¿Nos hemos parado a pensar en los 3 millones de horas extras sin pagar que se hacen en España cada semana?

El dato lo lanzó el Instituto Nacional de Estadística (INE) hace unas semanas, refiriéndose a la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 20181.

Hablamos de horas de trabajo que nunca se van a pagar ni compensar con descanso. Sobreexplotación laboral, estafa a la Seguridad Social, economía sumergida, o sencillamente robo a la clase trabajadora, lo podemos caracterizar de muchas maneras.

Por dar otro dato, hablamos del equivalente a unos 75.000 contratos a jornada completa que dejan de firmarse. Si a lo anterior añadimos las horas extras que si se pagan nos vamos a 6,4 millones de horas a la semana. La friolera de 160.000 contratos a jornada completa.

El control horario obligatorio en las empresas ¿alguien se lo cree?

Ante todo, insistir en que la aguda crisis del capital consecuencia, por supuesto, de sus propias contradicciones no solo no se ha resuelto, sino que una antes latente recesión ya anuncia su presencia. Parodiando un verso antiguo, podríamos decir que "en fuga irrevocable huye…" el capital hacia el caos, hacia la nada. Por eso no puede desistir de una cada vez mayor violencia y más terrible criminalidad.

Reafirmamos nuestra posición clásica contra la posición vacía y caduca pequeñoburguesa de la inexistencia de las clases absorbidas como grumos en la costra de la ciudadanía, afirmamos de forma tajante la vigorosa existencia de la clase trabajadora y su amplitud mayor que en ningún momento anterior. De ahí nuestra sana y científica convicción de que habiendo clases hay lucha de clases y que para que haya lucha de clases tiene que haber clases (por ej. 200 millones de trabajadores realizan una histórica huelga en la India).

COMUNICADO DEL COMITÉ DE LA FSM DEL ESTADO ESPAÑOL SOBRE LAS ELECCIONES GENERALES, AUTONOMICAS, MUNICIPALES Y EUROPEAS

En los próximos días, semanas y meses van a tener lugar una serie de elecciones políticas que nos afectarán directa e indirectamente a la toda clase obrera y a todos los sectores populares del estado español. Van a ser unas elecciones, como todas las anteriores, en las que los intereses de la clase obrera serán ignorados, manipulados o ninguneados.

Desde el Comité de la FSM del estado español entendemos que las opciones presentadas como mayoritarias, y casi únicas, por los medios de comunicación del sistema solamente representan los intereses oligárquicos y reaccionarios del capitalismo nacional y transnacional. Partidos como PSOE, PP, Ciudadanos, Vox, PNV, las distintas expresiones del capitalismo catalán y alguna que otra formación, en mayor o menor grado representan los intereses políticos, económicos, sociales y culturales de la clase dominante, es decir, preferentemente la de las oligarquías representadas por las empresas del IBEX 35 y las del imperialismo, tanto de los USA como de la UE.

 

El 30 de junio del pasado año 2018 finalizó, tras un caluroso mes de lucha constante y persistente, la huelga de las limpiadoras de la Residencia psiquiátrica localizada en la pedanía de El Palmar, Murcia.

Ahora, ante la falta de perspectivas de mejoras en el sector de la limpieza de centros públicos de la Comunidad Autónoma de la región de Murcia, no son solo ellas, sino todas las trabajadoras de la Región, las que han aunado fuerzas y se han organizado en torno a la Plataforma de Trabajadoras y Trabajadores de la Limpieza de la Región de Murcia.

Esta Plataforma actúa de forma muy similar a un CUO, pues consiste en la agrupación de trabajadores y trabajadoras de un mismo sector, con independencia del sindicato en el que militen, y el objetivo es, de una parte, superar la división sindical, siendo críticos con las negociaciones que se llevan a cabo con la patronal; y por otra lado, reforzar las posiciones con las que luchamos.

 

Durante muchos años, la clase trabajadora se moría en el tajo, no había jubilación. Cuando se fue organizando en gremios se constituyeron sociedades de ayuda mutua para cuidarse cuando enfermaban o perdían el empleo. La primera vez que se legisló sobre protección social fue en la II República, el art 46 de la Constitución decía: "La República asegurará a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna. Su legislación social regulará los casos de seguro de enfermedad, accidentes, paro forzoso, vejez, invalidez y muerte”

Mientras la clase obrera se organizaba para garantizar el futuro, el Capitalismo siempre nos quiso a MEDIA PENSIÓN, o mejor sin ella, por eso se le dan tantas vueltas al asunto, para ver cómo reducen la aportación de los empresarios al sistema común.

