así que, esta vez la campaña electoral se ha centrado en la ganadería y todo dios posó ante las cámaras rodeado de vacas y gorrinos de todos los colores y tamaños. Súbitamente, todo es sector primario, no hay, al parecer, ninguna otra discrepancia entre los partidos que concurren a estos comicios.

 

Todos los meses de enero vienen cargados de ofertas, liquidaciones, rebajas, saldos y grandes descuentos. En esta ocasión, el gobierno de coalición no se queda atrás y se lleva la palma en esto de los abaratamientos y en aquello de dónde dije digo, digo Diego...

A la "Señá" Ministra le hacía mucha “ilu” meterle mano a la Reforma Laboral pero se nos ha echado el tiempo encima. Bruselas está metiendo prisas que para eso nos han dado 70.000 millones de euros y la compañera Yolanda, presa de un ataque de celeridad, se vio obligada a anunciar atropelladamente que hay dificultades técnicas y no podrá ser una reforma laboral a lo bestia, como se presagiaba sino que se harán pequeñas revisiones para que el demonio no se ría de la mentira..

Es tiempo de rebajas y hay que dar facilidades a la clientela, así que para satisfacer a la patronal se concede a las empresas la posibilidad de continuar con carta blanca para hacer EREs sin necesidad de que inspección de trabajo intervenga ¡Un chollazo!

Pandora es un nombre elegido por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que  reúne en su definición además de finura y originalidad, la ratería, el latrocinio y la corrupción inherentes al capitalismo.

Siempre hemos oído el nombre de Pandora precedido de una cajita que al abrirla nos depararía infaustas y terribles sorpresas. La caja de Pandora se ha abierto y ha destapado el peor mal que acecha a la humanidad; un sistema insaciable, mafioso y cruel. Pandora ha destripado las entrañas del sistema capitalista.

Los papeles de Pandora aparecen, tras casi dos años de trabajo, gracias a la mayor coordinación entre periodistas de investigación de la historia, que han sacado a la luz una filtración de documentos que salen de 14 despachos de abogados especializados en crear sociedades en países como Bahamas, Islas Vírgenes, Panamá. Andorra y otros… Más de 660 periodistas de 117 países han puesto en evidencia los secretos más oscuros de las finanzas internacionales, los paraísos fiscales y los personajes que actúan como intermediarios de estas operaciones.

Lo que se está cocinando en el PP está estremeciendo los cimientos de Génova,13, aquel edificio pagado con dinerito “b” que sirvió de esparcimiento a tantos y tan blasonados dirigentes populares.

La victoria de Isabel Díaz Ayuso en las elecciones de la Comunidad de Madrid ha hecho que la Presidenta se pavonee ante el panorama nacional, de un modo tan impúdico, que Casado ha tenido que tirar de Almeida, un hombre de confianza y de gran estatura (política) para frenar las ínfulas de la madrileña y proponer una tercera vía que encarnaría Ana Comins, o sea “ni pa mí ni pa ti”.

Pero Ayuso está emperrada en la Presidencia del Partido de la región, aunque tenga que llevarse por delante a todos los mandamases de la formación facha. Para tan elogiable cometido, Isabel cuenta con la impagable asistencia de Miguel Ángel Rodríguez que hizo su galopada en el campo de las malas intenciones de la mano del repelente José María Aznar.

El Secretario de Estado para la Agenda 2030 está pletórico. ¡Quién iba a decirle a él que llegaría a alcanzar tan altos honores! Antes de acomodarse en el ansiado Gobierno de España y sentarse en el Consejo de Ministros, se hizo con la Secretaría General del PCE y con cuatro garatusas y arrumacos convenció a Pablo Iglesias, que le ofreció un tercer puesto en la Candidatura de Unidas Podemos y, de la noche a la mañana, se convirtió en diputado.

Codearse con lo más selecto y distinguido de la política española ya era mucho arroz pal pollo, pero la ascensión al Gobierno más progre de toda la progresía y ocupar un cargo de tan prominente rango, colma todas las pasiones del oportunista más pintao.

Pero claro, lo ministerial debe de tener sus servidumbres y, de tarde en tarde, son necesarias algunas declaraciones para que nuestros hábiles políticos informen del panorama nacional.