El pasado, 27 de junio, militantes del PCPA-PCPE han participarón en la Asamblea-Concentración convocada por la Coordinadora de Profesionales del metal en Astilleros de Puerto Real con motivo de los dos accidentes laborales ocurridos en esa factoría, y en los que resultaron heridos dos trabajadores, uno con graves quemaduras y el otro con lesiones que le han provocado la pérdida de las dos piernas y cuyo estado aún es grave.

En esta Asamblea, que ha contado con el apoyo de las organizaciones sindicales que conforman la Intersindical de Clase de la Bahía de Cádiz (CGT, AO, USTEA, SAT Y CTA) y a la que se sumó un importante número de trabajadores de esa factoría de Puerto Real, se expusieron los motivos y circunstancias por las que se han producido estos accidentes: precariedad laboral, ausencia de control de prevención de riesgos laborales, subcontratas con escasos medios y ningún interés en preservar la salud de sus trabajadores...

Se puso especial énfasis en denunciar que el aumento de siniestralidad laboral viene de la mano de las condiciones de precariedad de acceso al trabajo, la ausencia de un auténtico control de prevención y medios, así como por las condiciones de sobreexplotación que sufren los trabajadores, con jornadas de doce horas, seis días a la semana.

Las duras y violentas arremetidas de la burguesía a la clase obrera en general se han acrecentado en número y magnitud en los últimos meses. Uno de los sectores que pasa actualmente por el que puede considerarse de los momentos más duros desde la creación de la figura que lo constituye es el sector de la seguridad privada. La negativa de empresas esclavistas y caciquiles a aceptar el convenio nacional, aplicando convenios de empresa en los que la pérdida salarial se sitúa entre los 300 y los 500 euros con respecto al nacional, las persecuciones sindicales y los despidos "a dedo", se han convertido en la gran excusa de empresas mayores para negociar a la baja el convenio colectivo nacional, llevando cada vez más este sector a la miseria. Las jornadas laborales interminables que no respetan el descanso de los trabajadores, la incompatibilidad de la vida laboral y familiar y las presiones de los empresarios sin escrúpulos han conseguido que aumenten las bajas laborales por motivos de ansiedad y depresión.

UN FINAL DE VERANO CARGADO DE PRECARIEDAD Y PARO

La supuesta recuperación muestra su verdadera cara: jornadas parciales, bajos salarios, horas extras no pagadas, vulneración de derechos, precariedad y estacionalidad del empleo.

Los datos oficiales proporcionados por el gobierno muestran una caída de las afiliaciones a la seguridad social al terminar agosto de 236.747, el peor dato desde agosto de 2008. Se rompe igualmente la tendencia de reducción del paro registrado, que aumenta en 46.400 personas. Salvo el sector agrícola, el resto de sectores se ven afectados por este aumento del paro, llevándose la palma el sector servicios.

Como denuncian los sindicatos, tras la diferencia entre los 236.747 empleos destruidos y las 46.400 personas que se han inscrito en los servicios públicos de empleo está el que la cobertura por desempleo está bajo mínimos, con un 41’2% de las personas inscritas como paradas que no perciben ningún tipo de prestación o subsidio, bajando el gasto en prestaciones un 6’3% respecto a agosto de 2016. Esta falta de cobertura, unida a los recortes en políticas activas y en personal, dejan unos servicios públicos de empleo que no son percibidos como útiles por las trabajadoras y trabajadores, y por tanto dejan de inscribirse como personas desempleadas. Este mes de agosto, solo una de cada cinco personas que han perdido su empleo se ha inscrito.

Estamos pues en un contexto de empleo precario, con un crecimiento de la temporalidad (en 2017, más del 25% de los contratos firmados duran 7 o menos días) y los contratos a tiempo parcial están cada día más presentes, contando ya con una tasa de parcialidad del 27’3%. Las horas extra no pagadas se cuentan por millones, los convenios colectivos son incumplidos formal e informalmente a diario, la estacionalidad del empleo y la dependencia del sector servicios llevan a finales de verano realmente dramáticos… En definitiva, una destrucción generalizada de derechos laborales.

Como ya informábamos en el UyL anterior, durante los días 1 y 2 de julio se desarrolló en Granada, el “Encuentro Estatal sobre retos e iniciativas por la unidad obrera”. En este importante encuentro pudimos reflexionar de forma colectiva sobre la situación del movimiento obrero, compartimos experiencias de luchas dirigidas a organizar la unidad obrera y se pudieron plantear acciones generales sobre las que construir una verdadera unidad desde la base, con la perspectiva de la reconstrucción del sindicalismo de clase y combativo.

