Zhou Enlai le propuso escribir sus memorias. Serían los testimonios de un destronado. Había sido entronizado como emperador de China a los dos años, rodeado de su corte de sirvientes, eunucos, concubinas en la Ciudad Prohibida. Había sido educado como Hijo de los Dioses, Hijo del Cielo. El imperio chino se caracterizaba por un régimen de servidumbre y de esclavitud, donde en las zonas costeras se había implantado una incipiente propiedad burguesa al calor de las potencias coloniales occidentales.

Hace cuarenta años de un crimen bajo la luna de L´Infinito  de Leopardi.  Pier Paolo Pasolini fue eliminado de un plumazo. Queda el legado de las películas, manojos de escritos a desempolvar, toda una vida de lucha .

En esta ocasión nos aproximamos a la obra de Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), prolífico escritor de la literatura contemporánea latinoamericana. Su experiencia literaria se sitúa dentro de la denominación literatura-testimonio. Entre las obras más difundidas encontramos: “Gallego”, “Biografía de un Cimarrón”.