En el mes de febrero supimos que el PSOE ha decidido incluir la mochila austríaca en su denominada “Agenda del cambio”. Llevábamos varios años sin escuchar hablar de esta medida, si bien no es la primera vez que el partido “socialista” insinúa su aplicación. Ya en 2010, el gobierno de Zapatero la deslizó en los borradores de la reforma laboral. El PP no tardó en añadirla a su propio programa electoral, como posteriormente haría Ciudadanos. ¿Qué es la mochila austríaca y por qué despierta tanto entusiasmo en los partidos de la burguesía?

La mochila austríaca, modelo implantado por primera vez en aquel país, es una “hucha” que los trabajadores y trabajadoras van acumulando mes a mes. A diferencia de la actual indemnización por despido, derecho al que sustituye, la persona asalariada puede “llevarse” la hucha de una empresa a otra sin perder la cantidad acumulada para disponer de ella cuando lo necesite. Esta medida, nos dicen, favorece la movilidad entre empresas de las personas asalariadas, que ya no se verán coartadas a permanecer en sus empresas por miedo a perder el derecho a indemnización.

Pareciera, pues, que la patronal estuviese haciendo un favor a la clase trabajadora permitiéndole volar como un pajarillo. Como si, en un mercado de trabajo marcado profundamente por la temporalidad, la precariedad y el desempleo, el cambio de puesto de trabajo fuese un divertimento, una nueva forma de turismo.

Uno de los sectores donde se muestra la verdadera cara del capitalismo es en el de las residencias. Concebidas como negocio y no como servicio público, sirven para “retirar “ de la vista general a las personas que ya no son susceptibles de ser explotadas y, por tanto, son tratadas como mercancía “desechable” y, a su vez, consecuencia de lo anterior someten a las trabajadoras de dichas residencias a condiciones laborales discriminatorias, precarias y altamente estresantes. La lucha de dichas trabajadoras por mejorar sus condiciones no sólo las dignifica a ellas, sino que contribuye a mejorar la vida de las personas a quienes cuidan. En el capitalismo decrépito, de valores egoístas y salvaje individualismo, las compañeras de residencias de Gipuzkoa son un soplo de aire fresco y ejemplo de combatividad.

   Comunicado PCPE Guadix 29/03/2019

El PCPE denuncia, como parte activa de este conflicto en el seno de la empresa Avinatur Producciones Avícolas en Purullena (Granada), y que se inicia junto al sindicato CNT; el expolio, la temporalidad y el trato humillante al que es sometida la plantilla de trabajadores de dicha empresa, por parte de unos patrones que engordan sus beneficios a costa de nuestros sudor y sufrimiento. Así mismo lanzamos un llamamiento a toda la clase trabajadora de la Comarca de Guadix y de la provincia de Granada a unirse y solidarizarse en una lucha que no es sectorial, es lucha de clases; el Capitalismo nos roba y explota por igual.

Los trabajadores y trabajadoras de Avinatur acudimos al puesto de trabajo saltando de contrato temporal en contrato temporal, con la incertidumbre constante de cual será nuestro futuro y el de nuestras familias. Las cargas de trabajo se ven aumentadas día a día, los despidos se deciden y ejecutan de la manera más gansteril y cruel posible, a pie de línea, bajo amenazas, coacciones y presiones por cumplir objetivos de producción; en los últimos meses se han aniquilado los turnos de 28 horas, el turno del bocadillo, una veintena de trabajadores de la sala de envasado, una decena de matadero y otra decena más de la sala de despiece han sido despedid@s, a l@s que hay que sumar l@s que no ven sus contratos renovados.

Seguramente recordaremos el lamentable episodio que se produjo el pasado septiembre a cuenta de la ruptura o no del contrato firmado entre el Estado Español y el gobierno terrorista de Arabia Saudí para la fabricación de cinco buques militares por encargo a la empresa pública Navantia (con sede entre otros en Cadiz y Ferrol).

En plena intervención de Arabia Saudí en la guerra en Yemen, el Gobierno socialdemócrata de Pedro Sanchez amagó con anular dicho contrato pero finalmente con el apoyo principal de CCOO y los alcaldes de Cadiz (“Por Cadiz si se puede”) y Ferrol (“Ferrol en común”) se mantuvo el contrato. Esta postura ya fue rechazada en su día de manera clara por el PCPE1.

Pues bien, no todo está perdido desde el punto de vista de la Solidaridad Obrera ya que hace unas pocas semanas conocíamos la noticia de la negativa del Comité de Empresa de la empresa Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) con sede en Beasáin (Guipuzcoa) a participar en la construcción de la nueva línea de tranvía de Jerusalen.

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