Asistieron colectivos venidos de diferentes lugares del Estado como los Comités por la Unidad Obrera (CUO) de Alicante, Sanlúcar y Gran Canaria, los grupos promotores de los CUO de Catellón y de Málaga, miembros de la Asamblea de Comités de Delegados y Trabajadores (ACDT) provenientes de Sevilla, así como miembros de la plataforma “Unificando las luchas”, venidos desde Madrid y la Asamblea Interprofesional de Granada que actuó como anfitriona. Trabajadores y trabajadoras de la enseñanza, del metal, de correos, del telemarketing, de la hostelería, del sector de la informática y las nuevas tecnologías, del campo y un largo étcetera de profesionales que pudieron encontrarse en estas jornadas.

Ante el intento de reventar la huelga de las y los trabajadores del Prat por parte de la patronal privatizadora y precarizadora de la seguridad en lugares públicos: el gobierno burgués del reino de España

Desde que empezó el conflicto de las y los auxiliares de seguridad en aeropuertos del estado (AENA) y en concreto la huelga que ya es indefinida en el Aeropuerto de El Prat, nos tienen servido un ejemplo clarísimo del carácter clasista del estado que entre reuniones de urgencia del Consejo de Ministros y utilizando a la Guardia Civil como esquiroles, contando también con los servicios abusivos del 90%, tenemos la estampa veraniega de como la lucha de clases no coge vacaciones, sino que al contrario, año tras año nos meten nuevas reformas e iniciativas que pretenden llevarnos a niveles de derechos laborales que nos trasladan al S. XIX.

La Coordinadora de Profesionales del Metal de la Bahía de Cádiz es hija de lacrisis, es hija del rechazo a la voracidad y de respuesta a la explotación más descarnada de unos empresarios que cada día desprecian más a los trabajadores, a los que generamos absolutamente todo y que a cambio recibimos cada vez más represión y mayor miseria.

La crisis que generan los capitalistas, y que pagamos los trabajadores con nuestra sangre y nuestras condiciones de vida y las de nuestras familias, fue una oportunidad magnífica para las empresas del metal de la Bahía de Cádiz para tirar los salarios por tierra, para arrebatarnos nuestros salarios ante la pasividad de los trabajadores, pasividad estimulada por las cúpulas traidoras de los sindicatos mayoritarios.

Actualmente la estiba española se encuentra en una encrucijada, al borde de un abismo, empujada por la presión del liberalismo y del capital español y europeo, pero sobre todo por errores de cálculo que nos llevaron a la creencia de que podíamos entrar en “el sistema” por la puerta grande y controlarlo con solo nuestra fuerza, sin reconocer bien el terreno que pisábamos y sin tener en cuenta las posibles reacciones que se generarían a estas nuestras acciones.

Algunos trabajadores y trabajadoras del mundo de la estiba creemos que la actual situación se produce cuando representantes sindicales del colectivo entienden que se puede iniciar una transición hacia la privatización de forma controlada guiados por una visión “clase-media” de lo que es la lucha del proletariado, visión esta que nos hermanaba con la patronal, por ejemplo. Para estos, pensar así era como pensar en reformar un edificio por medio de una voladura controlada, el final no podía ser bueno y el edificio sería derribado o cuando menos sufriría daños estructurales muy graves que harían imposible su sostén con todo lo que ello acarrearía. El mantenimiento del servicio de estiba como un servicio público fue la lucha de muchos obreros y obreras en años pretéritos.

Los días 1 y 2 de Julio, en el Local de la Ribera (calle Santa Rosalía nº 18, Granada) ha tenido lugar un Encuentro Estatal organizado desde diferentes colectivos asamblearios que desde hace años trabajamos por recuperar la iniciativa en el Movimiento Obrero desde la base y por la unidad obrera; observamos que los diferentes colectivos desarrollamos trabajos paralelos que podrían alimentarse de las luchas y experiencias que se hayan podido desarrollar en cada uno de nuestros colectivos y asambleas.

Desde el PCPE y su Juventud Comunista reiteramos una vez más nuestro apoyo y solidaridad obrera con la lucha de los trabajadores y trabajadoras de la estiba.

En el momento actual, cuando la inmensa mayoría de la clase trabajadora sufre con intensidad la precariedad y el paro, el capital tiene claro que va a aumentar más y más sus beneficios a costa de hundir todavía más nuestras condiciones de vida y trabajo. Los trabajadores y trabajadoras debemos ser conscientes de nuestra fuerza; si luchamos podemos pararles los pies, además de acumular experiencia y estar más organizados/as de cara a los futuros ataques que sufriremos por parte de los más ricos y poderosos.

Lo que ocurre actualmente en la estiba es un ejemplo claro de lo que ofrece cada día el sistema capitalista: más beneficios para las grandes multinacionales y menos derechos para la clase obrera. La Unión Europea muestra su verdadero rostro como estructura política y económica al servicio del gran capital, imponiendo este brutal ataque contra un colectivo obrero. Los y las comunistas del PCPE creemos que los trabajadores y trabajadoras no pueden esperar otra cosa del capitalismo, la lucha es el único camino para salvaguardar nuestros derechos.

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